Martes, 16 de junio de 2026 Mar 16/06/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Netanyahu acata el acuerdo de paz de Trump con Irán sin renunciar a la ocupación militar del sur de Líbano

Netanyahu acata el acuerdo de paz de Trump con Irán sin renunciar a la ocupación militar del sur de Líbano
Artículo Completo 1,607 palabras
"Hemos establecido amplias zonas de seguridad alrededor del Estado de Israel —en Líbano, Siria y Gaza— y permaneceremos en ellas todo el tiempo que sea necesario", insistió el primer ministro, que reconoció sus roces con Trump. Más información: Israel desafía a EEUU y seguirá con su operación en Líbano pese a que Irán exige el alto el fuego para el acuerdo de paz

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ofrece una rueda de prensa tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán, en Jerusalén. Ronen Zvulun Reuters

Oriente Próximo Netanyahu acata el acuerdo de paz de Trump con Irán sin renunciar a la ocupación militar del sur de Líbano

"Hemos establecido amplias zonas de seguridad alrededor del Estado de Israel —en Líbano, Siria y Gaza— y permaneceremos en ellas todo el tiempo que sea necesario", insistió el primer ministro, que reconoció sus roces con Trump.

Más información:Israel desafía a EEUU y seguirá con su operación en Líbano pese a que Irán exige el alto el fuego para el acuerdo de paz

Publicada 16 junio 2026 02:09h Las claves

Las claves Generado con IA

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acató este lunes a regañadientes el acuerdo que Irán y Estados Unidos alcanzaron al filo de la medianoche del domingo para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz. Y eso que intentó torpedearlo hasta el último minuto, consciente del fracaso estratégico que supone para su proyecto político.

Los ataques aéreos contra Beirut que ordenó en la mañana del domingo tenían la intención de hacer descarrilar las negociaciones, pero consiguieron el efecto contrario. Indignaron a los iraníes, pero también irritaron a Donald Trump, forzado a mejorar la oferta a sus interlocutores para mantener a flote un pacto que quería cerrar a toda costa el día de su 80 cumpleaños.

El propio Trump confirmó este lunes desde la localidad francesa de Evian, sede de la cumbre del G7, que el contenido del memorando sólo saldrá a la luz después de la ceremonia de firma, prevista para este viernes no muy lejos de allí, en Ginebra. Sin embargo, las cláusulas que han trascendido hasta ahora no abordan las principales preocupaciones de Israel.

Netanyahu y Trump entraron juntos en la guerra, pero salieron por separado. La operación 'León Creciente' nació el pasado 28 de febrero de la mano de Estados Unidos con la muerte del ayatolá Alí Jamenei, pero murió con el nacimiento de un acuerdo adverso para los intereses estratégicos del Estado hebreo.

A Netanyahu le llovieron las críticas desde todos los frentes. Desde fuera y desde dentro. Desde la izquierda, desde el centro liberal y desde la derecha. El descontento cundió incluso entre sus propias filas, por eso el primer ministro israelí salió este lunes a defenderse en rueda de prensa. "Hemos salvado a Israel de la aniquilación", aseguró.

"Netanyahu nos prometió una victoria histórica y hemos recibido una crisis con los estadounidenses, el estrecho de Ormuz abierto para los iraníes, dinero para la Guardia Revolucionaria, misiles balísticos apuntando a Israel, e Israel esperando en el pasillo como un niño reprendido", había denunciado esa misma mañana el líder de la oposición, Yair Lapid, desde la tribuna de la Knéset.

¿Coreografía?

También Trump criticó con dureza a su amigo después de los bombardeos contra Beirut. "¿Por qué demonios Bibi tuvo que lanzar ese ataque? Estaba muy enfadado. Se lo hice saber. No tiene ningún criterio", le confesó el inquilino de la Casa Blanca a Barak Ravid, el periodista de Axios. Son muchos quienes dudan de hasta qué punto su desencuentro está coreografiado, sin embargo.

"Trump y Netanyahu están alineados en muchos temas, pero tienen intereses diferentes y calendarios políticos ligeramente distintos", explica el consultor israelí Shany Mor, que minimiza sus diferencias: "Hasta 2026, Estados Unidos e Israel nunca habían coordinado su actividad militar en este grado, y Estados Unidos nunca había estacionado equipos y personal aquí de esta manera".

"Cada vez que Netanyahu y Trump han mostrado públicamente desacuerdos, poco después han seguido acciones coordinadas entre los ejércitos estadounidense e israelí", recuerda en este sentido Tamir Wertzberger, coordinador de Relaciones Internacionales del Likud, el partido de Netanyahu.

"También influyen consideraciones políticas. Netanyahu, enfrentando elecciones en Israel, preferiría presentarse ante los votantes con un logro significativo respecto al programa nuclear iraní. Trump, por otro lado, probablemente preferiría llegar a las elecciones de mitad de mandato sin una campaña militar activa y sin precios elevados del petróleo", añade Wertzberger.

