Oncólogos malagueños analizan el alcance de esta terapia dirigida frente a un tumor con una supervivencia a cinco años del 15% si se diagnostica en fases avanzadas
Regala esta noticia Añádenos en Google Una intervención de páncreas a manos del cirujano César Ramírez. (SUR) 12/07/2026 a las 23:41h.El cáncer de páncreas, del que cada año se diagnostican más de 300 casos en la provincia de Málaga (unos 120 en la capital), es ... uno de los tumores con peor pronóstico. En los adenocarcinomas avanzados que no pueden operarse, la supervivencia a cinco años apenas alcanza el 15%, incluso con los mejores tratamientos. Sin embargo, el muro contra el que los oncólogos chocaban una y otra vez empieza a resquebrajarse y muestra ya una grieta. Un nuevo fármaco, daraxonrasib, consigue por primera vez bloquear la proteína KRAS cuando está activada, clave en el desarrollo de la enfermedad y que hasta ahora había resultado inaccesible para los medicamentos.
Puede parecer un aumento de vida escaso, pero para el responsable de la Unidad de Oncología de HM Hospitales en Málaga, Javier Díaz Santos, «va a cambiar el panorama de la segunda línea de tratamiento del páncreas» y abrirá un inmenso campo a explorar que puede acabar en mejoras significativas en la lucha contra un cáncer que se había mostrado refractario a los intentos de los oncólogos de ponerle coto. «La forma en la que se ha desarrollado y el concepto que tiene nos hace ya poder disponer de otros medicamentos que tengan el mismo concepto y habrá una nueva vía para mejorar», reflexiona, para recordar que antes se había intentado actuar sobre esa vía molecular y «no lo conseguimos».
Avance
Es la biotecnológica norteamericana Revolution Medicine la que ha desarrollado el medicamento, cuyos progresos fueron presentados en el Congreso de la Sociedad Estadounidense de Oncología Médica (ASCO) celebrado a principios de junio.
«Es un cáncer que tiene un pronóstico malo porque el páncreas es un órgano que no tiene recubrimiento. Cuando aparece un tumor, fácilmente invade los vasos que hay alrededor y eso hace que sean difícilmente operables. Cuando empieza a dar síntomas y a doler, se habla de que ese tumor invade una estructura que no vamos a poder operar», dice el doctor Díaz Santos.
Hasta ahora se consideraba que la proteína KRAS difícilmente podía ser diana de los tratamientos, pero se ha conseguido inhibirla
La clave es que entre un 80% y un 90% de los cánceres de páncreas «tienen una mutación en sus células, que es la del gen KRAS, relacionada con la forma en la que se comporta y se desarrolla el tumor, pero no podíamos actuar con un medicamento en esta mutación que hiciera que todos esos cambios que se producen, y que hacen que la célula sea agresiva e invasiva, se paralizaran».
Cada vez que se ha intentado un medicamento contra este gen, «no terminaban funcionando». El nuevo fármaco tiene un enfoque distinto a los intentos anteriores. Aunque ya existen inhibidores de KRAS para determinadas mutaciones en otros tumores, hasta ahora no habían conseguido cambiar el panorama del cáncer de páncreas. Daraxonrasib emplea una estrategia diferente y consigue actuar sobre la proteína cuando está activada, lo que ha permitido duplicar la supervivencia, resume Díaz Santos.
El jefe de servicio de Oncología del Hospital Regional de Málaga, Álvaro Montesa, precisa que este cáncer «ha ido avanzando poco a poco, esto sí que ha sido un gran cambio». «Hasta ahora se consideraba que había una proteína, KRAS, que difícilmente podía ser diana de los tratamientos, pero se ha conseguido inhibir esa proteína, cuya función promociona el crecimiento celular», precisa.
Puertas
«Sabemos que KRAS está implicado en el origen y crecimiento de muchos tumores», dice. El fármaco ya se está investigando en distintos cánceres impulsados por KRAS para ver «en cuáles funciona y en cuáles no». «Uno de ellos fue el de páncreas. En este estudio se ha visto que en pacientes con páncreas metastásico, en una fase en la que la enfermedad es incurable, se ha conseguido aumentar mucho la supervivencia», precisa.
La idea es, dice el doctor Montesa, aplicar este tratamiento «en fases más iniciales para conseguir la curación», aunque se comienza siempre probando «en las más avanzadas». Ahora mismo, todos son promesas, pero al menos hay más esperanza que hace tan solo unos meses, sobre todo porque potencialmente es un avance disruptivo.
Cuando el cáncer de páncreas debuta con síntomas está avanzado: suele empezar con ictericia indolora o un dolor en la boca del estómago
«Si nosotros sabemos que de los cánceres de páncreas que operamos, que en principio son curables, va a haber un porcentaje que va a recaer, pues qué pasa si a esos pacientes les ponemos el fármaco en ese momento, durante un periodo de tiempo, pongamos seis meses. A ver si conseguimos que haya una mayor tasa de curaciones y ese es un avance que obviamente sería más importante», declara.
El doctor Díaz Santos, por su parte, recuerda que cuando el cáncer de páncreas debuta con síntomas suele implicar «que está avanzado, suele debutar o con ictericia indolora, es decir, volverte amarillo sin que te duela nada, o con un dolor epigástrico, en la boca del estómago, constante, insidioso, que claramente no se modifica con las comidas y que frecuentemente se irradia hacia la espalda». Cuando aparecen los síntomas, la enfermedad suele encontrarse ya en una fase avanzada.
Tres tipos
Los especialistas clasifican el cáncer de páncreas en tres tipos: el resecable, «que se puede operar de entrada», señala el doctor Díaz Santos; el irresecable, que no se puede operar y el borderline, «que es aquel que en una estructura, en los informes radiológicos aprobados internacionalmente, vemos que afecta a ciertos vasos, pero no de una manera muy extensa». En este tercer caso, se comienza a dar quimioterapia y luego se reevalúa para determinar si el tumor se ha reducido para operar.
En el caso de los irresecables, se controla la enfermedad con quimioterapia. «Es verdad que, por desgracia, los que son resecables se diagnostican de una forma incidental», concluye.
La supervivencia, explica este oncólogo, «a los cinco años, con los mejores tratamientos, en el caso de un adenocarcinoma de páncreas avanzado está en un 15%.
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