- REBECA ARROYO @rebearroyo
- Meliá, RIU e Iberostar llenan hoteles y disparan ventas en Semana Santa
- Meliá ficha a EY para lanzar un vehículo inversor hotelero
Las cadenas se lanzan a por el cliente de mayor poder adquisitivo con nuevas marcas, alianzas estratégicas y la apertura de hoteles de lujo.
Las cadenas hoteleras españolas quieren conquistar un nicho de mercado que se ha mostrado muy resistente a las crisis en el pasado y que sigue ganando terreno.
Con una presencia geográfica cada vez más diversificada, un reconocimiento de marca asentado y un dominio del funcionamiento del sector acreditado por décadas de experiencia, Meliá, Barceló y Palladium buscan engrosar la lista de clientes de alto poder adquisitivo que visita sus hoteles.
Meliá es un claro ejemplo de esta estrategia. La cadena ha consolidado la oferta de lujo como motor de crecimiento. De los 383 hoteles en cartera que tenía Meliá a cierre de 2025, cerca de un 15% se operaba bajo sus marcas de lujo -Gran Meliá, ME by Meliá, The Meliá Collection y Paradisus by Meliá -.
Si se suman a estas las enseñas del segmento prémium -Meliá, Innside y Zel-, estos hoteles suponen el 63% del portfolio actual y el 78% del pipeline previsto para abrir en los próximos años.
Meliá tiene además un centenar de hoteles afiliados a alguna de las más prestigiosas consortias de lujo -asociaciones de agencias de viajes de alto perfil o propiedades hoteleras independientes, diseñadas para comercializar servicios personalizados y negociar tarifas preferenciales- como Leading Hotels of the World, donde cuenta con once hoteles, AMEX Fine Hotels (31 hoteles ) y Virtuoso.
Con el propósito de mejorar la competitividad de su cartera, además de abrir nuevos hoteles bajo estas enseñas, Meliá ha transformado, con o sin cambio de marca, más de 90 hoteles desde 2023, invirtiendo junto a sus socios más de 975 millones de euros.
Otra cadena que ha dado un paso decidido por reforzar su presencia en el segmento más exclusivo ha sido Barceló. La compañía ha firmado recientemente una alianza estratégica con el grupo alemán Kempinski. En virtud de este pacto, la compañía mallorquina gestionará más de una decena de establecimientos de la cadena hotelera de lujo más antigua del mundo. Bajo este acuerdo, Barceló prestará servicios comerciales y operativos en una selección de hoteles pertenecientes a la cartera de activos de Kempinski, en el marco de su estrategia de desarrollo internacional.
Bajo la marca Royal Hideway, la cadena mallorquina ya está presente en el segmento prémium con 13 hoteles ubicados en España, México, Marruecos, Indonesia y República Dominicana. Próximamente, abrirá otro establecimiento de esta marca en Murcia, el Royal Hideaway Palacio San Juan, convirtiéndose en el primer hotel cinco estrellas de la capital murciana.
Al tiempo que extiende su huella, Palladium ha querido situarse como una cadena para paladares exquisitos. Por ello, ha impulsado sus marcas de alto standing Bless, TRS Hotels, Hard Rock y Usuhuaïa e inauguró el pasado año la marca The Unexpected, que se estrenó en abril en Ibiza y que crecerá con una nueva apertura en la isla Al Marjan, en Emiratos Árabes Unidos. Bajo estas cinco marcas Palladium, la cadena de la familia Matutes, opera actualmente una docena de establecimientos.
Otras cadenas
Minor, propietario de la antigua NH, lanzó hace un año dos nuevas marcas de lujo -The Wolseley Hotels y Minor Reserve Collection-. Si a estas enseñas se suman las otras tres insignias más lujosas de Minor -Anantara, Elewana y Tivoli- la compañía opera un centenar de hoteles bajo este perfil de hotel.
Hotusa, por su parte, trabaja en la puesta en marcha de una nueva marca para la categoría de hoteles lujo, según informó hace unos meses Amancio López Seijas, presidente del grupo.
Meliá irrumpe en Túnez con el objetivo de alcanzar las 3.000 habitaciones en 2030Meliá, RIU e Iberostar llenan hoteles y disparan ventas en Semana SantaAtom vende a Natixis un hotel en Fuerteventura por 51 millones Comentar ÚLTIMA HORA