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Mercadona y la marca blanca llevaban años marcando el rumbo de los supermercados en España. Hasta que llegó el "ultra low cost"

Mercadona y la marca blanca llevaban años marcando el rumbo de los supermercados en España. Hasta que llegó el "ultra low cost"
Artículo Completo 1,419 palabras
Cuando los españoles salimos a hacer la compra valoramos sobre todo dos factores. El primero, la cercanía. El segundo, el precio. Por encima incluso de la calidad. No es nada sorprendente si tenemos en cuenta que venimos de una crisis inflacionista y hay artículos de consumo habitual (cacao, café o huevos) que han vivido una auténtica tormenta en los últimos meses. Las cadenas saben lo mucho que se juegan con cada euro y han actuado en consecuencia. Por ejemplo con una apuesta por la marca blanca que ha sentado especialmente bien a Mercadona. Hay sin embargo otra estrategia que se ha ido abriendo hueco poco a poco en el retail español, una centrada también en los precios, pero que no se apoya en la marca blanca ni el surtido en corto: los supermercados "ultra low cost". ¿"Ultra low cost"? Exacto. Suena algo rebuscado (casi, casi cacofónico) pero esa es la etiqueta que mejor define a ciertas cadenas de supermercados que han centrado su estrategia básicamente en los descuentos de doble dígito.  Tras años de inflación y con los costes convertidos en un factor decisivo cuando las familias deciden dónde hacen la compra, la mayoría de cadenas intentan (en mayor o menor medida) ser competitivas en precios. De hecho en los rankings de tiendas más baratas suelen figurar marcas como Alcampo, Family Cash o Aldi. En el caso de los súper "ultra low cost" el precio es sin embargo algo más que un frente en el que competir. Representa el gran factor diferencial. Y lo es hasta tal punto que condiciona el enfoque, la oferta y la forma de operar de la cadena. En un artículo reciente, Cinco Días repasaba los datos de facturación de dos firmas relativamente jóvenes que se ajustan a ese patrón: Sqrups y Primaprix. ¿Qué las diferencia? Que en un sector (el de los supermercados) en el que parecía que todo estaba dicho, con Mercadona ampliando su dominio y la marca blanca ganando cuota de mercado, las cadenas "ultra low cost" han dado con una vía de crecimiento alternativa. Su estrategia pasa por ofrecer artículos de marcas reconocidas (nada de Hacendado, Deliplus, Auchan o similares), pero con precios sorprendentemente bajos. A modo de ejemplo, Sqrups presume de ofrecer a sus clientes "descuentos significativos" que se mueven entre el 30 y 80%.   ¿Cómo obran el milagro? Con su modelo de negocio. Más bien su modelo de aprovisionamiento. A diferencia de la mayoría de las cadenas de supermercados, se abastecen de excedentes que se quedan 'descolgados' o no tienen cabida en las baldas de firmas como Carrefour, Eroski, Mercadona o Hipercor, entre otros. Se trata de stocks sobrantes, artículos que no acaban de funcionar, mercancías que se han quedado fuera del circuito por un cambio en el envasado o no cumplir los estándares de presentación… En definitiva, artículos en buen estado que los fabricantes necesitan liquidar y no pueden (o quieren) distribuir a través de las cadenas 'convencionales'. Su destino acaban siendo Sgrups o Primaprix, donde engrosan un catálogo marcado por la rotación, la rapidez y los descuentos. Pero... ¿Cómo lo hacen? "Las grandes marcas internacionales suelen tener stocks excedentes en sus almacenes, sobrantes de promociones (Navidad, verano, eventos...), de nuevos lanzamientos o simplemente productos con un precio muy inferior en un país que en otro. En Primaprix viajamos por toda Europa cazando estas oportunidades", detalla la compañía, que recuerda que abrió su primera tienda en Madrid en 2015 y en solo diez años ha tejido una red de 260. La explicación de Sgrups es parecida. "Recuperamos productos que, en condiciones normales, la distribución desecha", aclara su director general, Raúl Espinosa, quien presume de que gracias a sus descuentos la cadena comercializa productos con precios muy inferiores (50-80%) a los del mercado. La compañía asegura que su