El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, posa antes de la entrevista a EL ESPAÑOL en el 'Jueves', mercadillo de la calle Feria. Salvador López Medina
PolíticaHABLANDO SOBRE ESPAÑA Maíllo: "La regularización es una medida maravillosa. Si son un millón, pues benditos sean, harán un país mejor""Sánchez tiene una responsabilidad política 'in eligendo' por Ábalos y Cerdán".
"El 'no a la guerra' de Sánchez nos va a dar votos en Andalucía a la izquierda que ha tenido ese discurso toda la vida".
"No nos va a temblar el pulso en expropiar viviendas a los grandes tenedores, que tienen cientos vacías".
Inma LeónCynthia de Benito Publicada 19 abril 2026 03:11h Las clavesLas claves Generado con IA
Suaviter in modo, fortiter in re, o sea, "suave en las formas, fuerte en el fondo". Así le gustaría que fuera la campaña andaluza a Antonio Maíllo (Lucena, Córdoba, 1966), siempre profesor de latín, coordinador federal de IU y candidato a la Presidencia de la Junta con la confluencia Por Andalucía.
Curtido en mil batallas, Maíllo se pone al frente de una amalgama alumbrada el pasado Viernes Santo en un acuerdo que imita la paz irlandesa.
Ese día se cerró la unión electoral de IU, Sumar, Unidas Podemos y hasta organizaciones ecologistas, dispuestas a movilizar el electorado.
Hay partido, subraya Maíllo, que señala que hay un 40% de indecisos y puede haber sorpresa aunque sean tozudas las encuestas.
Parte con una indiscutible popularidad entre el electorado de izquierdas.
Varias personas le paran para saludarle mientras posa para las fotografías de la entrevista con EL ESPAÑOL en el mercadillo de la calle Feria de Sevilla, conocido como El Jueves, cinturón rojo y una zona que refleja la imposibilidad de encasillar tantas cosas en esta ciudad.
"¡Viva el Gran Poder y viva Izquierda Unida!", grita uno de quienes le piden foto a Maíllo.
"¡Ahí, ahí!", responde un candidato que también tiene locución latina para describir lo que pueden conseguir las izquierdas en España si siguen el ejemplo de unidad andaluza: "Audentes fortuna iuvat". La fortuna favorece a los audaces.
El 17 de mayo usted afronta el reto de encabezar, después de tres años, la primera candidatura que reúne a casi todas las formaciones a la izquierda del PSOE: Izquierda Unida, Sumar y Podemos, además de varios partidos ecologistas. ¿Cree que esta experiencia de unidad puede consolidar ese frente de cara a las elecciones generales de 2027, o ve difícil replicarla a escala nacional?
Este logro conseguido, sin lugar a duda, abre un carril nuevo que entusiasma socialmente y estoy convencido de que no se va a quedar solo en Andalucía. El reto es precisamente trascender más allá y hacerlo como modelo a seguir.
Llama la atención que este domingo, en el gran acto de campaña que organizan en Sevilla, no está prevista la presencia de líderes de Podemos. ¿Por qué?
El acuerdo ha sido un soplo de aire fresco y de alegría para mucha gente de Andalucía, pero que cada organización vaya dando los pasos que considere.
Pero ¿han justificado su ausencia?
Nosotros los hemos invitado. Invitamos a todo el mundo.
Decíamos que usted ha aglutinado a casi toda la izquierda, pero se quedaron fuera los nacionalistas de Adelante Andalucía. ¿Son irreconciliables Por Andalucía y la formación que lideró Teresa Rodríguez?
Dramas cero. En Andalucía ha habido otros ciclos políticos donde, por ejemplo, estaban IU y el Partido Andalucista de Rojas Marcos. Nosotros sí éramos partidarios de establecer un proceso unitario y garantizamos que todo aquel que ha querido estar, estará.
