A ello se suma la incorporación de técnicas de análisis automatizado orientadas a detectar rasgos físicos a partir del contenido multimedia compartido. Entre estos se incluyen características como la estatura o la estructura ósea. Según la compañía, este sistema no constituye un mecanismo de reconocimiento facial, ya que no busca identificar a individuos específicos en imágenes o videos. En su lugar, señala que “al combinar esta información visual con el análisis de texto e interacciones, es posible aumentar significativamente la cantidad de cuentas de menores de edad que se identifican y eliminan”.
Si, con base en estos elementos, los equipos de seguridad sospechan que una cuenta es gestionada por un menor de 13 años, esta será suspendida. El usuario deberá validar nuevamente su edad mediante los procedimientos establecidos por la empresa para recuperar el acceso; de lo contrario, el perfil será eliminado de forma definitiva.
Meta también anunció que ampliará el alcance de su tecnología para detectar usuarios de entre 13 y 15 años y asignarles automáticamente cuentas para adolescentes. Este tipo de perfiles incorpora restricciones de contenido y controles parentales activados por defecto, con el objetivo de ofrecer un entorno más seguro para este grupo de edad.
Esta tecnología comenzó a implementarse en 2024 para usuarios de Instagram en Estados Unidos, Australia, Canadá y Reino Unido. Ahora, el mecanismo se extenderá a Brasil y a 27 países de la Unión Europea dentro de la misma red social. Además, estas prácticas se aplicarán por primera vez a usuarios de Facebook en Estados Unidos, con planes de expansión hacia la Unión Europea y Reino Unido el próximo mes.
Un bigote falso basta para evadir los controles de edad en redes
Las nuevas medidas han sido interpretadas como una respuesta a un dictamen preliminar emitido recientemente por la Comisión Europea, el cual concluyó que la compañía dirigida por Mark Zuckerberg infringe la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés) al no impedir de manera efectiva que menores de 13 años utilicen sus plataformas. El órgano comunitario determinó que la empresa carece de mecanismos suficientemente eficaces para bloquear estos accesos y que sus sistemas actuales para identificar y suspender cuentas por debajo del umbral de edad resultan insuficientes.
Estas críticas encuentran respaldo en los resultados de una investigación realizada por la organización sin fines de lucro Internet Matters. Tras encuestar a casi 1,300 niños y sus padres en Reino Unido, el estudio reveló que aproximadamente un tercio de los menores ha logrado evadir las restricciones de acceso a redes sociales impuestas por el gobierno. En algunos casos, los métodos empleados resultan particularmente llamativos, como el uso de bigotes dibujados para engañar a los sistemas automatizados.
The Online Safety Act: Are children safer online?’, mostró que el 46% de los jóvenes de entre 9 y 16 años considera que burlar los controles de edad es muy sencillo. Aunque solo el 32% admitió haber infringido las reglas, lo que más llamó la atención fueron las estrategias utilizadas para hacerlo.implementación de legislaciones que obliguen a las tiendas de aplicaciones a verificar la edad de los usuarios, así como a establecer sistemas de aprobación parental. La intención es que esta información pueda ser compartida con las aplicaciones y sus desarrolladores de manera estandarizada.La empresa concluye que este enfoque “proporciona un punto centralizado, consistente y que preserva la privacidad para garantizar la edad, en lugar de exigir que cada aplicación cumpla con reglas distintas. Además, contribuye a asegurar que las numerosas plataformas utilizadas por adolescentes ofrezcan un nivel de protección equivalente”.