La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha mantenido este lunes una videoconferencia con una representación del contingente formado por 670 militares desplegados desde diciembre en la misión de Paz que Naciones Unidas tiene en Líbano. Una misión de patrulla de la ‘blue line’ para mantener esa frontera entre Líbano e Israel sin accidentes. Sin embargo, desde hace dos semanas viven una situación muy complicada por el recrudecimiento de los ataques entre Hezbolá e Israel. Un intercambio de misiles que sitúa al contingente en el medio. Aunque las Naciones Unidas no son objetivo, el general jefe de la misión, Antonio R. Bernal Martín, ha reconocido en conversación con la ministra que "hay intercambio de cohetes a diario", además, ha explicado que se producen "entre 60 y 70 acciones aéreas y ataques de artillería a diario", lo que provoca "muchos problemas en carreteras" y la presencia de "elementos que nos ponen en peligro".
Ante el recrudecimiento de esta situación, tal y como ha trascendido durante la conversación, la ministra telefoneó este fin de semana a Jean Pierre Lacroix, general adjunto de Operaciones de Paz de Naciones Unidas; así como con el force commander, Diodato Abagnara, para que se pusiera en contacto con Israel y pudieran cesar las hostilidades. "Ustedes tratan de minimizar la situación, pero sabemos que los intercambios de agresiones son constantes y permanentes, que pasan horas bunkerizados, pero están haciendo un trabajo muy importante", ha insistido Robles, que ha afirmado: "Transmití al force commander que tenía que garantizar su seguridad y que tenía que hablar con Israel". En conversación poseterior con los medios, Robles ha insistido en "trasladar la exigencia a Israel para que cesen los ataques y que se garantice la protección para esta misión de paz".
Desde la base militar de El Goloso, donde opera la Brigada Guadarrama XII, la responsable de la cartera de Defensa ha reconocido que se encuentran "en una situación muy difícil" y ha pedido al general al cargo de la misión que describiera la situación. Según ha explicado, están "intentando que el tiempo de bunkerización sea el menor posible y que sea seguro", porque aunque ha incidido en que ni Hezbolá ni Israel "tienen como objetivo a las Naciones Unidas", ha afirmado que están "en el medio" y que esa ubicación provoca quetengan "interceptación de cosas que caen y elementos que nos ponen en peligro". Tanto es así que el force commander, después de hablar con Robles, intentó acudir a la base el domingo y no pudo por la situación. "Israel y Hezbolá tienen un intercambio permanente de acciones con objetivos que no están claros, pero está claro también que nadie tiene como objetivo a las Naciones Unidas, pero estamos en el medio".
Junto a la ministra, el Jefe de Estado Mayor del Ejército, el general Enseñat, ha asegurado que "se están haciendo todos los esfuerzos para que Naciones Unidas sea respetada. La misión principal es la protección de la fuerza, la prudencia en todas nuestras actividades y la protección constante de los hombres y mujeres que tenéis bajo vuestro mando".
La misión de paz en Líbano se constituyó en 1978 y se amplió en 2006. Sin embargo, ya tiene fecha de finalización, este diciembre. Algo con lo que el Gobierno español no está de acuerdo, como ha reconocido Robles: "Entendemos que FINUL tiene que continuar, que están haciendo una labor de mantenimiento de la paz". Robles ha querido "rechazar" las críticas de aquellos que "dudan de España".