Marc Murtra, presidente ejecutivo de Telefónica ILUSTRACIÓN: Sandra Vilches
EmpresasOpa hostilMurtra concluye su 'reforma' financiera tras doce meses de análisis de las tripas de TelefónicaLa operadora de telecomunicaciones culmina su nueva estructura y perímetro a la espera de arremeter operaciones de M&A
Más información: Moncloa prepara el BOE para poder intervenir más en las empresas tras el fracaso de los asaltos a Prisa, Criteria o Indra
Fernando Cano Publicada 1 marzo 2026 02:00hLas claves nuevo Generado con IA
"Cuando compras una casa es imposible saber a primera vista qué reformas tendrás que realizar, pero cuando entras a vivir puede que el alicatado no esté todo lo fino que parecía, o que la grifería esté inservible o que el cuadro de luz tenga que ser renovado por completo".
El ejemplo es de un experto financiero tras analizar las últimas cuentas presentadas por Telefónica. Una analogía que confirman quienes han seguido de cerca la revisión que el equipo del presidente ejecutivo, Marc Murtra, lleva realizando de los números de la operadora los últimos doce meses.
Y la conclusión a la que llegan es que se han tenido que ajustar muchas cosas -más de las esperadas inicialmente- para dejar a Telefónica como quería el nuevo presidente. O, siguiendo la similitud inmobiliaria, han tenido que realizar una reforma 'financiera' mucho más profunda.
Telefónica negocia la compra de 1&1 en Alemania en una operación de 5.000 millones"Donde había que pintar una pared, se ha tenido que tirar un tabique", ejemplifican quienes creen que el 'piso' no estaba tan bien como parecía a primera vista cuando Murtra llegó a la presidencia.
Alicatados y nuevos tabiques que han sido en parte responsables de "decisiones difíciles" como el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) a 4.700 empleados, el recorte del dividendo a la mitad, la aceleración de la venta de las filiales en Latinoamérica, o el nuevo perímetro que presentó la compañía en sus últimos resultados financieros.
Telefónica cierra la fusión O2-Liberty: recibirá el 50% de la compañía y 6.500 millonesUna reforma financiera que muchos ven como una enmienda a la totalidad de la gestión de su antecesor, José María Álvarez-Pallete, pero que dentro de Telefónica entienden que es solo una nueva distribución de las estancias para adecuar la vivienda a los planes y a los nuevos objetivos estratégicos de la operadora de telecomunicaciones.
Una de las primeras decisiones de Marc Murtra nada más llegar a Telefónica hace un año fue encargar a su equipo de expertos un análisis profundo de la realidad contable, financiera, económica y operativa.
Telefónica España reorganiza su estructura y divide el negocio en seis grandes áreasUn análisis que, en el caso del departamento de finanzas, concluyó el nuevo director financiero Juan Azcue, que relevó a Laura Abasolo, la histórica responsable desde 2017 y una de las personas de confianza de Pallete.
Es así como la primera señal de aviso llegó del propio Marc Murtra. El presidente de Telefónica hizo dos apariciones fulgurantes -en los resultados de 2024 presentados en febrero y en la Junta General de Accionistas de dos meses después- en las que planteó el objetivo de ser protagonista de las fusiones en Europa.
Iberdrola y Telefónica lideran el beneficio operativo del Ibex 35 en el primer trimestre del añoNo obstante, hacia mediados de año situó delante de este objetivo la disciplina financiera y -aunque las compras se mantenían en el punto de mira- la forma de financiarlas comenzó a acotarse. Unas palabras que no eran casualidad y que respondían a esta necesidad de alicatar el piso y de cambiar los tabiques.
Los dos objetivos seguían claros: crecimiento y control financiero, pero también se pusieron todos los negocios en revisión y se concretó una salida acelerada de Latinoamérica, con ventas en Argentina, Colombia, Uruguay y Perú. Y hace pocas semanas, Chile. En total, 3.000 millones de ingresos.
Murtra ve "avances" en el marco regulatorio de la Unión Europea para facilitar fusiones a Telefónica y al sector 'telco'De hecho, en el plan estratégico Transform & Grow, esta disciplina contable se puso por encima de todo. Se redujeron las previsiones de flujo de caja, se recortó el dividendo a la mitad este 2026 (hasta los 15 céntimos por acción) y se supeditó la remuneración al cumplimiento de determinados parámetros financieros desde 2027.
No se dijo en ese momento, pero se allanó el camino para vender edificios históricos y presentar un ERE que finalmente terminó cobrándose la salida de 4.700 empleados, con un coste total de 2.900 millones de euros. Era necesario reducir el perímetro, ajustar los costes y acelerar sinergias.
Telefónica pierde 4.318 millones por el coste del ERE y la salida de Latam y eleva sus ingresos un 1,5% hasta los 35.120No fue fácil explicarlo al mercado. La acción cayó más de un 10% en una semana y los analistas no entendieron que el plan presentase recortes y no compras concretas. Pero la explicación era simple: Telefónica seguía en revisión y necesitaba un profundo redimensionamiento para afrontar las operaciones de integración con garantías.