surtido procede de tres vías: "excedentes de producción, cambios de imagen y control de calidad". También incorpora productos "cortos de fecha". "En el último año hemos rescatado más de 26 millones de productos, evitando que terminen destruidos y dándoles una segunda oportunidad de consumo", precisa la compañía, nacida hace poco más de una década y que trabaja con alimentación, pero también droguería, papelería y artículos de higiene. La gran pregunta: ¿por qué? Porque esa fórmula les ha permitido conectar con una parte del mercado y expandirse en un sector, el del retail español, en el que un número reducido de marcas han ido expandiendo su dominio.  "Empresas como Sqrups o Primaprix rompen la diferenciación con el resto de operadores gracias a ese modelo de suministro", explica a Cinco Días Javier Pérez de Leza, buen conocedor del sector. "Mercadona, Lidl o Aldi se han dedicado a un tipo de descuento que deja espacio por abajo, porque la tendencia de los precios es al alza. Puedes ser mucho más barato que todos ellos, aunque con riesgos".   ¿Qué riesgos? Uno (fundamental) es la presión que pueden ejercer los operadores en el sector para reducir los excedentes de los que se nutren estas cadenas, aunque no es el único límite que afronta el modelo de empresas como Primaprix. Depender de stocks hace que sea muy difícil garantizar la continuidad de un surtido en continuo cambio. Además, que los clientes se encuentren con productos diferentes cada poco tiempo tal vez aumente su interés por visitar las tiendas pero también complica cuestiones tan básicas como la logística.  ¿Qué dicen sus cuentas? Que a ninguna de las dos cadenas les va nada mal. Los datos de Primaprix los conocemos también gracias a Cinco Días, que hace unos días reveló que durante el ejercicio 2024 la compañía facturó 347 millones de euros. Quizás quede lejos de los miles de millones de Mercadona, pero supone un crecimiento interanual del 24%. Si echamos la vista algo más atrás, las ventas de la empresa se cuatriplicaron entre 2020 y 2024, período durante el que pasó de gestionar 110 tiendas a 245. Ahora va camino de los 300 establecimientos. La clave: su modelo de negocio, que se nutre de los excedentes acumulados en almacenes de los grandes fabricantes. Su catálogo se completa con las compras que realiza en otros países fijándose en los precios, artículos descartados a pesar de ser totalmente aptas para su consumo o productos que caducarán en breve. Una apuesta no muy distinta a la que hacen desde hace años los outlet de moda o muebles. Son mercancías (muchas de primeras marcas) en perfecto estado, pero por una razón u otra no las vemos en los lineales de otras cadenas con mayor implantación. En Primaprix se encuentran con precios que se sitúan sensiblemente por debajo (49, 55, 87%...) del resto del mercado. ¿Y en el caso de Sqrups? También ha experimentado un crecimiento considerable, aunque sus datos son algo más modestos. En 2025 la compañía facturó 29,5 millones, un 34% más que el ejercicio anterior, y su red de tiendas pasó de 51 a 121 en cuestión de cuatro años. Su director general, Raúl Espinosa, destacaba hace poco que una de las claves de su éxito es la elevada rotación.  "El valor medio de cada producto que vendemos es de 80 céntimos. Y el ticket medio es de 4,8 euros. Hacemos millones de transacciones", revela. El modelo no es exactamente igual que de Primaprix. Ambos trabajan con grandes fabricantes externos y centran sus esfuerzos en los precios, pero entre otras peculiaridades Sqrups basa su surtido en la mercancía excedente de los fabricantes, con lo que su catálogo puede variar. Primaprix apuesta más por un surtido estable. Imágenes | Sqrups España 1 y 2 y Primaprix En Xataka | Costco ha llegado a España en plena recesión de los hipermercados. Tiene un as en la manga: venta online en el día - La noticia Mercadona y la marca blanca llevaban años marcando el rumbo de los supermercados en España. Hasta que llegó el "ultra low cost" fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .
Mercadona y la marca blanca llevaban años marcando el rumbo de los supermercados en España. Hasta que llegó el "ultra low cost"

