El director de la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial, Alberto Gago, subraya que esta herramienta necesita desarrollarse «con responsabilidad»
Regala esta noticia Añádenos en Google El director de Aesia, Alberto Gago. (Moncho Fuentes)Madrid
04/10/2026 Actualizado a las 00:13h.Alberto Gago (Zaragoza, 1987) dirige la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (Aesia) en un momento de increíble expansión, y también de enorme incertidumbre, ... sobre una tecnología que promete cambiar el mundo, aunque no está claro todavía en qué dirección. Gago, que ha desarrollado una parte importante de su carrera en Europa, participó en la redacción de la Directiva de Datos Abiertos, el Reglamento de Gobernanza de Datos y el Reglamento de Datos de la UE y también estuvo en las negociaciones del Reglamento europeo de IA. Ahora, desde su posición como responsable de la entidad supervisadora de la inteligencia artificial en España, lanza un mensaje de optimismo. «Es una herramienta con un gran potencial a la que debemos ponerle rumbo. Tenemos que usarla para aumentar sus beneficios y mitigar sus riesgos», subraya.
-Yo quiero transmitir un mensaje de tranquilidad. Somos los humanos los que estamos detrás de cualquier sistema de IA, los que damos las instrucciones y los que ponemos guardarraíles para que la IA no haga nada que no deba hacer. A veces vemos que las instrucciones no están bien dadas o que no hay suficientes guardarraíles, pero no tenemos que preocuparnos del fin del mundo, sino de que se desarrolle la IA con responsabilidad y transparencia para que la gente confíe en esta tecnología.
-¿Por qué se lanzan entonces estos mensajes tan catastrofistas?
-Lo que estos mensajes nos dicen es que tenemos que poner límites a la IA y aquí tengo que decir que España y Europa ya hemos hecho los deberes. En Europa hemos sido pioneros en redactar el primer reglamento de inteligencia artificial, que ha prohibido la falsificación de imágenes sexuales no consentidas o la pornografía infantil generada por IA.
-Insiste en que la inteligencia artificial debe estar bajo supervisión humana, pero se han conocido casos de modelos que han desobedecido a los programadores.
-Cuando la IA se escapa de las instrucciones es porque las instrucciones están mal dadas, porque a la IA no se le ponen límites claros de lo que puede o no puede hacer. Debemos trabajar entre los sectores públicos y privados para poner un rumbo y unos límites a esta tecnología porque cuando no pones los guardarraíles, pueden ocurrir cosas que no están previstas. Necesitamos que la IA siga siendo ese compañero de viaje al que tú le das instrucciones, y tú eres el que decides qué instrucciones dar.
-Pero igual que la herramienta puede estar bajo una buena supervisión, también puede caer en las manos de una organización terrorista o puede ser utilizada por gobiernos con fines, digamos, poco éticos. Hace unas semanas, el intelectual y expolítico canadiense Michael Ignatieff decía que rezaba para que Xi Jinping y Trump pactaran que la IA no acceda a los arsenales atómicos.
-Existe una parte de ficción en todo lo que hay alrededor de la inteligencia artificial. El reglamento de la IA ya prohíbe determinados usos, como el 'social scoring', puntuar socialmente a los ciudadanos según lo buenos o malos que sean. Y frente a esos líderes tenemos otro tipo de líderes, como Pedro Sánchez, que se está ocupando de asegurar que la IA se despliegue de manera responsable.
«Cuando la IA se escapa de las instrucciones es porque las instrucciones están mal dadas»
-¿Pero será suficiente la influencia de Pedro Sánchez en Trump o en Xi Jinping?
-España aspira a ser campeona de la IA ética en el mundo. Y eso lo tenemos clarísimo, y lo exportamos, y Europa está totalmente alineada con nuestro enfoque, igual que la India. Para eso tenemos que desplegar la IA con tres eses: sentido, seguridad y sostenibilidad.
-Trump y los magnates tecnológicos abogan por que sean las empresas las que se autorregulen mientras que Europa, con España a la cabeza, reclama regulación gubernamental.
-La autorregulación no funciona, y esto es un hecho. En Europa hemos decidido regular la IA como regulamos el sector de los dispositivos médicos, el de la automoción, como regulamos todos los sectores que puedan afectar a la seguridad y a los derechos fundamentales de las personas, para proteger a las personas con seguridad jurídica. Y quien quiera vender su IA en el mercado europeo, un mercado de 500 millones de personas, tiene que cumplir la ley, sin vuelta de hoja.
Empleo y educación
-Además de posibles amenazas existenciales, la IA parece amenazar también el empleo de millones de personas. ¿Está justificado el miedo a perder el trabajo?
-La IA es la primera tecnología que ha llegado antes a las personas que a las empresas y la que ha crecido a un ritmo más rápido. ¿Qué significa esto? Que la transformación va a lleva a un cambio en la actividad productiva. Existe ese miedo, pero estamos viendo otras cosas. Según los datos de la agencia de trabajo de Estados Unidos, la IA ha destruido 200.000 trabajos, pero ha creado un millón. Lo que tenemos que hacer es focalizarnos en la formación continua de las personas cuyos trabajos pueden verse afectados por la IA para que, por ejemplo, puedan ser supervisores de la IA o pueden ayudar a entrenarla.
«En Estados Unidos, la IA ha destruido 200.000 trabajos, pero ha creado un millón»
-Concretando: ¿qué labor puede hacer un oficinista cuyo trabajo deje de tener sentido con la IA?
-Pensemos en un secretario o una secretaria que gestiona una agenda. La IA podrá agendarle las citas, pero el ser humano tendrá que decidir a qué cita ir y a cuál no. Cuanto más complicado sea el trabajo, más difícil será que la IA sustituya al empleado. Lo que hará la IA será acompañarle, ayudarle, ser su copiloto, pero la persona será la que deba dirigir el rumbo.
-El último informe PISA alertaba de que los estudiantes que más utilizan la IA de forma autónoma obtienen peores resultados. ¿La IA perjudica el rendimiento escolar?
-Cuando nuestros hijos son pequeños, los acompañamos al colegio. Entonces, ¿por qué los dejamos solos con la IA? Tenemos que ayudar a nuestros hijos a entender esta tecnología y el plan del Gobierno IA360 ya menciona la necesidad de que la inteligencia artificial se adopte en todo el ciclo educativo, pero de manera responsable. Tenemos un reto como sociedad, pero es un reto compartido de padres, profesores, sector público y sector privado. Tampoco podemos dejar a los niños fuera de esta transformación digital.
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