Lunes, 09 de marzo de 2026 Lun 09/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Marta Díaz de Lope: «A mí me gustaba jugar al fútbol en el cole y también me insultaban»

Marta Díaz de Lope: «A mí me gustaba jugar al fútbol en el cole y también me insultaban»
Artículo Completo 1,796 palabras
La directora malagueña descubre a las 'Pioneras' del fútbol femenino con la historia de las chicas que crearon la primera selección española

Ampliar

Migue Fernández Sección oficial Marta Díaz de Lope: «A mí me gustaba jugar al fútbol en el cole y también me insultaban»

La directora malagueña descubre a las 'Pioneras' del fútbol femenino con la historia de las chicas que crearon la primera selección española

Regina Sotorrío

Domingo, 8 de marzo 2026, 16:42

... la Merced para empezar a marchar juntas por sus derechos. Un grito colectivo que hoy es posible por lo que hicieron pioneras como las que ella lleva a la gran pantalla. La directora rondeña ('Mi querida cofradía', 'Los buenos modales') vuelve a casa con la historia de la primera selección femenina de fútbol española, una película inspirada en lo que vivieron en los primeros 70 un grupo de chicas que tuvieron que enfrentarse a algo más que al equipo contrario en el campo. 'Pioneras. Solo querían jugar', a competición en el Festival de Málaga, es la demostración de que muchas cosas han cambiado, pero también la constatación de que queda «mucho camino por recorrer».

-¿Cómo te llega la historia de estas pioneras?

-Me llega como un regalo. Conocí la historia a través del productor Jesús Ulled y cuando empecé a documentarme para escribir el guion con Zebina Guerra me pareció una historia fascinante. Y me pareció rarísimo que no la conociera. Había que darles voz a estas mujeres. Con el momento que estamos viendo de fútbol femenino tan espectacular, es muy bonito recordar a las primeras, a las que lucharon y a las que se enfrentaron a una oposición enorme, para que hoy, de alguna manera, podamos estar viviendo momentos mucho más igualitarios. Aunque todavía queda mucho camino por recorrer.

Ampliar

El equipo de 'Pioneras'. Migue Fernández

-¿Cuánto hay de realidad y cuánto de ficción?

-Nos documentamos mucho, hablamos con algunas de estas pioneras y con Rafael Muga, que fue como el seleccionador, entrenador y líder, quien las apoyó y las llevó a donde estaban. Es una película de ficción, pero está inspirada en esas vivencias. En la parte más histórica, hay unos hechos concretos de la película, que son como los cimientos, que son totalmente reales. Luego hay una parte de ficción, de creación de personajes, que siempre pretende representar lo que ellas vivieron. Y sobre todo está el vivir de una época. Especialmente, el papel de la mujer en los años 70 en una España aún franquista, con la Sección Femenina dictando lo que tenía que ser una mujer, una buena esposa, una buena madre de casa… La película respira todo eso.

-¿Las pioneras han visto la película?

-Sí, la han visto y les ha gustado mucho. Obviamente reconocen muchísimas cosas, pero yo me quedo con que les gustó y me dijeron que llevarían a sus nietas a verla. Al final esta película de alguna manera pretende homenajearlas y hacer que la gente conozca su historia.

«Siguen diciendo que es cosa de hombres. Hemos avanzado, pero hay mucho que hacer»

-Hablamos de mujeres que ahora son ya abuelas. ¿Alguna siguió en el mundo del deporte?

-Sí, no todas de la misma manera, pero algunas tienen una relación muy directa con el fútbol femenino. De hecho, la historia parte de alguna forma porque inauguraron un polideportivo en el barrio de Villaverde de Madrid con el nombre de Victoria Hernández, que es una de estas pioneras.

-Han pasado 50 años, evidentemente, muchas cosas han cambiado, pero ¿hemos superado ya todos los prejuicios que hay con el fútbol femenino?

-Yo creo que no, todos no. Todavía hay mucho por hacer. Lo que es evidente es que de como estaba la cosa hace 50 años a como está ahora hay un avance. Pero fíjate, somos generaciones completamente diferentes y a mí me gustaba jugar al fútbol de pequeña en el colegio y recuerdo que, cuando leí artículos en los que ellas comentaban los insultos que habían recibido, eran exactamente los mismos que me decían a mí cuando yo tenía 6 o 7 años en el patio del colegio. Incluso documentándome, leyendo sobre otras jugadoras de fútbol profesionales actuales nacidas en los 90, se repetían los mismos insultos y la misma sensación de hacer algo que no debían hacer, algo que era de hombre, no de niña.

-De 'marimachos', como se titula la canción de la película que ha hecho Zahara.

-Eso, marimacho y el fútbol es una cosa de hombres. Yo creo que hemos avanzado mucho, pero todavía hay mucho que hacer. Hay una cosa como contra la feminidad, como que el fútbol no es femenino. Eso se decía mucho en ese momento. Pero, ¿quién dicta lo que es femenino? Eso lo intentaban dictar estos órganos del régimen que han tenido mucha implicación y mucho poder en nuestra cultura y en nuestra educación durante mucho tiempo.

-Incluso en el momento del beso de Rubiales a Jenni Hermoso, un sector de la población dirigió las críticas hacia ellas.

-Sí. Hay una cuestión de educación, por eso hay un camino muy largo todavía que recorrer. Inevitablemente hemos sido educados de una manera muy patriarcal y parece que en cualquier cosa que pasa siempre la víctima es el hombre y el problema lo tiene la mujer.

«Hasta las profesionales de hoy han tenido la sensación de hacer algo que no debían hacer»

-Cuando empiezas con esta película, ¿ya había pasado todo ese escándalo?

-Nosotros empezamos a escribir en el verano del Mundial. Yo estaba escribiendo la película cuando pasó eso. Ni siquiera había ganado aún la selección cuando comenzamos con el proyecto.

-Es verdad eso de que el cine capta antes que nadie las inquietudes de la calle.

-Sí, realmente ha ido muy a la par. Yo viví ese Mundial alucinando, porque en ese momento estábamos documentando. Me di cuenta que esta película tenía mucho sentido.

-Y no es casual que se presente y que se estrene el 8M.

-Es un día precioso para estrenar esta película. Es una película que pretende ser reivindicativa y épica, pero también tiene un mensaje muy esperanzador. Y creo que tiene mucho sentido presentarla el 8 de marzo, el Día de la Mujer. Es un momento muy dulce para nosotras.

-Sería una buena película para poner en institutos y fomentar la igualdad. Tú misma lo sufriste cuando eras niña, siendo de otra generación.

-Sí, incluso las actrices, las protagonistas de la película, que rondan los 19 y 22 años. Ellas me decían que habían recibido insultos parecidos y que se metían con ellas por jugar al fútbol. Así que creo que sí puede ser una buena película para que vea la gente joven.

Ampliar

Las protagonistas del filme. Migue Fernández

-El Festival de Málaga se inauguró con una película dirigida por una mujer, una mujer ganó la mejor película en los Goya y aquí estás tú hoy. ¿Es la hora de las directoras en el cine español?

-Esto es una cosa de largo recorrido. Yo recuerdo cuando estudié en la escuela de cine, de los doce directores de mi promoción, solo éramos dos directoras. Y ahora que llevo muchos años dando clases en la ESCAC, veo que cada vez son más las directoras que van aumentando ese sitio. El discurso de Alauda Ruiz de Azúa tenía todo el sentido del mundo, obviamente es una cuestión de oportunidades. Creo que ahora estamos viendo un poco los frutos del trabajo y de los intentos que se están haciendo desde hace años.

-Y eso se refleja también en las historias.

-Sí, completamente. Es una cuestión de diversidad de historias, de historias diferentes, desde otros puntos de vista. Los mismos temas, pero de otra manera.

-¿Alguna vez te has sentido esa discriminación de género o el paternalismo de tus compañeros?

-Realmente vengo de un lugar, de esa escuela de cine, la ESCAC, que me ha cuidado mucho. Pero sí que durante mi vida, por supuesto, he sentido ese trato diferente, esa idea de la juventud y la inexperiencia como un factor poco fiable que va asociado a ser una mujer y que no se miraba así a mi compañero.

-¿Qué viene ahora?

-Ahora mismo estoy escribiendo, pero no puedo contar mucho porque estoy en un momento muy incipiente del proyecto. Va sobre una relación un poco conflictiva y compleja entre una madre y un hijo. Espero que esa sea mi siguiente peli.

-El cine, en la gala de los Goya y también aquí en el Festival, se ha posicionado contra la guerra. Cuando aquel lema del 'no a la guerra' tú estabas aún ajena al cine, ¿cómo lo estás viviendo ahora?

-Era muy joven, pero lo recuerdo perfectamente. Sobre todo la unanimidad en la calle. Ideológicamente a veces estamos muy divididos, pero el grito en 2003 unánime de 'no a la guerra' la gente lo expresó muy claramente. No estamos en el mismo momento, pero espero y confío en que la respuesta sea la misma.

-Aquello le pasó factura al cine español, una parte de la sociedad se distanció de él por una cuestión ideológica. ¿Podría pasar lo mismo?

-Tengo la sensación de que estamos en un momento diferente y creo que también se va entendiendo que la cultura es también política, es idea, es mensaje y es punto de vista. La cultura no puede estar ajena al mundo ni a la sociedad. Es inevitable que se exprese y que también se utilice como altavoz para expresar ideas que necesitan tener estos espacios.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir