Jueves, 16 de julio de 2026 Jue 16/07/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Messi agranda su leyenda

Messi agranda su leyenda
Artículo Completo 487 palabras
El rosarino comandó la histórica remontada en los últimos minutos para alcanzar la tercera final mundialista de su trayectoria deportiva
Messi agranda su leyenda

El rosarino comandó la histórica remontada en los últimos minutos para alcanzar la tercera final mundialista de su trayectoria deportiva

Regala esta noticia Añádenos en Google (AGENCIAS)

Aitor Echevarría

15/07/2026 a las 23:31h.

En el centro de lo que prometía ser más que un partido fútbol, con 39 años y una mirada que escaneaba el horizonte, energía Lionel ... Messi. Podía ser su último baile mundialista, el ocaso de la carrera más prodigiosa que jamás haya conocido este deporte, pero Messi no ha venido a despedirse; ha venido a seguir conquistando.

​El arranque dejó claro las intenciones tácticas de Scaloni; un Messi falso nueve, un imán que atraía defensas inglesas como la gravedad a los cuerpos celestes. Eliot Anderson, cual sombra ineludible, se encargó de marcar al rosarino, junto a unos compañeros británicos que buscaban bloquear al argentino a cada paso que daba. Messi, sin embargo, permanecía impertérrito. Caminaba, analizaba, y cuando el cuero llegaba a sus botas, el estadio entero contenía la respiración. En el 36', tras un eslalon prodigioso que dejó a tres ingleses mirando al vacío, recibió una entrada que desató la primera gran refriega. Argentina, como una manada, acudió a proteger a su tótem.

​En el descanso Messi se retiró al vestuario con el gesto serio, sabedor de que el guion estaba siendo complejo. Pero todo cambió tras la reanudación. El gol inglés en el 54' golpeó el orgullo albiceleste, pero activó el gen competitivo del jugador del Inter Miami. Messi retrasó su posición, tomó el mando de la sala de máquinas y comenzó a coser el juego con hilos de seda.

​Si el fútbol es una película, el último tramo fue un thriller donde Messi era el guionista. Cada pase, cada filtración, cada dribbling era una puñalada en la férrea defensa inglesa. La insistencia tuvo premio en el minuto 85: Messi lanzaba un pase medido al borde del área, y Enzo Fernández, con un zapatazo lejano, ponía el empate. Argentina olía sangre, y Messi, con la clarividencia del jugador que ha visto este desenlace mil veces, volvió a ser el epicentro.

​Corría el minuto 91 cuando el destino se hizo carne, y la estrella, como no podía ser de otra forma, estuvo involucrada en la jugada. Messi, desde la esquina, dibujó una parábola perfecta que aterrizó en la cabeza de Lautaro Martínez. El testarazo, limpio y sin oposición, selló la remontada. El estadio estalló en un rugido que seguramente se escuchó en los Andes. Messi, con dos asistencias imposibles y una capacidad de liderazgo inabarcable para cualquier mortal, había vuelto a obrar el milagro.

Newsletter

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir