Los odontólogos advierten de los riesgos de los trucos virales que circulan por redes para mejorar la sonrisa
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Regala esta noticia Añádenos en Google 01/06/2026 Actualizado a las 00:15h.Las redes sociales se han llenado de promesas imposibles; también para lucir una sonrisa más blanca. Basta una búsqueda rápida para encontrar remedios caseros y ... métodos exprés que no cuentan con respaldo científico y que prometen resultados casi instantáneos sin pasar por la consulta del dentista. Gomas de borrar, mezclas con vinagre, férulas con luz LED que se venden en Temu a 9 euros... Modas virales para blanquear los dientes que circulan por TikTok o Instagram y que traen de cabeza a los profesionales de la odontología, quienes observan con gran preocupación unas tendencias que pueden ocasionar daños catastróficos a la salud bucodental.
¿Quieres mejorar tu sonrisa? Pues hay que hacerlo bien: siempre indicado por un odontólogo. Los propios dentistas reconocen que cada vez son más los pacientes que acuden a sus consultas a pedir 'sopitas' después de haber seguido alguno de estos remedios caseros. La doctora Isabel Giráldez, portavoz del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM), revela que inquietan especialmente aquellos trucos virales que «simplifican en exceso un procedimiento clínico que requiere diagnóstico y planificación. La estructura dental es compleja y las alteraciones de color tienen múltiples causas, por lo que hay que seguir siempre un tratamiento supervisado por un profesional», advierte.
Los métodos más utilizados por los dentistas incluyen el uso de peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) y peróxidos de carbamida perfectamente formulados y ejecutados, con las medidas de protección y las pautas y controles adecuados. Pero por las redes circulan vídeos con otras supuestas fórmulas mágicas. Estas son algunas de las tendencias virales que no hay que seguir:
Cepillar los dientes con bicarbonato y limón
Totalmente desaconsejable. El limón es ácido y el bicarbonato, aunque alcalino, genera una pasta abrasiva. «Esto se traduce en sensibilidad dental, adelgazamiento del esmalte y, paradójicamente, un mayor amarilleamiento debido a la exposición de capas internas», destaca la doctora Giráldez.
Carbón activado
Otra de las modas más seguidas. Sin embargo, el doctor Autrán señala que el carbón activado «no penetra hasta la dentina y, por tanto, no tiene ningún efecto blanqueador. Lo único que sucede es que tiene un efecto abrasivo muy alto y, por eso, da una falsa ilusión óptica de blanqueamiento. Sin embargo, la realidad es que estamos una vez más dañando seriamente al esmalte y las encías».
Agua oxigenada sin control médico o vinagre
El uso doméstico de estos productos es peligroso. Enjuagarse con agua oxigenada supone un gran riesgo. «El peróxido de hidrógeno en formulaciones no odontológicas carece de control de concentración y de los vehículos necesarios para su aplicación segura». El vinagre, por su parte, cuenta con mucha acidez, lo que puede erosionar el esmalte, daño estructural y alteraciones irreversibles en los tejidos dentales», apunta la especialista.
Tiras blanqueadoras
No está permitido su uso sin supervisión profesional. «Pueden contener agentes activos, pero presentan importantes problemas de seguridad. No permiten un control adecuado del tiempo ni de la concentración, y su diseño favorece el contacto con la encía, lo que puede causar irritaciones o lesiones», destaca esta experta.
Férulas con luz LED
Los dispositivos genéricos que se venden a bajo coste en cualquier plataforma online no garantizan la seguridad. El doctor Autrán es claro: «Las luces LED no sirven absolutamente para nada en cuanto a blanqueamiento dental. Es cierto que hay tratamientos de blanqueamiento con peróxidos que se potencian con el uso de lámparas LED. Pero el verdadero efecto blanqueador es gracias a la acción de los peróxidos».
Daños irreversibles
En ocasiones, estas barrabasadas derivan en daños irreversibles, sobre todo en el esmalte que, además, no tiene capacidad de regeneración. Si se daña, se pierde. Fue el caso de un paciente que recibió la doctora Giráldez. Había utilizado el aceite de una conserva para blanquear los dientes. «Le produjo una erosión severa del esmalte. Es la mayor barbaridad que he visto», reconoce esta profesional. También puede darse el caso de que algunos productos puedan llegar a dañar «la pulpa dentaria hasta causar la necrosis de la misma. Es decir, la pérdida de la vitalidad del nervio que es irreversible», indica el doctor Autrán.
¿Se puede conseguir un blanco perfecto?
Los dos expertos coinciden: no existe un blanco perfecto para los dientes. Es más, recuerdan que su color natural no es blanco puro. «El resultado estético depende de factores como la translucidez y la estructura interna del diente. Un resultado armónico es siempre más importante que un blanco extremo», apunta la odontóloga Isabel Giráldez. Su colega Fernando Autrán sí constata que «hay una tendencia a desear dientes muy blancos, pero lo cierto es que no suelen ser 'naturales'. Tampoco es posible blanquer toda la boca. No todas las piezas son iguales. Algunos casos requieren tratamientos previos para garantizar la salud dental antes de realizar el blanqueamiento. ¿Y qué hay que hacer para que no amarilleen? «Mantener una buena higiene oral, reduciendo el consumo de sustancias pigmentantes como el té, la soja, el vino tinto o el tabaco. Y acudir periódicamente a revisiones y limpiezas profesionales», recuerda la portavoz de los dentistas madrileños.
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