En una publicación de blog donde anuncian el informe, el vicepresidente y presidente de Microsoft, Brad Smith, y la directora de sostenibilidad, Melanie Nakagawa, afirman que el aumento de las emisiones se debe "principalmente a la expansión de la infraestructura de centros de datos".
Un problema de ayer (y hoy)
Según explican, una parte significativa de ese aumento estaba relacionada con las emisiones derivadas de la energía que la empresa compraba o adquiría para operar. Conocidas como emisiones de Alcance 2, estas emisiones de gases de efecto invernadero representaron el 13% del total de Microsoft.
Los centros de datos, que consumen grandes cantidades de energía para el funcionamiento de los chips de IA, han hecho que los objetivos de cero emisiones netas de muchas grandes empresas tecnológicas se vuelvan cada vez más inalcanzables en los últimos años.
Amazon reveló un aumento del 16% en sus emisiones de CO₂ en su reciente informe de sostenibilidad. Por su parte, Google indicó en su nuevo informe que las emisiones anuales de gases de efecto invernadero aumentaron un 18% el año pasado en comparación con 2024, el mayor incremento interanual registrado hasta la fecha. La compañía ha invertido fuertemente en energías renovables, pero también ha comenzado a incorporar combustibles fósiles en algunos de sus centros de datos.
Microsoft destacó en su informe de sostenibilidad que había compensado el 100% de su consumo eléctrico con fuentes libres de carbono. Sin embargo, se prevé que la expansión de sus centros de datos se acelere, y algunas de las inversiones recientes de Microsoft podrían incrementar sus emisiones. Cabe destacar que el nuevo informe abarca el año fiscal 2025, que finalizó en junio pasado, y desde entonces se han cerrado varios acuerdos relacionados con centros de datos alimentados por gas.
El enfoque de Microsoft para compensar parte de sus emisiones mediante créditos y otras inversiones también está cambiando. La compañía afirma haber dejado de comprar certificados de energía renovable no vinculados, una medida que contribuyó en parte al aumento de las emisiones de Alcance 2. El uso de este tipo de certificados ha sido criticado en los últimos años por considerarse 'greenwashing' (ecoblanqueo), ya que no necesariamente añaden más energía limpia a la red. Los certificados de energía renovable no vinculados son, en esencia, una "transacción en papel que está físicamente desconectada de las consecuencias en el mundo real", afirma Danny Cullenward, investigador de la Universidad de Pensilvania. Cullenward también es profesor visitante en Google, pero aclara que no hablaba en nombre de la empresa.
las inversiones en electricidad limpia nueva, donde los acuerdos de compra de energía y otros acuerdos de suministro a largo plazo pueden provocar, y de hecho provocan, que se genere nueva electricidad limpia", añade.A pesar del aumento de las emisiones y sus continuas inversiones en IA, Microsoft sigue afirmando que planea alcanzar un balance de carbono negativo para 2030. Smith y Nakagawa escriben que la carrera global por la IA está incrementando la demanda de energía, agua, tierra y materiales. Añaden que la empresa tiene la responsabilidad de contribuir a que la tecnología fortalezca, en lugar de sobrecargar, los sistemas y las comunidades de los que depende.
Artículo originalmente publicado enWIRED.Adaptado por Alondra Flores.