"Nosotros somos de tradición de una izquierda clásica. Las aportaciones de Rufián serán bienvenidas siempre que conduzca en la misma flecha"
Y ese proceso va a ser recompensado por la ciudadanía. Aquí no se trata de mirarnos al ombligo, sino de mejorar la vida de la gente para recuperar los servicios públicos, recuperar una sanidad absolutamente colapsada por Moreno Bonilla y la dignidad de las personas dependientes que requieren del Estado.
Las negociaciones para cerrar el acuerdo de tantas formaciones fue complicada, pero ¿qué explicación tiene que quien iba a ser el candidato número uno por Jaén, Juan Antonio Delgado, de Podemos, haya decidido ir en sexto lugar por Cádiz?
No puedo opinar sobre lo que decide un partido de manera soberana sobre las posiciones. Yo creo que es una decisión absolutamente respetable. Lo más interesante de todo esto es que todo el mundo va a empujar. Juan Antonio también.
Podemos se quejó de que su peso político no se había visto reflejado en las candidaturas…
¿Usted sabe lo que es conseguir que todo el mundo que antes decía que no iba a estar junto esté junto? Reconozco que podemos aburrir a la gente con esos debates, pero al final el resultado ha sido extraordinariamente positivo.
¿Qué le parece la irrupción de Gabriel Rufián, líder de un partido independentista, como aglutinador de la izquierda? ¿Cree que su discurso puede funcionar en Algeciras o en Ronda?
Nosotros vamos a defender un modelo de país federal. Yo tengo mi visión política, que es la de la de establecer un proyecto para España que tiene un componente de coherencia territorial y de visión global, de alianza de los trabajadores y trabajadoras, sean de donde sean.
El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, posa antes de la entrevista a EL ESPAÑOL en 'El Jueves', mercadillo de la calle Feria. Salvador López Medina
Nosotros somos de tradición de una izquierda clásica que incorpora nuevo movimiento y las aportaciones como las que hace Gabriel Rufián serán bienvenidas, siempre que conduzca en la misma flecha. Al final la política se tiene que poner por encima de todo.
¿Ha hablado con usted directamente? ¿Sabe si tiene intención de venir a Andalucía en campaña? Él dijo recientemente que si lo invitaban vendría y, como usted ha dicho que invitan a todo el mundo...
Este domingo va a venir gente muy importante para este proyecto, como son la ministra de Sanidad, Mónica García, y los ministros de de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, y de Cultura, Ernest Urtasun; la compañera Esperanza y yo.
Y vamos a dar un buen significado de lo que son las organizaciones que nos unen, el formar parte del Gobierno de coalición en España y que no nos conformamos solo con ser nosotros. Ese es el valor que tenemos. Y como todo, una buena cocina se puede cocer en diferentes cacerolas, pero después todo va a la misma olla.
La mayoría de las encuestas le otorgan a Por Andalucía entre uno y dos escaños más que en 2022, pero ¿teme que el discurso del PSOE en temas como el ‘no a la guerra’ o el antitrumpismo de Pedro Sánchez les pueda quitar votos, como ocurrió recientemente en Castilla y León?
Al contrario, nos los va a dar. Cada situación es diferente y Andalucía tiene un componente de una izquierda que no se va a dejar engañar por la recién llegada al discurso que hemos tenido toda la vida.
Nosotros celebramos que nuestras tesis se van abriendo. Hemos estado muchos años en minoría diciendo que había que abandonar la OTAN, que había que desmantelar las bases de Rota y que había que romper relaciones con Israel y reconocer el Estado palestino. Y hemos ido consiguiendo todos esos objetivos.
El PSOE de solas no se habría atrevido a negarse a subir al 5% del gasto militar, no se habría atrevido a reconocer el Estado palestino ni a hacer una reforma laboral tan audaz como la que hemos hecho. Ni tampoco a subir el salario mínimo en 500 euros.
