Cierre de filas. La Moncloa suscribe al "100%" la reflexión hecha este lunes por Felipe VI en la que la que reconoció que "hubo mucho abuso" durante el proceso de colonización de América. Zarzuela informó previamente al Gobierno de que el Rey iba a realizar esas manifestaciones durante una visita privada, fuera de la agenda oficial, a la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, en la que el Monarca estuvo acompañado por el embajador de México en España, Quirino Ordaz.
El planteamiento hecho por Felipe VI enlaza con la posición que ya manifestó en octubre de 2025 el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quien durante la inauguración en Madrid de la muestra de arte de mujeres indígenas mexicanas expuso que hubo "dolor e injusticia hacia los pueblos originarios" durante la conquista española de México. "Hubo injusticia, justo es reconocerlo y lamentarlo. Esa es parte de nuestra historia compartida, no podemos negarla ni olvidarla".
Ahora, el Rey sigue esa misma línea."También ha habido luchas, digamos, controversias morales y éticas en cuanto a cómo se ejerce el poder. Desde el primer día, es decir, los propios Reyes Católicos con sus directrices, las leyes de indias, por el proceso legislativo, hay un afán de protección, que luego la realidad hace que no se cumpla como se pretende y hay mucho, mucho abuso y también, como decía antes, valorar el hecho de que de ahí, de ese conocimiento, pues nos apreciaremos más", fueron las palabras del Monarca.
Gestos al más alto nivel que se producen en el marco de una relación fluida y cercana entre los dos países y que se había visto deteriorada y distanciada desde que el anterior presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, insistiera desde 2019 en que España tenía que pedir perdón por la conquista. Un argumentario que continuó su sucesora, Claudia Sheinbaum, que no cursó invitación para Felipe VI a su toma de posesión.
Frente al cierre de filas del Gobierno, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido enmarcar las palabras del Rey en "el contexto", señalando que no las pronunció en un discurso institucional, sino durante una conversación visitando una exposición. Una conversación que, eso sí, difundió luego Zarzuela. El presidente del PP ha mostrado su "orgullo" por el "legado español" en Latinoamérica, pero, al tiempo, ha considerado que hacer ahora "un examen" en el siglo XXI "de las cosas que ocurrieron en el siglo XV" es un "disparate".
Por su parte, Vox ha evitado valorar directamente las palabras del jefe del Estado, pero ha marcado una distancia ideológica evidente. La portavoz parlamentaria, Pepa Millán, definió la labor de la Corona como "la mayor obra evangelizadora y civilizadora de la historia universal". Frente a la admisión de injusticias mencionada por el Rey, Vox sostuvo que la empresa española se realizó "respetando los derechos y la dignidad de todos los súbditos", apelando al Concilio de Isabel la Católica como prueba de dicha protección.