PrimaPrix y Sqrups muestran que existe una vía alternativa para crecer en el sector del "retail"

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Carlos Prego

Editor - Magnet

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Cuando los españoles salimos a hacer la compra valoramos sobre todo dos factores. El primero, la cercanía. El segundo, el precio. Por encima incluso de la calidad. No es nada sorprendente si tenemos en cuenta que venimos de una crisis inflacionista y hay artículos de consumo habitual (cacao, café o huevos) que han vivido una auténtica tormenta en los últimos meses. Las cadenas saben lo mucho que se juegan con cada euro y han actuado en consecuencia. Por ejemplo con una apuesta por la marca blanca que ha sentado especialmente bien a Mercadona.

Hay sin embargo otra estrategia que se ha ido abriendo hueco poco a poco en el retail español, una centrada también en los precios, pero que no se apoya en la marca blanca ni el surtido en corto: los supermercados "ultra low cost".

¿"Ultra low cost"? Exacto. Suena algo rebuscado (casi, casi cacofónico) pero esa es la etiqueta que mejor define a ciertas cadenas de supermercados que han centrado su estrategia básicamente en los descuentos de doble dígito

Tras años de inflación y con los costes convertidos en un factor decisivo cuando las familias deciden dónde hacen la compra, la mayoría de cadenas intentan (en mayor o menor medida) ser competitivas en precios. De hecho en los rankings de tiendas más baratas suelen figurar marcas como Alcampo, Family Cash o Aldi.

En el caso de los súper "ultra low cost" el precio es sin embargo algo más que un frente en el que competir. Representa el gran factor diferencial. Y lo es hasta tal punto que condiciona el enfoque, la oferta y la forma de operar de la cadena. En un artículo reciente, Cinco Días repasaba los datos de facturación de dos firmas relativamente jóvenes que se ajustan a ese patrón: Sqrups y Primaprix.

¿Qué las diferencia? Que en un sector (el de los supermercados) en el que parecía que todo estaba dicho, con Mercadona ampliando su dominio y la marca blanca ganando cuota de mercado, las cadenas "ultra low cost" han dado con una vía de crecimiento alternativa. Su estrategia pasa por ofrecer artículos de marcas reconocidas (nada de Hacendado, Deliplus, Auchan o similares), pero con precios sorprendentemente bajos. A modo de ejemplo, Sqrups presume de ofrecer a sus clientes "descuentos significativos" que se mueven entre el 30 y 80%.  

¿Cómo obran el milagro? Con su modelo de negocio. Más bien su modelo de aprovisionamiento. A diferencia de la mayoría de las cadenas de supermercados, se abastecen de excedentes que se quedan 'descolgados' o no tienen cabida en las baldas de firmas como Carrefour, Eroski, Mercadona o Hipercor, entre otros.

Se trata de stocks sobrantes, artículos que no acaban de funcionar, mercancías que se han quedado fuera del circuito por un cambio en el envasado o no cumplir los estándares de presentación… En definitiva, artículos en buen estado que los fabricantes necesitan liquidar y no pueden (o quieren) distribuir a través de las cadenas 'convencionales'. Su destino acaban siendo Sgrups o Primaprix, donde engrosan un catálogo marcado por la rotación, la rapidez y los descuentos.

Pero... ¿Cómo lo hacen? "Las grandes marcas internacionales suelen tener stocks excedentes en sus almacenes, sobrantes de promociones (Navidad, verano, eventos...), de nuevos lanzamientos o simplemente productos con un precio muy inferior en un país que en otro. En Primaprix viajamos por toda Europa cazando estas oportunidades", detalla la compañía, que recuerda que abrió su primera tienda en Madrid en 2015 y en solo diez años ha tejido una red de 260.

