Vermú de domingo
«No se elige a los actores por sus seguidores»Descubridoras de grandes talentos del cine español, reivindican su profesión: «Un 'casting' no es un acto de fe»
Regala esta noticia Añádenos en Google Eva Leira y Yolanda Serrano. (Leira y Serrano CASTING) 14/06/2026 a las 00:01h.Si han visto 'Los domingos', 'Dolor y gloria', 'Ocho apellidos vascos' o 'Lo imposible', se han topado con el trabajo de Yolanda Serrano y Eva ... Leira, las directoras de 'casting' más relevantes de nuestro país. Unidas profesionalmente desde que se conocieron en 'La flaqueza del bolchevique', su ojo clínico las ha llevado a descubrir a las estrellas de 'Física o Química', 'La casa de papel' y 'Élite' y a impulsar las carreras, entre otros intérpretes, de María Valverde, Quim Gutiérrez o Alberto Ammann, premiados con el Goya revelación. Con razón son las más nombradas en los agradecimientos: «Es una forma de visibilizar nuestro trabajo, porque aún no tenemos una categoría propia», señala Serrano. En Tenerife, y en el marco de Lo Que Viene, festival que reúne a profesionales del audiovisual y prensa especializada, presentaron sus últimos proyectos: 'Cronos', sobre el atentado de Las Ramblas, y la comedia 'El último mono', de Joaquín Mazón.
—Yolanda: Ojalá fuera así de fácil nuestro trabajo. Es verdad que, por deformación profesional, vamos por la vida viendo películas y viendo gente que tiene algo interesante: no sé, un camarero, o una chica en un concierto. Pero de ahí a decir «¡Este va a ser!»… No, nuestro trabajo tiene un proceso.
—Eva: Ese proceso es muy complicado y muy largo porque tenemos la responsabilidad de una producción que cuesta muchísimo dinero y que tiene que llegar a muchísimos espectadores en todo el mundo. Son decisiones importantes.
—Explíquenme ese proceso.
—Y.: El 'casting' no es un acto de fe. Tú tienes que estar segura de que, por ejemplo, la niña de 'Los domingos' va a poder sostener la película, y para eso has tenido que ver muchísimas cosas que te hacen decir que estás delante de una protagonista.
—E.: El proceso parte de una primera entrevista. A partir de ahí, puede haber una improvisación, seguida de una primera prueba con un poquito de texto y una segunda prueba con más texto. Si este camino se completa hasta el final, perfecto, pero se puede interrumpir en los pasos intermedios en cualquier momento.
—Y.: Es como el amor. A lo mejor te ilusionas en la segunda quedada y, en la tercera, pues no, pinchazo. O alguien que, en principio, no era tu persona, en la cuarta cita dices: «Pues es ella».
—Ustedes no han pinchado, porque llevan trabajando juntas desde 2002. ¿Qué vieron la una en la otra?
—Y.: Al conocernos trabajando, vimos las virtudes y las fortalezas de cada una.
—E.: Somos un 'pack' muy complementario. También tenemos que aguantar muchas presiones, y cuando una dice «No puedo más, me quiero cortar las venas», pues ahí está la otra para sostenerla.
—Para presiones, las que recibirán de actores y actrices para que les den el papel.
—Y.: Tampoco es así. Son muy respetuosos con nuestro trabajo.
—E.: Estamos consiguiendo que este sector sea muy profesional, y cada vez más.
—¿Y desde la dirección y la producción?
—E.: Nosotras trabajamos con ellos, y cada uno pone sobre la mesa las dudas que tiene, se debate, se hacen pruebas… Al final, todos queremos que salga bien.
—Y.: Llevamos muchos años trabajando con los mismos directores y directoras, y eso es un éxito más allá del resultado de las películas.
—¿Qué cualidades ha de tener una directora de 'casting'?
—Y.: Lo primero, trabajar un montón. Y te tiene que gustar profundizar en las personas que tienes delante y hablar de lo que les pasa a unos personajes que, hasta ese momento, solo son letras que tú tienes que hacer reales.
—E.: Te tiene que gustar mucho mirar y escuchar.
—Y.: Hay pruebas que te siguen poniendo los pelos de punta, y entonces sabes que tienes algo.
—¿Y qué es ese 'algo'?
—Y.: Vuelvo a lo del amor. Es muy difícil de definir por qué alguien que no estaba en la quiniela de conquistarte va y te conquista. Pasa cuando leemos otra vez el guion ya con la cara de esa persona, con su energía, con su voz, y todo encaja como un puzle.
—E.: Pero nadie vale para todo. No hay algo que una a todas las personas tocadas por un halo divino que les convierta en mágicas: cada uno nos enamoramos de alguien o de algo en momentos distintos, y no podríamos decir qué rasgo común tienen todos nuestros amores. Qué difícil, ¿no?
—Tanto como dar un 'no'.
—Y.: Hay algunos que duelen mucho, porque matar la ilusión de alguien sigue doliendo igual que el primer día.
—E.: Sobre todo si ese intérprete ha superado, no sé, ocho pruebas, y la novena es un 'no'.
—Y.: Lo que sí te hace es ser más prudente al mostrar tu entusiasmo. Si al principio te emocionas y le dices «¡Me encantas, me encantas!», pero después es un 'no', piensas: «Joder, ¿para qué habré sido tan efusiva?».
—¿Es cierto que se elige a los actores según su número de seguidores en redes sociales?
—E.: No, no es cierto. Hicimos 'La casa de papel' y, ahora, sus actores tienen muchos seguidores porque tuvieron un éxito. Nadie pone a alguien de protagonista por el simple hecho de tener seguidores.
—Y.: Hay que dejar de decirlo porque no es justo ni para los actores ni para la gente que nos dedicamos a esto.
—¿Cuál ha sido su mayor descubrimiento?
—E.: Eso es como preguntarte a cuál de tus niños quieres más.
—Y.: ¿Sabes qué pasa? Que empezamos en 'La flaqueza del bolchevique' con María Valverde y se llevó el Goya a Mejor Actriz Revelación. Al año siguiente fue Jesús Carroza por '7 vírgenes', al siguiente fue Alberto Ammann por 'Celda 211'…
—E.: Nada nos hace más felices que verlos llegar ahí y recoger ese premio por el esfuerzo tan enorme que hacen.
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