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Melania Trump y Jimmy Kimmel. AFP Melania Trump pide la cabeza de Jimmy Kimmel por decir que tiene el «resplandor de una viuda»El presentador hizo el chiste dos días antes de la cena de corresponsales en el que el presidente sufrió un intento de asesinato
Nueva York
Lunes, 27 de abril 2026, 22:40
... presentador de su 'late night', el tradicional formato nocturno de entrevistas y comedia. Kimmel es un crítico habitual de su marido, Donald Trump, y su programa ya fue suspendido, con gran polémica, el año pasado.Noticias relacionadas
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La broma, como todo el mundo sabe, fue casi premonitoria. Esa cena no se llegó a celebrar porque un hombre irrumpió en el hotel Hilton, donde se celebraba, con la intención de matar al presidente y a los miembros de su Gobierno. «La retórica violenta y de odio de Kimmel tiene la intención de dividir a nuestro país», reaccionó Melania en un mensaje en redes sociales este lunes. «Su monólogo sobre mi familia no es comedia, sus palabras son corrosivas y profundizan la enfermedad política que hay en EE UU».
Es evidente que Kimmel no podía saber lo que ocurriría dos días después de la emisión de su programa. Su comentario incidía en una broma recurrente en EE UU: que la primera dama no aguanta al presidente, que está deseando no tenerle a su lado. Pero es también obvio que un chiste sobre la posible viudedad de la primera dama no se podía separar del infausto contexto de Trump: sobrevivió de milagro a un intento de asesinato en el verano de 2024 durante un mitin y tampoco estuvo lejos de perder la vida en otro atentado, tres meses después, mientras jugaba a golf.
Cancelado en 2025
«La gente como Kimmel no debería tener la oportunidad de entrar cada noche en nuestras casas para diseminar odio», prosiguió en su mensaje Melania. «Es un cobarde, se esconde detrás de ABC porque sabe que su cadena le seguirá protegiendo». La primera dama, sin decirlo de forma explícita, exigió la salida del presentador. «Ya basta. Es hora de que ABC tome una posición. Cuántas veces va a permitir ese comportamiento atroz, a expensas de nuestra comunidad».
Kimmel’s hateful and violent rhetoric is intended to divide our country. His monologue about my family isn’t comedy- his words are corrosive and deepens the political sickness within America.
— First Lady Melania Trump (@FLOTUS) April 27, 2026
People like Kimmel shouldn’t have the opportunity to enter our homes each evening to…
En este caso, llueve sobre mojado. La cadena ABC ya suspendió durante una semana el programa de Kimmel por un comentario polémica sobre el asesinato de Charlie Kirk, un activista conservador de gran relevancia en EE UU, la figura política que había hecho de puente entre el magnate y el electorado joven. Aquella suspensión, motivada por las presiones de la Administración Trump a la cadena de televisión, fue levantada en medio de una gran polémica y debate sobre la libertad de expresión y sus límites.
Kimmel no ha dejado de golpear a Trump y a su Gobierno desde su tribuna nocturna. El programa en el que hizo el chiste sobre Melania fue un gran ejemplo. Ya se había mofado del presidente, acusándole de llevar pañales mojados cuando juega a golf, de tener un «pene como una seta» (aquello lo dijo la actriz Stormy Daniels, con quien tuvo relaciones extramatrimoniales), de tener testículos como «tomates podridos».
Pero quizá lo que más dolió a la primera dama fueron las referencias sobre Jeffrey Epstein. Mostró un cuadro con la foto de una conocida foto de la actual pareja presidencial con el malogrado pedófilo e insistió en que fue el financiero quien los presentó. Hace un par de semanas, Melania salió a la palestra por este asunto. La relación de Trump con él -un quebradero de cabeza para el presidente- le ha salpicado a ella y compartió un vídeo para defender que no tiene nada que ver en ese asunto.
La primera dama ha comenzado a tener un papel más protagonista desde el pasado otoño y recientemente compareció para negar cualquier vínculo con Epstein
Fue una reacción sorprendente para una primera dama que acostumbra a estar en el segundo plano, que apenas hace comentarios sobre su vida privada y que en el primer mandato evitó al máximo sus compromisos en la vida pública.
Ahora, sin embargo, la primera dama está teniendo un papel con más protagonismo en la Casa Blanca de Trump. En otoño, lideró negociaciones diplomáticas con Rusia y su presidente, Vladímir Putin, para la liberación de niños capturados en la guerra de Ucrania. Hace unos meses, presidió una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, algo que nunca antes había hecho una primera dama. Y ahora parece cada vez más dispuesta a defender sus posiciones ante la opinión pública. Incluso a pedir la cabeza de un presentador de televisión.
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