El expresidente Zapatero, a su llegada a la Audiencia Nacional, la semana pasada. Europa Press
Política Moncloa empieza a abrir la puerta para distanciarse de Zapatero y modula su mensaje según avanza la investigaciónEn el PSOE crece el malestar por el silencio respecto al episodio de las joyas y dan por hecho que se ha roto la "imagen de ONG" que el expresidente cultivaba.
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Fernando Garea Publicada 26 junio 2026 04:24h Las clavesLas claves Generado con IA
El trasatlántico siempre necesita mucho espacio para virar y a veces sus movimientos laterales son casi imperceptibles y están sujetos a los golpes de mar.
Algo parecido ocurre con la posición del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respecto a José Luis Rodríguez Zapatero y las acusaciones judiciales contra él.
El apoyo cerrado que inicialmente le expresó Sánchez ha ido matizándose poco a poco, especialmente, en la última semana.
No significa que el actual presidente haya soltado la mano de Zapatero, pero sí que, como corroboran fuentes del Gobierno, ha empezado a abrirse una puerta que pueda permitir poner distancia si avanzan las investigaciones.
Al mismo tiempo, crece el malestar por su silencio respecto al antiestético y antiético episodio de las joyas.
Cronológicamente, en pleno shock por la imputación de Zapatero, desde Moncloa se transmitió la orden de respaldarle sin matices. Así lo hicieron diferentes miembros del Gobierno y dirigentes del partido, aunque algunos veían dudas sobre los detalles de los pagos al expresidente y a sus hijas.
Luego llegó el informe pericial que valoraba en más de un millón de euros las joyas halladas en la caja fuerte de Zapatero, y entraron muchas más dudas en el partido y en el Gobierno. Pese a ello, Sánchez le respaldó sin matices en su primera intervención pública tras la imputación.
Zapatero cobró 200.000€ por mediar ante el expresidente de Bolivia para evitar una condena al Grupo Gloria, según la UDEF"Como presidente del Gobierno de España, pero también como secretario general del Partido Socialista", dijo Sánchez el 18 de junio en Bruselas, Zapatero "cuenta con el respaldo, la empatía y el apoyo de la organización que dirijo, que es el Partido Socialista Obrero Español".
Incluso se metió en el lío de defender al expresidente en el asunto de las joyas. "Son regalos que evidentemente se hacen por esa representación institucional y por el reconocimiento a la amistad, que en este caso tiene ese país con España. Yo creo que también hay que ser conscientes de que la España de 2007 no es la España de 2026, ni la legislación de hoy es la legislación de 2007. Vamos a esperar a ver las aclaraciones que haga el presidente Zapatero al respecto".
Eso dijo, pese a que Zapatero no ha admitido todavía que las joyas fueran regalos de 2007, aunque personas próximas a él así lo difundieron.
Un día después de realizar aquellas manifestaciones, el viernes 19, Sánchez insistió en Bruselas en esa idea y señaló: "Como presidente del Gobierno, pero sobre todo como secretario general del Partido Socialista, confío en su inocencia".
Pero este miércoles, en el Congreso, el apoyo fue más matizado y cuidadoso.
Para empezar, Sánchez ya no mencionó las joyas, el asunto más impactante, e introdujo un mensaje nuevo que indica toma de distancia: no es un asunto que afecte al Gobierno.
Nuevo informe de la UCO
"Hace 15 años que no ostenta un cargo público", "¿Qué es lo que le compete al Gobierno? Al Gobierno le compete aclarar si hubo trato de favor en el préstamo a una aerolínea llamada Plus Ultra. Y la respuesta es clara, rotunda y contundente: no la hubo. No la hubo. No debe existir ninguna sombra de duda sobre la actuación del Ejecutivo, del Gobierno. Y quien quiera proyectarla, le pido que no especule, que no insinúe, que no susurre, que lo demuestre con pruebas", aseguró en el Pleno del Congreso.
Lo más parecido a un apoyo expreso que dijo fue que "esa convicción y su trayectoria política explican la confianza que nos merece, que me merece a mí personalmente".
Se refería a la gestión de Zapatero como presidente del Gobierno y al hecho de que en su mandato no se registrara ningún caso de corrupción, pero el apoyo ya no fue tan claro. Ya fue más tibio que el apoyo de hace una semana.
Además, mientras se desarrollaba ese Pleno, se conoció un nuevo informe de la UCO que extiende a Bolivia el presunto negocio de la mediación que ha desarrollado Zapatero.
El contenido de ese informe, según fuentes socialistas, no indica actividades delictivas, pero sí muestra a alguien alejado de la "imagen de ONG" que ha intentado cultivar en los últimos años con sus teóricamente desinteresadas gestiones de paz y concordia en América Latina.
Por si fuera poco, hay mucha preocupación por la declaración de Julio Martínez, acusado de ser el testaferro de Zapatero, que está citado por el juez para el próximo día 21 de julio.
Martínez cambió recientemente de abogado y eligió a la exfiscal Dolores Márquez de Prado, que no es precisamente próxima al PSOE.
En el Gobierno temen que use la vía tendida por el Tribunal Supremo para premiar a colaboradores, como hizo con Víctor de Aldama.
Sí ha cerrado filas el Gobierno y el PSOE para criticar que se haya podido conocer la agenda completa de la secretaria de Zapatero, revelando domicilios, teléfonos, cuentas y reuniones políticas ajenas a los hechos que se investigan en la Audiencia Nacional.