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Marte era un congelador, pero sus lagos estaban vivos: el secreto era una "manta" de hielo invisible

Marte era un congelador, pero sus lagos estaban vivos: el secreto era una "manta" de hielo invisible
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Durante décadas, los geólogos planetarios se han enfrentado a una paradoja que no terminaba de encajar. Por un lado, las misiones como Curiosity en el cráter Gale muestran pruebas irrefutables de que hubo lagos de agua líquida durante miles o millones de años. Por otro, los modelos climáticos insisten en que el Marte antiguo era un lugar gélido, con temperaturas muy por debajo del punto de congelación. Un nuevo paradigma. La pregunta en este caso está bastante clara: ¿cómo puede haber agua líquida estable en un planeta donde el termómetro apenas sube de los cero grados? Un nuevo estudio liderado por la Universidad Rice y publicado en AGU Advances parece haber encontrado la pieza que faltaba en el rompecabezas: escudos de hielo estacionales. En Xataka Llevamos años midiendo terremotos en Marte para darnos cuenta de algo: su núcleo no es como el nuestro El modelo LakeM2ARS. Para resolver el misterio, el equipo de investigadores desarrolló un modelo específico llamado LakeM2ARS. En este modelo se incluyeron todo lo que sabemos de los terrestres, pero adaptados a las condiciones extremas que había en Marte hace 3.600 millones de años. Es decir, un clima con menos luz solar al estar ante un Sol más joven, una atmósfera con mucho más dióxido de carbono y unos ciclos de congelación y deshielo mucho más agresivos que los de la Tierra. Sobre estos modelos, los investigadores comenzaron a aplicar diferentes situaciones climáticas distintas, cubriendo un periodo de 30 años marcianos, lo que equivale a 56 años terrestres. Los resultados en este caso apuntaban a algo bastante fascinante: el agua de los lagos solo se congelaban en su superficie creando un escudo de hielo.  Una "manta" natural. La investigación introduce el concepto de "escudo de hielo" o "natural blanket". En lugar de ser un bloque de hielo sólido, los lagos del Cráter Gale habrían estado protegidos por una capa de hielo estacional lo suficientemente fina como para permitir procesos dinámicos debajo de ella. De esta manera, esta "manta" actuaba como un aislante térmico, ya que el hielo cuenta con una conductividad térmica baja. Lo bueno de esto es que una vez que se forma una capa en la superficie, el agua líquida debajo queda "atrapada" y protegida del aire gélido, manteniendo una temperatura estable a pesar de que en el exterior el termómetro cayera en picado. Otra ventaja. Más allá de esto podemos ver que la baja presión marciana provoca que el agua líquida tiende a sublimarse rápidamente. El hielo de esta manera actuaba como un tapón físico, conservando el inventario de agua durante décadas o incluso siglos.  Pero no es que debajo el agua estuviera completamente frío, sino que al ser una capa delgada la luz solar podía atravesarla (similar a lo que ocurre en los lagos de los Valles Secos de la Antártida), generando un ligero calentamiento interno.  La pieza que faltaba. Una de las mayores críticas a la hipótesis de un Marte frío era la ausencia de huellas geomorfológicas. La gran pregunta que nos podemos hacer sin duda es que si Marte era un congelador, ¿dónde están los grandes depósitos de morrenas y las cicatrices que dejan los glaciares al avanzar? El estudio de la Universidad Rice da una respuesta elegante: el hielo era demasiado fino. Al no tratarse de glaciares masivos, sino de capas delgadas y estacionales, no tenían el peso ni la dinámica necesaria para erosionar el terreno de forma drástica. Esto encaja perfectamente con las observaciones de Curiosity, que muestran sedimentos lacustres de grano fino, típicos de aguas tranquilas, y no el caos de rocas que dejaría un glaciar. En Xataka Marte acaba de entrar en el exclusivo club de planetas con rayos. Es una noticia desalentadora para la NASA La vida microscópica. Este descubrimiento cambia las reglas del juego para la astrobiología que quiere buscar por encima de todo pruebas de la vida en el planeta rojo. En este caso se plantea la teoría de que si los lagos marcianos estaban sellados por hielo, se convertían en entornos extremadamente estables. Bajo el hielo, la vida habría estado protegida de la radiación UV dañina y de las fluctuaciones extremas de temperatura. Es por ello que Marte no necesitaba ser un paraíso tropical para ser habitable; le bastaba con tener una buena "armadura" de hielo que mantuviera sus oasis líquidos a salvo del vacío gélido del espacio. Imágenes | BoliviaInteligente En Xataka | China acaba de resolver una de las mayores dudas para ir a Marte con el nacimiento de seis ratones espaciales - La noticia Marte era un congelador, pero sus lagos estaban vivos: el secreto era una "manta" de hielo invisible fue publicada originalmente en Xataka por José A. Lizana .
Marte era un congelador, pero sus lagos estaban vivos: el secreto era una "manta" de hielo invisible

