El Gobierno galo se enfrenta a las primeras manifestaciones de un otoño caliente por la subida de los combustibles y el tijeretazo presupuestario
Regala esta noticia Añádenos en Google Un grupo de estudiantes tumba una farola para cegar una cámara de vigilancia. (Afp)París
29/09/2026 Actualizado a las 21:23h.El Gobierno francés se ha enfrentado este martes a las primeras manifestaciones de un otoño en que convergen varios factores de cabreo social: el elevado ... precio de la gasolina y la voluntad gubernamental de aplicar unos recortes de 54.000 millones de euros. Entre más de 300.000 (según los sindicatos) y 206.000 personas (Ministerio del Interior) protestaron en 170 ciudades en esta jornada de huelgas en varios sectores de la función pública. Aunque las cifras de manifestantes han resultado inferiores a las que hubo en la 'rentrée' del año pasado —la policía contabilizó más de medio millón de manifestantes en una huelga general el 16 de septiembre de 2025—, tampoco ha sido una movilización que el Ejecutivo pueda ignorar.
El Ejecutivo «prepara unos recortes de 54.000 millones de euros en perjuicio de los trabajadores, los jubilados y los jóvenes. Se trata de un tijeretazo que nunca habíamos visto en Francia», explicó a este medio Frédéric Lejeune, de 53 años, conductor de trenes de la SNCF y militante en Sud, durante el transcurso de la manifestación en París. Este representante sindical se refería al «esfuerzo presupuestario» anunciado hace dos semanas por el primer ministro, Sébastien Lecornu, para las cuentas públicas del año que viene.
«Mi sueldo no ha subido»
El Gobierno presentará oficialmente este jueves el proyecto de ley presupuestario. Según ya ha anunciado, incluirá medidas impopulares, como una congelación del sueldo de los funcionarios y de las pensiones de jubilación superiores a 2.000 euros. Lecornu considera necesarias estas políticas para reducir el elevado déficit público, del 5,4% del PIB previsto para finales de este año a un 5,1% en diciembre de 2027. Y así compensar la delicada situación de las arcas públicas del país, donde está previsto que la deuda supere el año que viene el 120% del PIB.
Estos recortes, sin embargo, corren el riesgo de lastrar las opciones de los candidatos afines a Macron —los ex primeros ministros Édouard Philippe y Gabriel Attal— de cara a las elecciones presidenciales de la próxima primavera. Al rompecabezas presupuestario se le ha sumado el malestar por el incremento del precio del combustible a causa del conflicto bélico en Oriente Medio. El empeoramiento de la situación en las gasolineras ha coincidido con una caída de la popularidad del presidente y del primer ministro a sus niveles más bajos.
En la concentración de París predominó el ambiente festivo y hubo incidentes por la mañana en los institutos
«Mi salario apenas ha aumentado en los últimos tres años. Cuando uno gana 2.000 euros al mes, difícilmente puede llegar a final de mes en una ciudad tan cara como París», se quejaba Lolita, de 38 años, una maestra de escuela que participó en la manifestación en la capital francesa. Entre 70.000 (según los organizadores) y 30.000 (según la policía) desfilaron por la tarde por los bulevares que hay entre la Plaza de República y la de la Nación.
Predominó un ambiente festivo durante la manifestación en París, donde había los habituales globos sindicales y chalecos con los colores de cada organización. Los principales focos de tensión fueron los intentos de bloqueo de las entradas de los institutos por la mañana (más de 400 en todo el país), donde se produjeron enfrentamientos entre menores de edad y agentes antidisturbios.
Queja de los bomberos
Uno de los cuerpos del Estado más representados fue el de los bomberos. «Con el cambio climático, nuestros medios actuales son insuficientes para hacer frente a los grandes incendios a los que nos enfrentamos», apuntó Thomas, del Sindicato Autónomo de la zona de Marsella. Las autoridades contabilizaron 8.000 agentes antiincendios en la protesta en la capital. Cantaron 'La Marsellesa' en la estatua de la Plaza de la Bastilla y fueron aplaudidos cuando llegaron al final de la manifestación.
Recortes, crisis energética, verano sofocante… Varios factores de indignación se acumulan en Francia. Teniendo en cuenta esto, algunos manifestantes se mostraban algo decepcionados por el porcentaje de huelguistas. «Me gustaría que el país se hubiera paralizado, pero solo ha habido un 13% de los profesores en huelga —y una media nacional del 10% de los funcionarios—. Pero no abandonaremos la lucha», advertía Lolita, quien llevaba una pancarta en la que decía: «Nos manifestaremos tanto como sea necesario». Las próximas semanas dirimirán si fue una jornada de huelgas puntual en medio de un periodo de tregua antes de las presidenciales. O el inicio de un otoño caliente.
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