Nosotros recibimos admiración de mucha gente de fuera de España. Nuestro país está identificado con la esperanza de la paz, la del lado correcto de la historia del combate contra la guerra, contra el fascismo de Franco y el genocidio que hace Netanyahu.
Sin embargo, todas esas medidas que usted ha enumerado y el peso de la izquierda no se refleja en las encuestas, que dan una mayoría a la derecha ¿cree que ha habido un cambio sociológico en Andalucía?
Se debe a que hay 40% de indecisos. ¿Usted sabe lo que significa eso en demoscopia? Significa que de aquí al 17 de mayo todo está abierto y que, de pronto, nos podemos encontrar con una sorpresa, como ha ocurrido en otra elecciones. ¿Se acuerda cuando Moreno Bonilla consiguió el Gobierno con los peores resultados de su partido?
Ninguna encuesta daba ese escenario. Andalucía está muy acostumbrada al cambio de guion y vamos a dar el cambio, y ver si somos capaces de movilizar ese voto indeciso que está ahora en la abstención. Ese es mi reto.
"Las reformas estructurales en Andalucía no se van a hacer con un PSOE que abrió la veda de lo de los conciertos privados en sanidad y en la enseñanza"
Las encuestas son estados de opinión muy puntuales. Todavía no se ha recogido el acuerdo del Viernes Santo, que ha sido la gran noticia de la precampaña. Y creo que frente a quienes quieran ensombrecerlo, sin duda, es una noticia extraordinaria por lo que supone de punto de inflexión y de cambio de rasante en la izquierda.
¿Cree que mejorará sus previsiones?
Yo me siento bastante orgulloso de haber simbolizado ese reencuentro, sobre todo para afrontar una campaña en muy buenas condiciones o en mejores condiciones que hace dos semanas. Me encuentro con más fuerzas y convicción para pedir el voto sin ningún tipo de límite en la defensa de Andalucía.
Se están produciendo fenómenos que están provocando mucho daño social. La Ley de Universidades está destrozando a la universidad pública, que ha sido el orgullo de Andalucía.
El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, posa antes de la entrevista a EL ESPAÑOL en "El Jueves', mercadillo de la calle Feria. Salvador López Medina
Moreno Bonilla las está sustituyendo por chiringuitos auténticos de universidades privadas absolutamente insolventes. Y mucha gente espera 500 días para recibir el servicio de Dependencia. En la FP la gente paga 4.000 euros por un ciclo formativo porque no se lo ofrece la pública.
¿Cómo va a votar la gente a aquellos que provocan este daño? Quienes no podéis salir de vuestras casas porque no hay viviendas, porque se ha dejado la política de vivienda a los fondos de inversión y a los especuladores... Son los grandes tenedores los que están controlando el mercado.
Yo creo que si la gente hace una reflexión de mirarse al espejo, Moreno Bonilla pierde. No puedo entender que haya gente que vote en contra de los intereses de su vida.
Cómo decía Julio Anguita, hablemos de programa. Díganos tres motivos por los que el votante debería preferirle a usted antes que a otros candidatos.
Porque somos la izquierda andaluza y vamos a estar al lado de los trabajadores y trabajadoras.
En segundo lugar, porque nos vamos a arremangar para gobernar. No estamos aquí para decir "dennos los votos, pero que gobiernen otros". Vamos a gobernar porque queremos intervenir en la política andaluza.
Vamos a aplicar la Ley de Vivienda y el tope de alquiler en las zonas tensionadas. Vamos a aumentar la oferta de parque público y privado a través de la prohibición de aumento de pisos turísticos, que son absolutamente incompatibles con el derecho a la vivienda.
En Sanidad vamos a revertir todo el dinero que hemos dado en contratos para los Quirón, para las Asisa y para la patronal privada a los hospitales y centros públicos, y vamos a disminuir hasta 48 horas como máximo la cita de médico de primaria. Y vamos a contar la verdad de lo que ha ocurrido con el escándalo de los cribados de cáncer de mama.
