EL SITIO DE MI RECREO
Mercedes bis Regala esta noticia Añádenos en GoogleMálaga
05/07/2026 a las 02:00h.La podredumbre es la mentira sedimentada. Carne de cloaca. Limo inmoral. El poder como amenaza. Un café con dos tazas.
El juez Santiago Pedraz citó ... el pasado jueves como investigados a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, y al DAO del cuerpo, Manuel Llamas, en el marco de la instrucción del caso cloacas. Ambos deberán declarar ante el magistrado el próximo 16 de julio. Lo que se investiga no es una torpeza de pasillo ni una indiscreción de sobremesa. Es la posibilidad de que el poder haya querido utilizar sus propias cañerías para condicionar, intimidar o rodear a quienes investigaban aquello que la cloaca no quería que fuera estudiado.
Mercedes bis. Dos veces directora y dos veces negadora. Primero en público, después en el Senado. Mujer de biografía cumplida, nariz triste y alma mordida, acudirá vestida de luto verde a declarar con pájaros en la garganta: «Leire qué me has hecho. Tú me escribiste y yo te contesté. Me ofreciste café y yo bebí té».
La primera llamada que recibió tras la imputación se dice en su entorno, que fue la de su amigo Pedro Sánchez. El presidente no la llamó para proteger el prestigio de la Guardia Civil, sino para sostener a una de los suyos. «Hay que resistir» fue, según fuentes próximas a la directora, la síntesis de la conversación. Resistir, verbo fundacional del sanchismo, contraseña del búnker, catecismo de supervivencia para cada crisis que alcanza el corazón del poder. Resistir sin dimitir. Resistir invocando la presunción de inocencia hasta convertirla en trinchera. Resistir cerrando filas, apagando voces, reduciendo la exposición pública de la imputada y confiando en que el tiempo, ese gran sepulturero de escándalos, acabe echando tierra sobre la causa. El problema es que esta vez la consigna no cae sobre una secretaría de partido ni sobre una fontanera socialista. Cae sobre la Guardia Civil. Y cuando el poder decide ganar tiempo a costa de una institución respetada, lo que se desgasta no es sólo un cargo, es la confianza misma de la sociedad en ella.
Si finalmente los hechos por los que se la investiga se acreditan como ciertos, Mercedes bis no habrá sido una directora de la Guardia Civil, sino una directora contra la Guardia Civil. Y ese será su viscoso legado, la sospecha de que el poder quiso utilizar una institución noble como escudo de sus miserias.
La defensa cerrada de la imputada por parte del PSOE y del Gobierno no es prudencia institucional, sino sanchismo en estado puro. Resistir al coste que sea, aunque se lleve la verdad por delante, desgaste la institución y la cloaca termine dejando su sombra sobre el tricornio.
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