Marius Borg. Europa Press
Casas Reales NUEVO ESCÁNDALO Marius Borg consigue un permiso para asistir al funeral de Harald V en pleno debate público entre los noruegosLa prensa del país nórdico afronta fuertes críticas por la agresividad y el despliegue informativo sobre la crisis de la Casa Real.
Más información: La Fiscalía solicitará cuatro semanas más de detención para Marius Borg: nuevo revés tras su polémica reaparición familiar
Jesús Carmona Publicada 3 septiembre 2026 10:23hEste pasado miércoles, 2 de septiembre, Marius Borg (29 años) recibió un duro mazazo después de que se hicieran públicos los planes de la Fiscalía de prolongar la detención del hijo de la reina Mette-Marit (53) cuatro semanas más.
Un contratiempo que, según informó el medio VG, el joven ha encarado con serenidad y lo ha "asumido". No obstante, no todo son malas noticias para el hijastro del actual rey de los noruegos, Haakon VIII (53).
La corte judicial ha concedido una autorización excepcional al joven para abandonar de nuevo su arresto domiciliario en Skaugum. El permiso formal le permitirá asistir a las exequias fúnebres de Estado en honor al rey Harald V, el próximo miércoles 9 de septiembre.
Marius Borg, como un nieto más, porta junto a Haakon VIII el féretro de Harald de Noruega hasta la capilla ardienteMarius Borg. Gtres
El salvoconducto concedido a Borg Høiby no exime al acusado de las medidas cautelares de fondo impuestas para evitar el riesgo de reincidencia o el quebrantamiento de la orden de alejamiento sobre la víctima del caso Frogner.
El desplazamiento del joven desde la residencia de Skaugum hasta las sedes donde se celebrarán los actos litúrgicos estará controlado por un dispositivo de seguridad para garantizar el cumplimiento de los términos fijados por el tribunal.
La presencia de Borg Høiby en los actos de Estado supone un momento de máxima tensión institucional para la Casa Real.
Mientras el país procesa el relevo dinástico y el inicio del reinado de Haakon VIII, la imagen del hijo de la reina asistiendo a un funeral de Estado bajo condena de cuatro años de cárcel sitúa nuevamente a la Corona en el foco de la atención pública internacional.
Marius Borg en una fotografía de archivo. Gtres
El primogénito de la reina Mette-Marit se encuentra actualmente bajo custodia cautelar con dispositivo de seguimiento electrónico tras haber sido condenado en junio a cuatro años de prisión por 34 cargos penales, entre ellos dos delitos de violación.
Sin embargo, dada la estrecha vinculación afectiva que mantuvo desde su infancia con el difunto monarca, las autoridades judiciales han considerado procedente otorgarle una licencia puntual para sumarse a los actos de despedida.
La concesión del permiso judicial coincide con un encendido debate social e institucional en el país nórdico sobre el papel que están desempeñando los medios de comunicación en la cobertura simultánea del deceso real y de los escándalos judiciales de la familia.
Según ha informado el prestigioso rotativo noruego Aftenposten, diversos sectores de la sociedad, analistas de comunicación y la propia ciudadanía están dirigiendo duras críticas contra varias cabeceras y cadenas del país.
Las objeciones publicadas por este medio apuntan tanto al volumen y alcance desmedido de la cobertura informativacomo a los métodos de investigación utilizados por los reporteros para escrutar la intimidad de los miembros de la Casa Real en un momento de duelo.
Ceremonia del féretro con Marius Borg, el pasado lunes. EFE
El análisis de Aftenposten pone de manifiesto que un sector mayoritario de la opinión pública considera que parte de la prensa sensacionalista ha rebasado los límites deontológicos.
Se critica especialmente el seguimiento intrusivo a los familiares del difunto monarca y la persecución mediática desplegada en torno a los movimientos de Borg Høiby en los alrededores de la finca de Skaugum y el Hospital Nacional de Oslo.
Diversas voces citadas por el diario escandinavo señalan que el despliegue periodístico está rozando el acoso en un contexto donde la nación debería centrarse en honrar la memoria de Harald V.
Sin embargo, desde los comités de redacción de los medios cuestionados se defiende que el impacto político y constitucional de la condena del hijo de la reina justifica un seguimiento al minuto, argumentando que la transparencia de las instituciones públicas debe prevalecer.