Y un tercer motivo: vamos a garantizar la formación profesional gratuita y a hacer desaparecer el sentido de la formación profesional privada.
Son propuestas que tienen gran similitud con las que presenta el PSOE. ¿Por qué elegirle a usted?
Las reformas estructurales en Andalucía no se van a hacer con un Partido Socialista que abrió la veda de los conciertos privados, que cuidó el concierto privado también en la enseñanza, o que en materia de vivienda no se atreve a intervenir en el mercado, como nosotros sí hacemos.
Las reformas profundas serán en la medida del apoyo y la fuerza que tenga la coalición Por Andalucía. Cuanta más fuerza tengamos, más capacidad de transformación, como se ha demostrado además en un gobierno de coalición en España.
¿Usted cree que a María Jesús Montero le beneficia o le perjudica haber pasado por el Gobierno?
No me interesa lo que piense María Jesús Montero. Yo quiero un contrato con los andaluces en el que nosotros vamos a intervenir el mercado, vamos a ampliar el parque público de vivienda, y desde luego, una necesidad de expropiación de uso para los grandes tenedores que tienen cientos de viviendas vacías y que nosotros queremos que se pongan al mercado y por tanto, obligarle a su uso.
Y te voy a decir una cosa: no nos va a temblar el pulso y lo vamos a hacer sí o sí.
Cada candidato está eligiendo una imagen con la que presentarse. Moreno Bonilla se presenta como moderado, María Jesús Montero como la alternativa de Gobierno. ¿Y usted?
Como la izquierda andaluza que resuelve los problemas de la gente trabajadora.
En el caso de que el PP gane las elecciones, ¿cree que lo hará por su gestión o por debilidad de la oposición que ha tenido en estos años?
Eso lo hablaremos el 18 de mayo. Yo no pongo límites a la búsqueda de aliados y creo que representamos un proyecto honesto con el que la gente pueda coincidir o no, pero creemos en lo que proponemos.
Nos sentimos apasionados por Andalucía y aplicamos una ética de la solidaridad y la compasión que creo que es fundamental también en el Gobierno, que es sentir y ponerte en el lugar de la gente que sufre.
"A nosotros nos gustaría haber tenido otra correlación de fuerzas en el Congreso, pero es la que tenemos. Eso genera contradicciones, claro. Hay una derecha vasca y catalana que se alía con el PP y Vox sin ningún complejo"
Porque cuando la gente sufre o se le tuerce la vida, el Estado, las Administraciones Públicas tienen que estar ahí.
Cuando a ti te va muy bien no necesitas del Estado, pero cuando a ti se te tuerce la vida porque tengas un hijo con una enfermedad mental o dificultades para ayudar en el estudio de tu hijo, necesitas de la Administración pública. Cuando te enfermas y necesitas una operación en la que se te ponen 20 sanitarios en un quirófano, tú necesitas al Estado.
¿Por qué digo esto expresamente? Porque yo siento que Moreno Bonilla está en una etapa de profunda frivolidad y falta de empatía al daño social que sus políticas provocan.
Señor Maíllo, un momento de sinceridad extra. Si Moreno Bonilla se queda a poco de la mayoría absoluta, qué preferiría. ¿Que se apoyase en Vox o gobernara en solitario?
¿Pero por qué no me plantea un escenario en el que las fuerzas progresistas de izquierdas podamos ser mayoría y afrontar un Gobierno? ¿Quién ha dicho que eso no es posible?
Es que usted me dice "con sinceridad", como asumir una realidad, y yo me niego. Porque entonces dejamos de hacer esta entrevista, dejamos de hacer elecciones y dejamos de hacer campaña.
El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, posa antes de la entrevista a EL ESPAÑOL.
