La primera edición del World Motorsport Tourism Congress reunió en el Jarama a instituciones, industria y turismo
Regala esta noticia Añádenos en Google 19/06/2026 a las 15:20h.Madrid ya no quiere ser solo una ciudad que acoge carreras. Quiere convertirse en el lugar donde se decide hacia dónde va el negocio global ... del motor.
El mensaje que atravesó prácticamente todas las intervenciones fue el mismo: el futuro del automovilismo no pasa únicamente por la competición, sino por la capacidad de convertir cada evento en una experiencia y cada experiencia en un destino.
En un momento en el que Madrid intensifica su apuesta por el deporte como elemento de proyección exterior, el congreso se presentó como una plataforma para conectar administraciones públicas, promotores, marcas y operadores turísticos. Desde la Comunidad de Madrid se insistió en la idea del legado y en el impacto que generan estos eventos sobre el territorio; desde la FIA y ONU Turismo, el foco se puso en una visión más amplia del sector, vinculada a la innovación, la sostenibilidad, las infraestructuras y la colaboración público-privada.
Se habló de inteligencia artificial aplicada al turismo, de análisis de datos, de nuevas fórmulas de patrocinio y de infraestructuras
La elección del Jarama tampoco fue casual. El histórico circuito madrileño funcionó como símbolo de una industria que busca reivindicar su capacidad para generar actividad más allá del espectáculo deportivo. Allí se habló de inteligencia artificial aplicada al turismo, de análisis de datos, de nuevas fórmulas de patrocinio, de infraestructuras y de cómo determinados eventos pueden redefinir la imagen internacional de una región.
Uno de los ejemplos que apareció durante el encuentro fue el del Rally Islas Canarias, citado como caso de cómo una competición puede diversificar la oferta turística y proyectar un territorio más allá de sus temporadas tradicionales.
Experiencia de primera mano
La segunda jornada amplió el debate hacia cuestiones políticas y sociales. Se abordó el papel de la colaboración institucional, el impacto educativo del deporte del motor y la influencia de los medios en la construcción de destinos con identidad propia. Empresas y organizaciones vinculadas al turismo, la comunicación y la innovación digital aportaron una visión transversal de un sector que busca crecer fuera de sus límites tradicionales.
Pero el cierre del congreso quiso alejarse del formato exclusivamente académico. Los asistentes pudieron pasar del discurso a la experiencia: conducción en circuito, simuladores, karting y actividades inmersivas que reforzaban una de las ideas más repetidas durante las sesiones: el aficionado ya no quiere solo asistir a un evento; quiere vivirlo.
Con esta primera edición, el Madrid World Motorsport Tourism Congress se despide dejando una pregunta abierta: si el motor puede convertirse en una industria turística con identidad propia. Madrid ya ha tomado posición. Ahora le queda demostrar que este congreso puede consolidarse como una cita internacional y no quedarse solo en una declaración de intenciones.
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