Mette-Marit, en Oslo, el pasado mayo. GTRES
Royals Mette-Marit, antes madre que futura reina: el dolor de ver a su hijo condenado mientras espera su trasplanteLa noticia de que Marius Borg pasará cuatro años en la cárcel llega en un momento muy delicado de su salud.
Más información: Marius Borg, condenado a cuatro años de cárcel por dos violaciones y agresión
Maite Torrente Publicada 15 junio 2026 11:51h Actualizada 15 junio 2026 12:11hEl 15 de junio de 2026 quedará grabado en la memoria de la princesa Mette-Marit como uno de los más complicados de su vida. Su hijo, Marius Borg, de 29 años, ha sido condenado a cuatro años de cárcel por dos delitos de violación y uno de agresión. Un mazazo que, no por ser esperado, ha tenido menos impacto tanto en ella como en la Familia Real de Noruega.
Por el momento, todos se mantienen en silencio. Es un hecho inédito en la monarquía del país escandinavo: una futura reina con un descendiente encarcelado, lo que inevitablemente afecta a la imagen pública de la Corona. Pero lo cierto es que en estos momentos el dolor de la heredera es el de una madre que, además, está enferma.
De nada sirve el boato y los privilegios de la institución, en estos momentos ella es sólo Mette-Marit Tjessem Høiby —su nombre de nacimiento—, una mujer que encara algo que quizá nunca hubiera podido imaginar, mientras su salud también se agrava por momentos.
Marius Borg pide su liberación ante el empeoramiento de su madre: "Cada domingo que nos vemos, podría ser la última vez"La Princesa Heredera, con Haakon y su hijo menor. Casa Real Noruega
La noticia de la condena de Marius llega cuando la Princesa espera con urgencia la llegada del trasplante de pulmón que necesita. Según han explicado los médicos que la atienden, su estado se ha deteriorado considerablemente en los últimos seis meses. La llegada del órgano es lo único que podría salvarle la vida.
Mette-Marit padece fibrosis pulmonar crónica desde 2018, cuando le fue diagnosticada, y ha tenido que retirarse de la vida pública en varias ocasiones. Últimamente, además, la hemos visto atender sus compromisos oficiales conectada a una máquina de oxígeno portátil.
Marius Borg, las claves del caso que avergüenza a Noruega: 4 violaciones a mujeres inconscientes y agresionesNo se ha escondido y la Casa Real ha informado puntualmente de cómo se encuentra. Hace unos días, el pasado 5 de junio, lanzaban este comunicado sobre ella.
"La evolución de la enfermedad pulmonar de la princesa heredera es grave. Tras una evaluación médica exhaustiva, ha sido incluida en la lista de espera para un trasplante de pulmón lo antes posible. Mientras dure la operación, no podrá trabajar ni llevar a cabo sus funciones oficiales con normalidad. Su estado de salud también tendrá repercusiones en los programas y actividades de Su Alteza Real el Príncipe Heredero y la Familia Real", escribían.
De hecho, se ha aplazado la celebración de sus bodas de plata, prevista para agosto de 2026, y ella no participará en la gira por el condado programada para septiembre.
Toda la familia está pendiente de Mette-Marit, el príncipe Haakon ha limitado sus deberes reales para estar cerca de su esposa y la princesa Ingrid Alexandra, por su parte, ya se encuentra en Noruega tras terminar en Sídney, Australia, el primer curso de su licenciatura en Ciencias Sociales, Política y Relaciones Internacionales.
Contar con este apoyo familiar resulta clave para enfrentar la sentencia condenatoria de Marius Borg, quien ya llevaba cuatro meses en prisión preventiva. Durante este tiempo, la Princesa y su esposo —para quien el joven es como un hijo pues lo ha criado desde pequeño— lo han visitado en el penal, de manera privada, por supuesto.
Dibujo de Marius Borg durante el juicio. Gtres
Al conocer el empeoramiento del estado de su madre, solicitó la libertad condicional antes del juicio, que le fue denegada. Y en sus alegaciones dijo: "Cada domingo que nos vemos en prisión podría ser la última vez que la vea... Es insoportable estar encerrado sabiendo que mi madre está tan enferma".
Ahora, con el veredicto que establece su pena de prisión de cuatro años, Mette-Marit de Noruega tiene que lidiar con un calvario doble: el encierro de su hijo y la incertidumbre sobre su propia salud. Las circunstancias familiares no son las más propicias para enfrentar un proceso tan complicado como un trasplante.
La relación de Mette-Marit con Epstein y los 38 delitos de Marius Borg complican el futuro de la Corona noruegaLa Princesa tendrá que someterse a una operación compleja y su posterior recuperación, con el temido rechazo muy presente. Las tasas de supervivencia de estos enfermos a medio plazo se sitúan en torno al 60% y a largo plazo ronda el 35, aunque todo esto depende mucho de la evolución de cada paciente.
Sea como fuere, en estos momentos, más que futura reina Mette-Marit es una madre que sufre y una enferma que trata de mantener la esperanza para que su 'salvavidas' llegue pronto y pueda recuperarse plenamente en un futuro.