Yo creo –y le soy muy sincero– que tengo un reto. Mi escenario es combatir cualquier resignación de que Moreno Bonilla tenga que ser gobernante. Porque si la gente se moviliza, y ahí está mi clave, habremos triunfado. Y si no consigo movilizar, me pedís cuentas, porque habré fracasado en el intento.
También es imposible abstraerse un poco del debate nacional. Ahora mismo el debate es la regularización masiva de inmigrantes aprobada por el Gobierno. Cuál es la opinión de por Andalucía? ¿Se ha hecho como se debía hacer o ha faltado consenso con las comunidades autónomas?
Me parece una medida maravillosa, porque hace este país más decente. Un país que fuimos de emigración, que nos fuimos a limpiar los váteres en Alemania o en Luxemburgo o en Francia, que sentimos el desarraigo de mucha gente que tuvo que hacerse de nuevas en ese país.
Creo que el impacto es tan extraordinario que a lo mejor el 30 de junio se queda corto. Y el debate tendría que ser ampliar la fecha de regularización para satisfacer una demanda en la que la Administración tiene atasco, lógico por el impacto que eso supone.
Hay una cierta confusión incluso con la cifra. El presidente del Gobierno habló de algo menos de medio millón, pero Extranjería dice que podría ser el doble.
Pues si es el doble, ¿qué? Más maravilloso, más impacto, más beneficio. Y sobre todo, una cosa que en Andalucía es importante. Se acabó ya la sobreexplotación de mucha gente temporera de la que se han aprovechado muchos por la situación de irregularidad administrativa que han tenido.
Se acabó eso. Y el conseguir derechos es también un estímulo. Si son 500.000, si son un millón, pues benditos sean, porque van a hacer un mejor país.
El presidente Sánchez dijo que estaba dispuesto a gobernar de espaldas al Parlamento. Lo está cumpliendo a golpe de decreto, incluso desde el Partido Popular le han llegado a bautizar como el "Orbán del Sur". ¿Qué le parece esta situación de gobernabilidad?
Nosotros queremos gobernar siempre con el respeto máximo al Congreso de los Diputados. Y usted no olvide una cosa: aunque el Gobierno apruebe reales decretos leyes, se tienen que ratificar en el Congreso.
La gente puede decir lo que quiera, hasta un presidente del Gobierno puede decir lo que considere, pero la realidad es muy tozuda. Y después la aplicación de las normas está por encima de todo. Por tanto, es un constructo que no tiene ninguna repercusión en términos políticos. ¿Sabe por qué? Porque no tiene repercusión en hechos.
¿Teme que la dependencia que se tiene de partidos como PNV o Junts acabe desdibujando la agenda de Izquierda Unida en Madrid?
A nosotros nos gustaría haber tenido otra correlación de fuerzas en el Congreso, pero es la que tenemos. Eso genera contradicciones, claro. Hay una derecha vasca y catalana que se alía con el PP y Vox –sobre todo la catalana– sin ningún tipo de complejo.
"¿Por qué me tengo que ir de un gobierno donde hemos sido gente honesta? Evidentemente, yo no aguanto un responsable de organización como ése"
Aquí mucho rollo de bandera, pero al final se juntan con la bandera del dinero, que es la que une sobre todo a Vox y Junts. A mí me parece que, no obstante, sobre la realidad que existe, tenemos que afrontar la estrategia de acuerdos políticos y de conseguirlos.
Sin embargo se generan al final desencuentros. Uno llamativo es con el debate de la financiación. Usted está en contra del principio de ordinalidad, algo que parece haber quedado en suspenso por lo menos hasta que pasen las elecciones andaluzas...
Es que no hay ordinalidad. Yo me acojo al acuerdo del Parlamento de Andalucía de marzo de 2018, donde Partido Popular, PSOE, IU y Podemos aprobamos un modelo de financiación.
