En este contexto, las autoridades sanitarias de México y Estados Unidos sostendrán una reunión virtual con la Comisión Regional de la OPS para el Monitoreo y Reverificación de la Eliminación del Sarampión, la Rubéola y el Síndrome de Rubéola Congénita el próximo 13 de abril. En este encuentro se evaluará la evolución del brote, la efectividad de las medidas de contención implementadas y las estrategias de prevención adoptadas por ambos países.
Recibe en tu correo lo más relevante sobre innovación e inteligencia artificial con el newsletter de WIRED en español.ArrowContagios de sarampión en México al alza
De acuerdo con datos oficiales, hasta el 20 de enero de 2026, México había registrado 24 muertes asociadas al sarampión, además de un acumulado de 7,188 casos confirmados distribuidos en 255 municipios de las 32 entidades federativas. Chihuahua encabeza la lista de estados con mayor número de contagios, al concentrar 4,495 casos acumulados y 21 defunciones.
La población más afectada es la de niñas y niños de entre 1 y 4 años, grupo que suma 1,103 contagios. No obstante, la tasa de incidencia más elevada se presenta en menores de un año, con 42.64 casos por cada 100,000 habitantes, lo que refleja el alto nivel de riesgo en este segmento de la población.
Autoridades sanitarias y especialistas coinciden en que el brote está estrechamente relacionado con los rezagos en los esquemas de vacunación infantil provocados por la pandemia de covid-19. Esta situación se ha observado en diversos países de Europa y América, incluido México, donde las interrupciones en los servicios de salud afectaron la aplicación oportuna de vacunas. Ante este escenario, organismos internacionales han exhortado a todas las unidades médicas a reforzar la vigilancia epidemiológica y las acciones de prevención para frenar la propagación de un virus caracterizado por su elevada capacidad de transmisión.
más contagiosas a nivel mundial. Se transmite por contacto directo con secreciones infectadas o a través del aire. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus puede permanecer activo en el ambiente o sobre superficies hasta por dos horas. Una persona infectada es capaz de contagiar a nueve de cada diez contactos directos que no cuenten con vacunación.Aunque cualquier persona no inmunizada puede contraer la enfermedad, su incidencia es mayor en la infancia. Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal abundante y una erupción cutánea que se extiende progresivamente por el cuerpo. El periodo de incubación suele ser de entre 10 y 14 días, mientras que la enfermedad puede prolongarse de cuatro a siete días.
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ArrowLas graves secuelas del sarampión
Las complicaciones representan la principal causa de mortalidad asociada al sarampión. Entre las más frecuentes se encuentran la ceguera, la encefalitis, la diarrea grave, la deshidratación, las infecciones del oído y la neumonía. Estas afecciones resultan especialmente peligrosas en menores de cinco años, adultos mayores de 30 años y personas con desnutrición.
Susana López Charretón, investigadora del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México, explicó en una entrevista con WIRED en Español a finales del año pasado que el sarampión no debe considerarse una infección inofensiva. Según la especialista, alrededor de 50 de cada 1,000 personas infectadas requieren hospitalización por neumonías derivadas de la enfermedad. Además, el virus puede provocar un padecimiento secundario conocido como amnesia inmunológica.
López Charretón detalló que, cuando una persona enferma o es vacunada, el organismo genera anticuerpos que permiten recordar al patógeno y defenderse ante futuras infecciones. En el caso del sarampión, el virus daña las células responsables de esa memoria inmunológica. “Durante un tiempo, la gente queda muy susceptible a muchas enfermedades porque pierde la memoria de protección. Eso es gravísimo”, advirtió.
La científica reiteró que no existe un tratamiento específico contra el sarampión, por lo que la vacunación masiva sigue siendo la herramienta más eficaz para prevenir la enfermedad. “Es fundamental que la población confíe en que la vacuna es altamente efectiva frente a una afección que puede parecer poco grave, pero que en realidad es extremadamente peligrosa”, concluyó.