Cinco aviones de la fuerza aérea estadounidense se movieron en Rota el pasado viernes. El primero viajó de madrugada desde la base hasta Yibuti, donde está aumentando la llegada de aeronaves de Estados Unidos, preposicionadas por si se recrudece el conflicto en Oriente Próximo. A continuación, llegó un Super Hércules procedente de la base alemana de Ramstein. Después del mediodía, despegaron tres aviones más con rumbo a Chania, el aeropuerto de la isla griega de Creta que está alojando aeronaves desde que comenzó el conflicto. Su posición estratégica es fundamental: a medio camino del Mediterráneo Oriental y lugar en que se encuentra atracado el portaaviones USS Gerald Ford desde el pasado 19 de marzo para realizar tareas de mantenimiento.
Estos cinco movimientos completan más de 70 planes de vuelo que el ejército de Donald Trump ha comunicado a las Fuerzas Armadas españolas y realizado desde y hacia las dos bases nacionales en este primer mes de conflicto. Se trata de una actividad superior a la media de esas bases, lo que constata que, pese al No a la guerra, las instalaciones de Cádiz y Sevilla se han convertido en imprescindibles para la planificación y distribución de la fuerza en el conflicto.
Fuentes del Ejército del Aire consultadas por EL MUNDO confirman la «imprescindible utilidad» que han demostrado Rota y Morón en este conflicto, como ya sucedió en el primer ataque a Irán del pasado mes de junio, durante la operación Martillo de media noche. «Los movimientos de los aviones muestran la combinación de llegadas y salidas de aviones tipo Hércules y Globemaster, que aseguran tanto el abastecimiento de fuerzas desplegadas como la movilidad rápida de tropas y equipo. Además, los vuelos de enlace permiten una mejor gestión de los recursos en la zona, compaginando Rota con otras bases más pequeñas en el Mediterráneo», explica la misma fuente. Se refieren a los vuelos que realizan hacia otras bases europeas como manera de continuar hacia la zona de conflicto. Un truco, pues España sólo autoriza el plan de vuelo inicial, sin tener que conocer qué otros movimientos realizan las aeronaves estadounidenses después. En la opinión de la persona consultada, «el aumento de estos movimientos evidencia la importancia de estas bases para llevar a cabo la ofensiva en Irán, de eso no hay duda, aunque los aviones no viajen de España a Oriente Medio directamente».
El pasado viernes cinco aparatos usaron la base de Cádiz
Rota y Morón se han consolidado como puntos clave en la logística de la fuerza aérea y naval estadounidense, con un papel central en el soporte a operaciones vinculadas al conflicto en Oriente Próximo. Los movimientos recopilados revelan un patrón de aterrizajes y despegues en el que se combinan vuelos estratégicos de larga distancia con operaciones tácticas más cortas dentro del Mediterráneo y hacia África occidental.
Movimientos que no han condicionado la vigencia del No a la guerra para el Gobierno. Pese a que el 1 de marzo los despegues de los Stratotanker -que se utilizan para reabastecimiento en vuelo- mostraban una tendencia de huida de la bases españolas, los despegues y aterrizajes del resto de días reflejan que España ha seguido siendo clave, aunque no se haya usado directamente y pese a que en estas cuatro semanas la tónica política haya sido de críticas de Donald Trump y respuestas de Sánchez, tras revitalizar el eslogan que estrenó José Luis Rodríguez Zapatero en 2003. Cuatro palabras que volvió a repetir con fuerza en León, donde el ex presidente protagonizó uno de los mítines de la campaña de Castilla y León.
El 6 de marzo, mientras Pedro Sánchez reiteraba su postura en contra del ataque en Irán durante la cumbre hispanoportuguesa que se celebró en Huelva, aterrizó un Boeing C-17, con capacidad para transportar material pesado, desde la base estadounidense de Norfolk. También llegó a Rota un avión Hércules de transporte procedente de la base alemana de Ramstein, que sí permitía su uso.
Desde España se distribuye la fuerza y capacidades
Este avión, con matrícula 08-3176, cobra especial importancia en este mes de movimientos inusuales para la logística de la guerra en Irán. Es la aeronave más activa y en múltiples frentes. Perteneciente al 37 escuadrón, ha operado con vuelos a bases estratégicas estos días: Ramstein, Chania o Acra (Ghana), situando a Rota como su punto de retorno siempre, pero con escalas en aeropuertos donde sí tienen carta blanca para operar contra Irán. Una evidencia de la función de Rota como hub logístico, capaz de conectar zonas de operación en África y Oriente Próximo con aeropuertos en Europa, posibilitando la movilidad rápida de personal y material.
Un Hércules de la US Navy, con matrícula 164995, se confirma como otro de los aviones más utilizados desde España, con desplazamientos continuos entre Sigonella (Italia) y Rota, realizando incluso escalas rápidas hacia Souda Bay, en Creta. La constancia de estos movimientos refleja la coordinación entre fuerzas aéreas y navales.
Movimientos distintos
Arriba, captura de pantalla del avión estadounidense que el viernes hizo la ruta desde Rota hasta Yibuti. Sobre estas líneas, seis aeronaves evitan pasar por el espacio aéreo español.
La importancia de estas dos bases se confirmó el pasado 19 de marzo. Mientras Pedro Sánchez reiteraba en Bruselas que «la guerra en Irán es ilegal y España la ha condenado desde el principio», el embajador de Estados Unidos en España, Benjamín León, visitó Rota. Donald Trump reflexionaba sobre la utilidad de la base por la negativa de España a utilizarlas directamente para el conflicto, y su representante en el terreno las bendecía con su presencia solo un mes después de entregar sus cartas credenciales en España. Un movimiento, eso sí, limitado, pues dos días después, el 21 de marzo, seis KC-46 Pegasus despegaban de Lajes, en Azores, y evitaban sobrevolar el espacio aéreo español en su camino a reabastecimiento en vuelo.
El número de operaciones ha crecido respecto al habitual
Sánchez ha encontrado el equilibrio como líder del antitrumpismo en su proyección internacional -The Wall Street Journal le dedicó un largo perfil el jueves por su postura- y líder interno del relato de la izquierda mientras Rota continúa con su actividad. El No a la guerra se llegó a convertir en objeto de debate en los mítines políticos de la campaña de Castilla y León. Y dio resultado. El 15 de marzo, en las elecciones autonómicas, el PSOE subió en dos escaños y logró desactivar a los partidos de su izquierda. Podemos perdió su único escaño y la coalición IU-Sumar no logró ninguno. Y todo pese al uso de las bases de Rota y Morón y el aumento en «miles de millones» del gasto en Defensa, como recordó el jueves el secretario general de la Alianza Atlántica, Mark Rutte, al presentar el balance anual de la OTAN.
Además, la postura de Sánchez ha provocado también la simpatía de Irán, pese a que su embajador en España ha sido el único convocado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, que en este mes no ha amonestado ni al representante de Estados Unidos ni a la de Israel, que en redes se ha mostrado muy crítica con el Gobierno. Pese a ello, el aparato propagandístico de Irán ha utilizado a Sánchez. Primero distribuyeron un vídeo en el que se veía cómo colocaban pegatinas con la cara del presidente en misiles iraníes. Después, el jueves publicaron un mensaje en X desde la Embajada en el que afirmaban: «Irán considera a España un país comprometido con el derecho internacional, por lo que se muestra receptivo ante cualquier solicitud procedente de Madrid». Un mensaje acompañado de un gráfico donde se señalaba el estrecho de Ormuz.