En ese modelo de financiación estaba el concepto de suficiencia financiera, la vinculación de garantía del funcionamiento del servicio público y, por tanto, la lucha contra el agujereo fiscal –cosa que ha incumplido ya Moreno Bonilla– y contra el principio de ordinalidad. Y como no hay principio de ordinalidad en este sistema de financiación, pues no me genera contradicciones.
Sabe usted que en este debate las cosas pueden cambiar. ¿Si finalmente se aplicara este principio, usted qué impondría?
Con nuestro voto no lo aprobaríamos. El principio de ordinalidad no podemos aceptarlo. Puede ser un criterio más, pero no como principio, porque establecería que, independientemente de lo que a ti te correspondiera por un servicio público, alguien con más recaudación fiscal tendría que tener siempre más dinero que el que no tiene.
El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, durante la entrevista a EL ESPAÑOL. Salvador López Medina
No, mire usted. Si para curarte de cáncer necesitas unos recursos, no puede estar condicionado por donde haya más ricos en un territorio. ¿Se entiende bien?
Una persona con cáncer de Huelva no puede estar condicionada al sistema de financiación porque haya menos ricos en Huelva que en otra provincia.
Estamos terminando la entrevista y nos falta hablar de corrupción. Estamos viendo el desarrollo de 'caso Kitchen' y el 'caso Mascarillas', que afectan al PP y al PSOE. ¿Cree que hay 'lawfare' en España o es una excusa de los políticos que se ven salpicados por este tipo de casos?
Que hay intervención de jueces que hacen política lo sabe hasta el que asó la manteca. En Andalucía está ese dicho, el que asó la manteca es que no se entera de nada.
La instrucción del juez Peinado con el caso de la mujer del presidente es una cosa que nos enrojece de vergüenza a un país que queremos que sea democrático.
El juicio al fiscal general, donde estaba condenado ya antes de que se le enjuiciase, estaba más que hecho.
El escándalo de la intervención de determinados jueces en política ha traspasado todos los puntos que podríamos pensar.
Si tuviera a su persona de confianza sentada en el banquillo, a su hermano esperando fecha de juicio y a su pareja imputada, ¿se mantendría en el cargo?
Depende de las razones. Me parece que lo que más le pesa a Pedro Sánchez –el caso de la mujer es estrafalario– es el caso de los responsables de Organización [del PSOE], que son lamentables.
Es una responsabilidad política, ya no solo por el delito o no, que tenemos que dar presunción de inocencia de lo que sea, sino cómo puedes tener a personas de este tipo a tu lado. Y ahí asumes una responsabilidad in eligendo.
Sin embargo, ustedes no renuncian a estar en ese Gobierno...
Pero ¿por qué me tengo que ir de un gobierno donde hemos sido gente honesta, que no hemos cometido ninguna tropelía, que solamente estamos trabajando para mejorar los derechos de la gente?
Evidentemente yo no aguanto a un responsable de Organización como ése. Pero no me diga usted que del paso de la incompetencia de otros tengamos que asumir nosotros la responsabilidades políticas. Sería un contrasentido.
Para cerrar, y como profesor de latín, ¿cómo definiría la situación actual de la política andaluza con una locución latina?
Vaya. [Piensa un rato] Si quiere, le digo cómo me gustaría que fuera el debate de la situación política andaluza: Suaviter in modo, fortiter in re. Es decir, que la pasión por las ideas que cada uno tenga, la fortaleza en los asuntos que uno defienda, no menoscabe la amabilidad en el trato y el respeto político.
Y en eso quiero decir una cosa. Moreno Bonilla dice que quiere juego limpio o que quiere debate respetuoso. Él lo dice, pero yo lo ejecuto, porque él no lo hace.
¿Y para la política española?
Audentes fortuna iuvat. Yo creo que la suerte va a ayudar a aquellos que se atreven.
En ese sentido, la osadía del Gobierno de España, sobre todo por la parte que nos concierne a la izquierda transformadora, va a generar y genera bienestar y conquista de derechos. Y la gente va a ayudarnos en la suerte futura.
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