La explicación de Sgrups es parecida. "Recuperamos productos que, en condiciones normales, la distribución desecha", aclara su director general, Raúl Espinosa, quien presume de que gracias a sus descuentos la cadena comercializa productos con precios muy inferiores (50-80%) a los del mercado. La compañía asegura que su surtido procede de tres vías: "excedentes de producción, cambios de imagen y control de calidad". También incorpora productos "cortos de fecha".

"En el último año hemos rescatado más de 26 millones de productos, evitando que terminen destruidos y dándoles una segunda oportunidad de consumo", precisa la compañía, nacida hace poco más de una década y que trabaja con alimentación, pero también droguería, papelería y artículos de higiene.

La gran pregunta: ¿por qué? Porque esa fórmula les ha permitido conectar con una parte del mercado y expandirse en un sector, el del retail español, en el que un número reducido de marcas han ido expandiendo su dominio. 

"Empresas como Sqrups o Primaprix rompen la diferenciación con el resto de operadores gracias a ese modelo de suministro", explica a Cinco Días Javier Pérez de Leza, buen conocedor del sector. "Mercadona, Lidl o Aldi se han dedicado a un tipo de descuento que deja espacio por abajo, porque la tendencia de los precios es al alza. Puedes ser mucho más barato que todos ellos, aunque con riesgos".  

¿Qué riesgos? Uno (fundamental) es la presión que pueden ejercer los operadores en el sector para reducir los excedentes de los que se nutren estas cadenas, aunque no es el único límite que afronta el modelo de empresas como Primaprix. Depender de stocks hace que sea muy difícil garantizar la continuidad de un surtido en continuo cambio. Además, que los clientes se encuentren con productos diferentes cada poco tiempo tal vez aumente su interés por visitar las tiendas pero también complica cuestiones tan básicas como la logística. 

¿Qué dicen sus cuentas? Que a ninguna de las dos cadenas les va nada mal. Los datos de Primaprix los conocemos también gracias a Cinco Días, que hace unos días reveló que durante el ejercicio 2024 la compañía facturó 347 millones de euros. Quizás quede lejos de los miles de millones de Mercadona, pero supone un crecimiento interanual del 24%. Si echamos la vista algo más atrás, las ventas de la empresa se cuatriplicaron entre 2020 y 2024, período durante el que pasó de gestionar 110 tiendas a 245. Ahora va camino de los 300 establecimientos.

La clave: su modelo de negocio, que se nutre de los excedentes acumulados en almacenes de los grandes fabricantes. Su catálogo se completa con las compras que realiza en otros países fijándose en los precios, artículos descartados a pesar de ser totalmente aptas para su consumo o productos que caducarán en breve.

Una apuesta no muy distinta a la que hacen desde hace años los outlet de moda o muebles. Son mercancías (muchas de primeras marcas) en perfecto estado, pero por una razón u otra no las vemos en los lineales de otras cadenas con mayor implantación. En Primaprix se encuentran con precios que se sitúan sensiblemente por debajo (49, 55, 87%...) del resto del mercado.

¿Y en el caso de Sqrups? También ha experimentado un crecimiento considerable, aunque sus datos son algo más modestos. En 2025 la compañía facturó 29,5 millones, un 34% más que el ejercicio anterior, y su red de tiendas pasó de 51 a 121 en cuestión de cuatro años. Su director general, Raúl Espinosa, destacaba hace poco que una de las claves de su éxito es la elevada rotación. 

"El valor medio de cada producto que vendemos es de 80 céntimos. Y el ticket medio es de 4,8 euros. Hacemos millones de transacciones", revela. El modelo no es exactamente igual que de Primaprix. Ambos trabajan con grandes fabricantes externos y centran sus esfuerzos en los precios, pero entre otras peculiaridades Sqrups basa su surtido en la mercancía excedente de los fabricantes, con lo que su catálogo puede variar. Primaprix apuesta más por un surtido estable.

Imágenes | Sqrups España 1 y 2 y Primaprix

En Xataka | Costco ha llegado a España en plena recesión de los hipermercados. Tiene un as en la manga: venta online en el día

Fuente original: Leer en Xataka
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