Los profesionales ya no quieren cambiar de empleo. Apuestan por el desarrollo interno con la intención de mantener su estabilidad y bienestar laboral.
El viejo refrán 'más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer' ha dado un giro inesperado en el mundo laboral. Lo que antes era consecuencia de la frustración o, peor aún, de la resignación, hoy se convierte en estrategia. Los profesionales ya no esperan a que la empresa les dé soluciones; han tomado las riendas para moldear su propia satisfacción laboral. Y aunque el famoso quiet quitting -renuncia silenciosa- aún sigue arraigado animado por una mejora en los datos de empleo, ahora convive con el quiet thriving -prosperidad silenciosa-. Se trata de un nuevo concepto con el que los empleados pretenden crecer en su puesto en una clara apuesta por el desarrollo interno, la estabilidad y el bienestar laboral sin cambiar de empresa. En cierto modo es la evolución del job crafting -moldear el trabajo-, el arte de diseñar el puesto actual hasta convertirlo en el trabajo que realmente quieren.
La pandemia y el auge de la inteligencia artificial han generado en muchos trabajadores el crecimiento de la sensación de pérdida de propósito. Según Gallup el compromiso de los empleados se ha estancado. De hecho las empresas están empezando a estudiar el quiet thriving no como algo negativo, sino como una forma de fidelización de talento por parte del propio empleado.
Crecer no huir
Los datos de la Guía del Mercado Laboral 2026 de Hays reflejan este cambio de actitud. El 69% de los profesionales se declara satisfecho con su trabajo, y el 55% afirma sentirse motivado. "En ocasiones, la mejor forma de volver a conectar con el trabajo no es cambiar de empresa, sino encontrar nuevas oportunidades dentro de ella ya sea cambiando de rol o por la incorporación a nuevos proyectos que contribuyen a recuperar esa sensación de crecimiento profesional", explica Fernando Calvo, director de people & culture de Hays para el Sur y Oeste de Europa.
El entorno no lo es todo
Cómo se encuentra el empleado en la empresa parece definitivo para permanecer en el puesto... pero siempre que estén cubiertas las necesidades económicas. La solvencia económica es la base de la pirámide que refleja el compromiso de los empleados, por este motivo invertir en bienestar emocional y social en busca de esa fidelidad puede desestabilizar esa arquitectura si se descuida la base, en este caso el sueldo que gana cada empleado a fin de mes.
El primer Estudio sobre beneficios y prácticas de bienestar en la empresa de Mercer revela que el 85% de las empresas cuenta con un plan de beneficios para empleados; y en este 2026, para el 75% de las organizaciones es prioritario mejorar la comunicación de estos beneficios y diferenciar su propuesta de valor en el mercado para mantener su competitividad.
Una vez cubiertas las condiciones económicas básicas, factores como el clima laboral o el sentido de pertenencia cobran mayor importancia. Los datos de Hays confirman que más de la mitad de los trabajadores aprecian el buen ambiente de trabajo por encima del paquete salarial a la hora de valorar un nuevo empleo. "Cuando las condiciones salariales son competitivas, empiezan a ganar peso otros factores, como el ambiente laboral o la cultura de la empresa. Si un profesional se siente cómodo en su entorno de trabajo, la barrera para marcharse se vuelve mucho más alta que una simple mejora salarial", afirma Calvo.
El mercado laboral está cambiando. La Guía del Mercado Laboral 2025 de Hays destacaba que el 46% de las empresas admitía estar expuesta a una posible pérdida de profesionales; el 69% de los trabajadores reconocía estar buscando un nuevo empleo activamente; y un 40% de los encuestados se sentía insatisfecho con su trabajo actual. Los datos correspondientes a este año contradicen esa tendencia. Calvo advierte de que si "después de la pandemia vivimos una etapa de gran volatilidad y cambios constantes de empresa, ahora el mercado se ha estabilizado y muchos profesionales empiezan a valorar más entornos de trabajo tranquilos, con buen ambiente y posibilidades de desarrollo sostenido".
La autofidelización
El quiet thriving es una salida para los profesionales y un as en la manga para las organizaciones. Desde Hays subrayan que se puede convertir en un aliado para mejorar la fidelización del talento. Cuando los profesionales encuentran oportunidades de desarrollo aumenta su compromiso y su vinculación con la empresa. Además, el talento interno aporta un valor añadido inmediato: ya conoce la cultura corporativa, los equipos y la forma de trabajar, lo que facilita alcanzar niveles de productividad más rápidamente que en nuevas incorporaciones.
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