El director estrena 'Dreams' acerca del romance entre una dama de la alta sociedad y un joven bailarín de ballet a los que dan vida Jessica Chastain e Isaac Hernández
Regala esta noticia Añádenos en Google Michel Franco, en la Cineteca de Madrid. (Juan Naharro Giménez)Madrid
18/06/2026 a las 00:04h.Nada es lo que parece en 'Dreams', el último largometraje del siempre estimulante Michel Franco (Ciudad de México, 46 años). Y no lo es porque ... la impactante cinta, que llega este viernes a las salas de cine, comienza como una película más acerca de la inmigración, cuando un enorme camión es aparcado cerca de la frontera entre California y México. Entre los viajeros, se encuentra Fernando, un joven bailarín al que da vida Isaac Hernández, miembro del American Ballet Theatre desde 2023, que, después de muchas penurias, logra llegar hasta un apartamento en San Francisco. Lo que inicialmente parece un allanamiento de morada se destapa pronto como un romance con una filántropa de la alta sociedad, encarnada por Jessica Chastain, que saltará por los aires cuando la ambición y el amor choquen con la dura realidad dando pie a un intenso y perturbador drama que explora las dinámicas de poder y la dependencia afectiva.
-No pensé que la situación escalaría de esta manera. ¿Quién se lo podía imaginar? Sin embargo, no me sorprende. Por eso rodé la película en el verano de 2023. Cuando la gente leía el guion, me decía: «Esto no es realista, esto es exagerado, ICE no se lleva a la gente así, etc...». Y mi respuesta fue: «Así lo voy a filmar. Mi instinto, la tripa, me dice que esto es lo que hay que hacer». Y ahora se queda corta la película. Por otro lado, desde que soy niño y tengo memoria, escucho que los migrantes mexicanos y de otros países son señalados de manera injusta por cualquier tipo de motivos y yo he sido testigo de que lo único que hacen es partirse la espalda trabajando y hacer que ese país funcione. Y se les debe agradecer y celebrar. Hay una doble moral tremenda porque se les utiliza, se les deja pasar a los que quieren y se les ocupa. Entonces, nada de lo que pasa ahora me sorprende, pero por supuesto que me entristece porque debería tender a mejorar, no a empeorar.
-Escoge a una mujer como la persona dominante en esta relación claramente asimétrica. ¿Por qué una mujer y no un hombre? ¿Cree que la película hubiera cambiado mucho si se cambiaran los roles?
-Bueno, la respuesta real y práctica es porque quería seguir trabajando con Jessica. Estábamos rodando 'Memory' (2023) y pensé: «¿Qué le puedo proponer para hacer otra película apenas terminemos esta?». Y eché mano de las ideas que tenía porque tengo unas pocas acumuladas. Cuando escribo un guion siempre pienso qué pasa si cambio el género del personaje principal o de un personaje secundario, como escritor eso es algo que siempre hay que preguntarse porque puede detonar cosas interesantes. En este caso yo creo que mejoró la película, la vuelve menos obvia. Al mismo tiempo ella está oprimida por el padre y el hermano y eso me interesa mucho: cómo la gente que está acorralada, a su vez, oprime a otro. Del mismo modo por ejemplo que los mismos mexicanos tratan de manera terrible a los centroamericanos que tienen ahí en el centro de detención en el que está el personaje de Isaac, y que empiezan un motín. Esa escena está basada en lo que sucedió en Ciudad Juárez hace unos tres años, donde murieron al menos cuarenta venezolanos, y lo filmé de manera bastante fiel a lo que sucedió. O sea los mexicanos nos quejamos del trato que reciben nuestros paisanos en Estados Unidos, pero hacemos lo mismo.
Una reflexión
«Los migrantes son señalados de manera injusta y lo único que hacen es partirse la espalda trabajando»
-Como en 'Sundown' (2021) y en 'Memory', juega a desvelar poco a poco la historia, pero al hacerlo contrapone al espectador con sus propios prejuicios. ¿Quién se iba a imaginar que en ese camión llega un brillante bailarín?
-Durante los primeros diez minutos parece la película que ya hemos visto muchas veces, ¿no? Del migrante que cruza y demás. Pero el físico de este migrante llama la atención y en un primer momento puede parecer hasta un error. Luego dices no, no es una persona común. Y cuando entra en casa de la mujer es cuando empieza a dar giros. Me gusta jugar con las expectativas del público de manera respetuosa, por supuesto. Cuando veo una película, lo que más me molesta es que sea predecible y obvia, así que trato de hacer lo contrario.
-¿Por qué la danza y no la música, la fotografía o la pintura?
-En algún momento en el que la agenda de Isaac se estaba complicando mucho, pensé ¿y si lo hago pintor o músico? (risas). Pero me desanimé rápido porque es menos visual y genera menos movimiento en pantalla. Cuando le platiqué la idea a Jessica no sabía que sería bailarín. En realidad, la idea surgió cuando vi a Isaac presentarse en el Auditorio Nacional de México. Me invitó su hermana Emilia, que es su manager y ella fue la que me dijo: «Tú e Isaac se tienen que conocer y demás». Y apenas lo vi en el Auditorio Nacional bailando para diez mil personas, esa misma noche le ofrecí el papel.