Y llegaron los resultados con las históricas pérdidas de 4.318 millones de euros. Las segundas más elevadas de su historia después del nefasto año 2002, cuando perdieron 5.576 millones de euros debido al derrumbe de Terra y al pago de las licencias de telefonía móvil UMTS.
El BBVA abandona el consejo de Telefónica y la compañía nombra vocal a la independiente Jane ThompsonUnas pérdidas a las que se puede aplicar sin miedo el calificativo de "extraordinarias". Resultados en los que Murtra y su equipo han decidido incluir todos los efectos contables de una sola vez.
Es una suerte de 'limpieza del balance' en la que se prefiere asumir todo el impacto en un ejercicio para poner las bases de una nueva compañía, con otro tamaño, pero sin las ataduras de cursos anteriores. Una empresa más fina, con más músculo y sin grasa. Una casa totalmente reformada.
En cuanto a sus resultados, se incluyeron los 2.900 millones del ERE; pero además 1.000 millones del fondo de comercio por ajustes contables en los negocios de Reino Unido y Alemania; los 2.384 millones de la salida del perímetro de las filiales de Latam; y unos 1.000 millones menos de ingresos, lo que se dejó de ganar en estos negocios americanos.
Impacto de Latinoamérica
El caso de Latinoamérica es paradigmático. En 2024 ya se realizaron operaciones en discontinuación (salida del perímetro) por 1.732 millones, que se sumaron a los 2.384 millones de este 2025. En total, más de 4.100 millones en dos años, lo que sumado a 1.100 millones de pérdidas por deterioro, demuestra que las filiales americanas tenían un valor en libros muy superior a su valor real. Y que quizás ese ajuste se hizo demasiado tarde.
Pero no es lo único. En la línea del balance, los activos no corrientes pasaron desde los 78.133 millones de 2024 a los 70.012 actuales, tras una reducción de 1.200 millones en el fondo de comercio y 3.000 millones en el inmovilizado. Y el patrimonio neto (por la nueva dimensión) bajó en 5.000 millones.
Por otro lado, el flujo de efectivo pasó de 8.062 millones a 6.545, dentro de lo que la amortización de deuda se movió de 1.619 a 3.912 millones. Más músculo y menos grasa.
Futuro del M&A
Dentro de todos estos cambios, la compañía ha logrado cumplir con su disciplina financiera y seguir reduciendo deuda. Más de 300 millones al cierre del año pasado, cifra que con las operaciones cerradas en 2026 caería hasta los 24.600 millones, más cerca del objetivo de 2,5 veces apalancamiento fijado para 2028.
Además, desde el punto de vista operativo cumplieron con sus objetivos para 2025 y en España (su principal mercado) se consiguieron los mejores números desde 2008 y el mejor desempeño comercial desde 2018.
¿Y ahora qué? Murtra es reticente a decirlo públicamente, pero dentro de Telefónica consideran que en el futuro no será necesario recurrir a grandes provisiones y depreciaciones. Por ello, ahora toca crecer, de manera orgánica y mediante operaciones de M&A.
"Disciplina de hierro"
Pero no a cualquier precio. Hecha la reforma, el plan no pasa por comprarse un nuevo piso. O al menos no hacerlo con una hipoteca. Hay que crecer, sí, pero de manera racional y en compras en las que se consigan sinergias y no se comprometa la disciplina financiera.
En un reciente encuentro con periodistas, Murtra confirmó que no hay ningún margen para aumentar el apalancamiento y que mantendrán una "disciplina de hierro". Pero esto no significa cerrar la puerta a adquisiciones.
Es verdad que se cierra la puerta al endeudamiento bancario, pero se abre a una ampliación de capital -sufragada por los socios- y a fórmulas como canje de acciones o la compra sin impacto de caja, como ya pasó con Netomnia en Reino Unido, donde apenas se gastaron 85 millones.
Caída en bolsa
Una fórmula en la que se quiere utilizar también para una eventual adquisición de 1&1 en Alemania. Para ello, desde hace más de un año Telefónica controla el 92% del capital de su filial, por lo que tendría manos libres para una operación de este tipo.
¿Y la bolsa? Es la gran asignatura pendiente. Con España funcionando, Alemania en vías de solución mediante esta adquisición y en Reino Unido consolidando el mercado de la fibra óptica, el mercado no descarta alguna operación en Brasil, aunque de momento no hay pistas.
En lo que va de año, Telefónica ha recuperado la mitad del 20% que se dejó en bolsa en 2025, en momentos en que el selectivo español alcanzó su máximo histórico y creció casi un 50%. Todavía es poco, pero al parecer la tendencia es ascendente.
"Nueva" Telefónica
Con todo, Murtra ha indicado que los inversores terminarán reconociendo el verdadero valor de la "nueva" Telefónica. Los analistas de bolsa creen que todo pasará porque se cumplan las promesas que se han hecho al mercado y que en la medida que se confirme su hoja de ruta (y sus eventuales compras) serán recompensados.
¿Vodafone? Son palabras mayores, aunque si se materializan los objetivos del plan estratégico puede haber avances. De momento, la casa ya está reformada.