Lleva poco más de un mes en el cargo, pero ya ha tenido que asumir las polémicas de las pruebas de Formación Sanitaria Especializada, más conocidas como el MIR, y al colectivo médico que no acepta el anteproyecto de Ley del Estatuto Marco pactado con los sindicatos de clase.
El director general de Ordenación Profesional Miguel Ángel Máñez, economista con más de tres décadas de experiencia en diferentes niveles asistenciales de distintas regiones, ha llegado para arremangarse e «intentar desescalar la huelga con distintas iniciativas».
Llegamos a una segunda semana de huelga. ¿Por qué no ha logrado acercar posturas?Nosotros respetamos el derecho de huelga siempre. Hemos intentado negociar con el Comité de Huelga para llegar a algún acuerdo que permitiera desescalar el conflicto, pero no han aceptado nuestras propuestas y, de momento, seguimos en el mismo punto. Teníamos esperanzas de avanzar, pero finalmente no ha sido posible.Hace una semana con la reunión del Foro de la Profesión Médica (FPM), se dio avance frustrado. ¿Qué pasó?Desde CESM y el Foro se nos pidió que nos reuniéramos con ellos para encontrar ese punto intermedio de negociación. Se habló de cuatro puntos que eran los más importantes: las retribuciones de las guardias, la jubilación anticipa da, la clasificación profesional y el ámbito propio. En algunas podíamos llegar a más y otras podíamos llegar a menos, porque estamos en el límite con las competencias autonómicas.Mucho se ha debatido si el FPM sería ese espacio para negociar, aunque hoy por hoy no tenga las competencias jurídicas y sabiendo que solo puede desconvocar la huelga el comité.Podría ser un ente de mediación. De hecho, en el ámbito laboral puro, que no nos aplica, la figura del mediador en las huelgas que se alargan mucho es muy habitual. El Foro quizás sí ha estado haciendo ese papel de mediación entre el Comité de Huelga y el Ministerio de Sanidad. Debemos tener en cuenta que aquí también hay muchos agentes que quizás no participan directamente, pero que tienen un papel importante que son las CCAA.¿Qué roles desempeñan?Cada vez más se están viendo intentos de algunos sindicatos médicos de llegar a acuerdos específicos en las CCAA de temas que también nos están reclamando a nosotros.Algunas comunidades, como Asturias, han intentado negociar mejoras. ¿Son ejemplos a seguir?Más allá del contenido concreto de los acuerdos, sí son ejemplos de que muchas cuestiones se pueden negociar directamente con las CCAA. El límite de horas de guardia, las retribuciones, las oposiciones o la movilidad son aspectos que se pueden pactar a ese nivel. La idea del nuevo Estatuto Marco es incorporar mejoras generales y, al mismo tiempo, dejar margen para que las comunidades negocien después cómo aplicarlas.¿Hasta dónde va a llegar Sanidad en la negociación con los médicos?Hemos llegado prácticamente al límite de lo que podemos hacer legalmente en algunos aspectos. Por ejemplo, el ámbito de negociación sindical está regulado por leyes como el Estatuto Básico del Empleado Público y la Ley Orgánica de Libertad Sindical. Eso determina con qué sindicatos debemos negociar. Otro ejemplo es la jubilación. La normativa sobre jubilación depende de la Seguridad Social, por lo que debemos adaptarnos a sus reglas. En jubilación parcial sí hemos avanzado, incorporando una disposición que permitirá aplicarla de forma inmediata mediante contratos de relevo.Uno de los problemas es que actualmente el tiempo de la legislatura corre en su contra, además de que los apoyos parlamentarios no son estables. ¿Llegamos a final de año al trámite en las cortes?Los tiempos son ajustados. El trámite legislativo es complejo y depende de muchos informes. Nuestro objetivo sería llegar al Congreso antes del verano, pero si no fuera posible se iría a septiembre. Lo que sí me preocupa es que no haya tiempo material para aprobar la ley antes de que termine la legislatura. Eso nos dejaría exactamente en el mismo punto que cuando empezó.Entre las mejoras que se podrán aplicar están los cambios en la jornada y las guardias. ¿Habrá suficiente personal para aplicarlos?Las medidas sobre jornada y guardias tienen un periodo de adaptación de varios años. Además, estamos en un momento de máximos históricos en salida de especialistas del sistema MIR. En cualquier caso, también se plantea abrir un debate sobre el propio modelo organizativo del sistema sanitario. El modelo de guardias actual tiene décadas y quizá ha llegado el momento de analizar si sigue siendo el más adecuado.¿A qué se refiere con revisar el modelo organizativo?La tecnología y la forma de prestar asistencia han cambiado mucho, pero la organización del trabajo sanitario sigue siendo muy similar a la de hace décadas. Por ejemplo, hay especialidades en las que quizá tendría sentido agrupar guardias entre hospitales cercanos o reorganizar la actividad de otra manera. No digo que haya que hacerlo en todos los casos, pero sí creo que necesitamos abrir un debate serio sobre cómo organizar el sistema sanitario en el contexto actual. También es necesario un cambio de mentalidad entre los líderes. El sistema sanitario no puede cumplir sus objetivos a costa de quemar a los profesionales.Además del inventario tecnológico y estructural resulta necesario conocer cuántas personas hay para ponerlo en marcha. ¿Se sabe cuántos profesionales hay realmente en el SNS?El Registro Estatal de Profesionales Sanitarios ya nos permite tener una foto bastante fiable. Está en torno al 90% de cobertura. A partir de ahí hay que cruzar esos datos con actividad asistencial, estructura hospitalaria y población. Solo así podremos analizar qué recursos tenemos y cómo se están utilizando.Pero el mantra es que faltan sanitarios, enfermeros y médicos, y hay una fuga importante de talento. ¿Cómo se trabaja para controlar estos factores?Trabajamos mucho en esa línea. De hecho, hemos analizado las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre retención de profesionales y muchas de ellas están incorporadas en el Estatuto Marco. Pero es un problema complejo. También hay cambios sociales. Las nuevas generaciones tienen expectativas diferentes sobre conciliación, calidad de vida o movilidad.Hay CCAA que tienen un alto riesgo de carecer de servicios porque nadie quiere ocupar las plazas MIR, por ejemplo en Extremadura y Castilla y León. ¿Cómo van a trabajar para poner remedio a las zonas de difícil cobertura?Estamos viendo que a veces ni siquiera pagar más es suficiente para atraer profesionales. No es solo una cuestión económica. Tiene que ver con el entorno personal, familiar o social de cada profesional. Se han probado diferentes fórmulas, como oposiciones específicas o incentivos económicos, pero muchas veces solo funcionan durante un tiempo limitado.Y en el Estatuto Marco se incluyen medidas para evitar esto...Una de las novedades importantes es incorporar de forma clara cuestiones como la conciliación o la prevención de riesgos laborales, que no aparecían en el Estatuto Marco de 2003. También se refuerza el control de la carga de trabajo y se plantea que las plantillas se adapten a la actividad real. No tiene sentido cubrir déficits estructurales únicamente con horas extra o con actividad extraordinaria."Hemos intentado negociar con el Comité de Huelga para llegar a algún acuerdo que permitiera desescalar el conflicto, pero no han aceptado nuestras propuestas"