El hielo actuó como un escudo para que la vida pudiera estar presente en Marte

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José A. Lizana

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José A. Lizana

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Durante décadas, los geólogos planetarios se han enfrentado a una paradoja que no terminaba de encajar. Por un lado, las misiones como Curiosity en el cráter Gale muestran pruebas irrefutables de que hubo lagos de agua líquida durante miles o millones de años. Por otro, los modelos climáticos insisten en que el Marte antiguo era un lugar gélido, con temperaturas muy por debajo del punto de congelación.

Un nuevo paradigma. La pregunta en este caso está bastante clara: ¿cómo puede haber agua líquida estable en un planeta donde el termómetro apenas sube de los cero grados? Un nuevo estudio liderado por la Universidad Rice y publicado en AGU Advancesparece haber encontrado la pieza que faltaba en el rompecabezas: escudos de hielo estacionales.

En XatakaLlevamos años midiendo terremotos en Marte para darnos cuenta de algo: su núcleo no es como el nuestro

El modelo LakeM2ARS. Para resolver el misterio, el equipo de investigadores desarrolló un modelo específico llamado LakeM2ARS. En este modelo se incluyeron todo lo que sabemos de los terrestres, pero adaptados a las condiciones extremas que había en Marte hace 3.600 millones de años. Es decir, un clima con menos luz solar al estar ante un Sol más joven, una atmósfera con mucho más dióxido de carbono y unos ciclos de congelación y deshielo mucho más agresivos que los de la Tierra.

Sobre estos modelos, los investigadores comenzaron a aplicar diferentes situaciones climáticas distintas, cubriendo un periodo de 30 años marcianos, lo que equivale a 56 años terrestres. Los resultados en este caso apuntaban a algo bastante fascinante: el agua de los lagos solo se congelaban en su superficie creando un escudo de hielo. 

Una "manta" natural. La investigación introduce el concepto de "escudo de hielo" o "natural blanket". En lugar de ser un bloque de hielo sólido, los lagos del Cráter Gale habrían estado protegidos por una capa de hielo estacional lo suficientemente fina como para permitir procesos dinámicos debajo de ella.

De esta manera, esta "manta" actuaba como un aislante térmico, ya que el hielo cuenta con una conductividad térmica baja. Lo bueno de esto es que una vez que se forma una capa en la superficie, el agua líquida debajo queda "atrapada" y protegida del aire gélido, manteniendo una temperatura estable a pesar de que en el exterior el termómetro cayera en picado.

Otra ventaja. Más allá de esto podemos ver que la baja presión marciana provoca que el agua líquida tiende a sublimarse rápidamente. El hielo de esta manera actuaba como un tapón físico, conservando el inventario de agua durante décadas o incluso siglos. 

Pero no es que debajo el agua estuviera completamente frío, sino que al ser una capa delgada la luz solar podía atravesarla (similar a lo que ocurre en los lagos de los Valles Secos de la Antártida), generando un ligero calentamiento interno. 

La pieza que faltaba. Una de las mayores críticas a la hipótesis de un Marte frío era la ausencia de huellas geomorfológicas. La gran pregunta que nos podemos hacer sin duda es que si Marte era un congelador, ¿dónde están los grandes depósitos de morrenas y las cicatrices que dejan los glaciares al avanzar?

El estudio de la Universidad Rice da una respuesta elegante: el hielo era demasiado fino. Al no tratarse de glaciares masivos, sino de capas delgadas y estacionales, no tenían el peso ni la dinámica necesaria para erosionar el terreno de forma drástica. Esto encaja perfectamente con las observaciones de Curiosity, que muestran sedimentos lacustres de grano fino, típicos de aguas tranquilas, y no el caos de rocas que dejaría un glaciar.

En XatakaMarte acaba de entrar en el exclusivo club de planetas con rayos. Es una noticia desalentadora para la NASA

La vida microscópica. Este descubrimiento cambia las reglas del juego para la astrobiología que quiere buscar por encima de todo pruebas de la vida en el planeta rojo. En este caso se plantea la teoría de que si los lagos marcianos estaban sellados por hielo, se convertían en entornos extremadamente estables. Bajo el hielo, la vida habría estado protegida de la radiación UV dañina y de las fluctuaciones extremas de temperatura.

Es por ello que Marte no necesitaba ser un paraíso tropical para ser habitable; le bastaba con tener una buena "armadura" de hielo que mantuviera sus oasis líquidos a salvo del vacío gélido del espacio.

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Fuente original: Leer en Xataka
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