El cineasta mexicano Michel Franco. (Juan Naharro Giménez)-¿Qué referencias tenía a la hora de plasmar la danza en la película?
-Tanto las escenas de ballet como las de sexo las filmé de la misma manera. O sea, casi todo son planos secuencia, en los que la cámara se mueve solo cuando realmente debe. Trato de que la estética y la belleza vengan de la verdad, de las acciones que filmo, y no manipularlo más de la cuenta. En el caso de Isaac, tampoco hay que usar muchos artificios, basta con filmarlo y me dejé mucho guiar por él, porque mi director de fotografía nunca había filmado baile. Entonces pues lo observamos y decidimos cuál era la manera más simple y directa de que esto se tradujera a la pantalla.
-Fernando, el personaje al que da vida Isaac, pronto se acostumbra a la buena vida de San Francisco.
-Es que todos nos acostumbramos rápido a una vida mejor y más cómoda (risas). Y además el tipo se lo merece, es talentosísimo. Creo que su amor es genuino, o sea, él se hubiera acoplado a la vida de ella sin problemas. Él sabe cuál es la posición social y económica que ella tiene, porque en México es similar.
-Con ese final tan duro, cabe preguntarse si la única salida que tienen las clases más bajas o menos poderosas es la violencia.
-Creo que cualquier persona que es perseguida, acorralada, señalada, en algún momento, más tarde que temprano, va a terminar por reaccionar y por defenderse o por cometer un error. Y muchas veces eso suele traer peores consecuencias y empeorar las condiciones de esa misma persona o ese grupo. Pero es un comportamiento de defensa natural.
Jugar con las expectativas
«Cuando veo una película, lo que más me molesta es que sea predecible y obvia, así que trato de hacer lo contrario»
-Había hecho ya un par de papeles con Carlos Saura y con Manolo Caro, pero ¿cómo ha sido trabajar con Isaac Hernández?
-Aquí tuvo que estar al nivel de Jessica Chastain. Yo soy muy directo y muy claro como director, trato de comunicar de manera muy elocuente lo que necesito del actor y eso no quiere decir que les explico cada escena, pero en el guion está muy claro lo que se requiere y no me ando por las ramas. En ese sentido, Isaac y yo somos muy parecidos en personalidad. Nos entendimos muy bien. Tiene una disciplina por su oficio de bailarín que ya quisiera yo que todos los actores tuvieran. Y Jessica es igual, es una máquina. Entonces, los tres hicimos buen equipo.
-Es una película muy dura y perturbadora, pero también tiene momentos de mucha ternura. ¿Cómo cree que se le va a quedar el estómago al espectador?
-Bueno, al final, por supuesto que te llevas a casa algo que no te deja del todo tranquilo. O dicho de otra manera, te llevas el conflicto no resuelto o resuelto de mala manera. A mí eso me interesa mucho en el cine o en la literatura porque eso genera curiosidad en el espectador para que siga trabajando las ideas. Y pues es una película que te hace más preguntas que ofrecerte respuestas, así que como continúe depende del buen espectador.
Tres fotogramas de la película..-La muerte de George Floyd a manos de la policía en EE UU en 2020 dio lugar a múltiples manifestaciones y concentraciones, pero el asesinato de dos personas en enero a manos del ICE apenas ha despertado a la población. ¿Qué cree que nos está pasando?
-Bueno, incluso cuando ocurrió el asesinato de Floyd, yo acababa de editar 'Nuevo orden' (2020), y 'Nuevo orden' es justo una película que muestra que por más que todo que se agite, y 'Dreams' es similar en una escala más personal en la relación de esta pareja, al final todo vuelve a su sitio y es difícil que se genere un cambio real en nuestras sociedades.
Las secuencias de danza
«Trato de que la estética y la belleza vengan de la verdad, de las acciones que filmo, y no manipularlo más de la cuenta»
-¿Cree que lo que está ocurriendo en EE UU puede acabar en guerra civil?
-No, no, no. Creo que el mundo está muy polarizado y eso puede desplazar años el péndulo hacia un lado y luego hacia el otro, pero no creo que las cosas cambien realmente en Estados Unidos para mejor.
-En febrero de este mismo año murió el Mencho. ¿Cree que la lacra del narcotráfico acabará alguna vez?
-No mientras vivamos nosotros. O sea igual sucede alguna vez, tal vez, pero puede tomar 100 años eso. Sin embargo, es un poco la misma respuesta que a la pregunta pasada. Todo va a volver. En unos meses (esta entrevista se hizo en febrero) vamos a tener ahí el mundial y va a haber juegos incluso en Guadalajara y tristemente nadie se va a acordar. Digo tristemente, porque por un lado qué bueno que no se estigmatice hasta ese punto del país, por supuesto que eso es positivo porque nos afecta mucho a todos; pero por el otro, pues no se le da la gravedad y no se entiende la magnitud del problema y por lo tanto no se atiende como debería. Y además lo que pasó ahora otra vez nos regresa al tema de mi película: no pasó por sí solo o por una decisión del gobierno mexicano. Fue Estados Unidos, fue Trump el que lo generó.
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