La madrileña Cristina Martínez-Pardo es una artista de la aguja y un exponente de la alta costura nacional especializada en trajes de novia.
Cristina Martínez-Pardo Cobián es fundadora, propietaria y directora creativa de Navascués. La modista nunca "ve el fin", pero sueña con conservar su legado para que no se pierda cuando ella no esté a base de trabajo en equipo y de artesanía en la costura.Reportaje fotográfico: Mauricio Skrycky(EXPANSIÓN).Actualizado 16 ABR. 2026 - 20:34- Valquer Laboratorios. La familia que exporta cosmética 'made in Toledo' a 65 países
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Bárbara Mirjan, Teresa Urquijo, Belén Corsini, Natalia Santos Yanes, Natalia Alfonsín y Blanca Sainz son algunas de las novias de la nobleza y de la 'jet set' que han elegido a Navascués para el diseño y la costura a medida del vestido más importante de su vida.
Este taller de alta costura con más de cuatro décadas a sus espaldas surgió después de que un accidente de coche cambiara la vida de Cristina Martínez-Pardo Cobián, fundadora, propietaria y directora creativa de Navascués, cuando tenía 25 años. La madrileña estuvo dos años con muletas y se vio obligada a dejar su trabajo de enfermera e instrumentista de quirófano.
Bárbara Mirjan optó por este atelier para casarse con Cayetano Martínez de Irujo el pasado mes de octubre.Desde pequeña a Martínez-Pardo le "gustaba muchísimo" todo lo relacionado con la costura, confiesa a EXPANSIÓN. "Cuando veía un traje bueno le daba la vuelta y lo veía por detrás", afirma. Pero nunca pensó en dedicarse a ello.
Sin embargo, después de tanto tiempo parada, comenzó a coser desde su habitación en casa de sus padres para pasar el tiempo. Sus primeras creaciones fueron lámparas y muebles de pino forrados para habitaciones infantiles.
Después llegaron las chaquetas guateadas, "una de las prendas más emblemáticas de mis comienzos", apunta la diseñadora. Más tarde empezó a vender pequeñas colecciones a tiendas, especialmente faldas de vestir. "Logré el reconocimiento de mis padres", pero, en esos tiempos, "me costó", admite.
Teresa Urquijo, esposa del alcalde de Madrid José Luis Martínez-Almeida (sobrino de la diseñadora), con un vestido de su abuela transformado por Navascués.Moda nupcial
Su transición definitiva hacia la moda nupcial se produjo cuando una de las tiendas a las que servía le pidió en 1980 que "hiciera un traje de novia para la nuera de la dueña, que se había quedado sin vestido a última hora", comenta.
A partir de ese momento, esta diseñadora autodidacta se enamoró del proceso de vestir a las personas de forma personalizada y artesanal. Y el boca a boca hizo el resto.
Junto a sus hermanas, Martínez-Pardo creó su primer taller de costura en 1985 en la madrileña calle Lagasca, desde donde pasó a otro muy cercano. Hasta que, en 2004, se mudó a su actual atelier de la calle Villanueva, 10 (frente al Museo Arqueológico), que se ha convertido en una referencia de la alta costura nupcial a medida en España.
En él trabajan entre 21 y 24 personas, dependiendo de la temporada. El equipo está dividido en "cuatro pilares", diseñadoras, patronistas, probadoras y oficialas, cuyos trabajos sigue supervisando con lupa ella misma, una amante confesa del "trabajo en equipo" y de la "excelencia". Martínez-Pardo advierte no tener reparos en "desmontar pruebas las veces que haga falta para asegurar que el talle, las mangas y cada milímetro de la prenda estén perfectos".
Clientela internacional
La clientela de la firma, que elabora unos 200 vestidos al año, es internacional. La modista asegura haber vendido vestidos a medida para "niñas" (así llama cariñosamente a sus clientas) de muchos países del mundo como Estados Unidos, Suecia, Francia, Reino Unido y Portugal.
Además, no solo viste a novias y madrinas; por petición de sus clientas, desde 2012, también confecciona prendas para niños y niñas. De bautizo a comunión, pasando por cualquier otro tipo de evento.
Navascués amplió horizontes el año pasado hacia las artes escénicas, al encargarse del vestuario de 'Los bandos de Verona', de Zorrilla, y de 'Panorama desde el puente', de Arthur Miller.
El equipo de Navascués está dividido en cuatro "pilares": diseñadoras, patronistas, probadoras y oficialas.Esta artista de la aguja trata de hilvanar el futuro de su taller profesionalizándolo: "Esto tiene que seguir y no tiene que terminar conmigo".
Uno de sus deseos es volcarse en la enseñanza. Aspira a crear una escuela de oficios o colaboraciones con universidades para transmitir a las nuevas generaciones sus 45 años de experiencia y formar a nuevos artesanos y diseñadores en el rigor de la costura.
Esta directora creativa, que ha asistido al Parlamento Europeo para hablar sobre la importancia de la artesanía en la costura, se queja de que en España "todo el mundo se puede llamar ‘alta costura’", que es denominación de origen francés, sin que existan criterios legales que regulen su uso, por lo que reclama un reconocimiento oficial por parte del Estado.
Principales hitos
1985: Abre las puertas oficialmente su atelier tras haber realizado el primer vestido de novia.
2004: Se mudan a su actual taller ubicado en la madrileña calle Villanueva, 10.
2012: Nace Navascués Kids a petición de sus clientas para confeccionar ropa para niños.
2025: Se inicia en el vestuario de teatro con la obra ‘Los bandos de Verona’.
- Fundación: 1985 por Cristina Martínez-Pardo Cobián.
- Actividad: Taller de alta costura a medida especializado en trajes de novia.
- Sede: Calle Villanueva, 10 (Madrid).
- Propietaria y directora creativa: Cristina Martínez-Pardo Cobián.
- Facturación: 800.000 euros.