El primer ministro israelí dejó claro este lunes en rueda de prensa que sus tropas mantendrán ocupado el sur de Líbano. "Hemos establecido amplias zonas de seguridad alrededor del Estado de Israel —en Líbano, Siria y Gaza— y permaneceremos en ellas todo el tiempo que sea necesario", insistió Netanyahu, quien reconoció que Trump y él no siempre ven las cosas del mismo modo.

¿Seguirá torpedeando Bibi la paz? "Netanyahu ha dicho claramente que no tiene intención de darle vía libre a Hezbolá y que responderá a cualquier agresión contra el norte de Israel", señala en conversación con este periódico Shalom Lipner, analista del Atlantic Council. "En ese sentido, la Administración Trump ha confirmado su posición de que Israel mantiene su derecho a la autodefensa".

"En primer lugar, dado que los detalles del acuerdo aún no se han hecho públicos, es importante entender que Israel no es formalmente parte del acuerdo. El acuerdo fue firmado entre Estados Unidos e Irán, lo que significa que, desde un punto de vista legal o internacional, Israel no tiene ninguna obligación directa de cumplirlo", responde Wertzberger.

"Sin embargo —puntualiza—, Israel sí tiene obligaciones hacia su aliado más importante: Estados Unidos. Por lo tanto, la cuestión no debería ser si Netanyahu cumplirá el acuerdo, sino si está dispuesto a arriesgar una crisis con Trump y con Estados Unidos".

"En este momento, la creencia dominante en Israel sobre la retirada de una zona de amortiguación, ya sea en Gaza o en Líbano, es que sólo puede hacerse con un acuerdo de paz, o al menos con algún tipo de pacto de no beligerancia", sostiene Mor.

El coordinador de Relaciones Internacionales del Likud recuerda que Netanyahu ya ha demostrado que "no tiene problema en enfrentarse a una administración estadounidense cuando considera que los intereses de seguridad de Israel están en juego", pero admite que este caso es distinto "porque a diferencia de Obama o Biden, Trump es ampliamente considerado un gran aliado de Israel. Por esa razón, creo que Netanyahu actuará con más cautela".

"En esta etapa, no veo un escenario en el que Israel sea la parte que escale la situación o inicie acciones ofensivas", añade, en esta línea, el propio Wertzberger. "En mi evaluación, Israel intentará preservar las ganancias militares ya obtenidas en el sur del Líbano, consolidar sus nuevas posiciones defensivas y centrarse principalmente en operaciones defensivas en respuesta a cualquier amenaza de Hezbolá, muy parecido a la situación en Gaza durante los últimos meses".

La reelección, en juego

"Existe una decepción generalizada en Israel, muchos creen que los sacrificios realizados no se han traducido en ganancias estratégicas y duraderas que refuercen la seguridad del país", subraya Lipner, que considera que el acuerdo de paz "cuestiona la afirmación de Netanyahu de que sólo él, entre los dirigentes israelíes, es capaz de enfrentarse a Irán y gestionar las relaciones de Israel con su aliado más importante".

Muchos vaticinan que el arreglo entre Trump y el régimen iraní enterrará la carrera política de Netanyahu, que ha demostrado ser un animal político de siete vidas, pero Mor considera que existen motivos "para ser escépticos sobre la posibilidad de que Estados Unidos e Irán alcancen un acuerdo integral sobre el programa nuclear en el plazo de 60 días".

"Si lo logran, y si es un buen acuerdo, sería un desarrollo positivo para Israel en un asunto clave. Pero seguiría habiendo motivos de preocupación. Primero, en los temas que eran de gran preocupación pública, como el programa de misiles y la red de ejércitos proxy de Irán. Y segundo, porque el alivio de sanciones y la descongelación de activos serán un salvavidas para un régimen que hace sólo unos meses parecía estar desmoronándose", enumera.

El consultor israelí tampoco cree que la guerra vaya a tener demasiado impacto en las elecciones de octubre. "La opinión pública en Israel se desplazó bruscamente contra la actual coalición en 2023, primero con la reforma judicial y después inmediatamente tras el 7 de octubre. Y desde entonces no ha cambiado de manera significativa, a pesar de los muchos acontecimientos dramáticos", sostiene.

"Casi todos los sondeos de los últimos dos años y medio muestran alrededor de 50 escaños para la coalición de gobierno y 70 para la oposición. En los peores días de la coalición (muertes de rehenes, escándalos de brechas de seguridad, etc.), no cayó realmente en las encuestas, y en sus mejores días (conclusión exitosa de la guerra con Irán en 2025, asesinato de Hasán Nasrallah, liberaciones de rehenes), tampoco subió", sentencia Mor.

  1. Estados Unidos
  2. Benjamin Netanyahu
  3. Israel
  4. Irán
  5. Donald Trump
  6. Oriente Próximo

NEWSLETTER - INTERNACIONAL

Recibe de lunes a viernes las noticias clave de lo que ocurre en el mundo Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir