LA TRIBUNA
Noah Seath (1786-1866)Cuidar y respetar la naturaleza. Cuidar y respetar a los mayores y a la infancia
Regala esta noticia Añádenos en GoogleLUIS UTRILLA NAVARRO. PRESIDENTE PROVINCIAL DE CRUZ ROJA
13/06/2026 a las 02:00h.Me imagino que sólo a los eruditos de la cultura norteamericana les sonará el personaje al que hoy dedicamos este artículo. Si les digo que ... durante más de medio siglo fue el líder de las tribus amerindias suquamish y duwamish, tampoco les aporto mucho. Ahora bien, si les recuerdo que fue conocido como Jefe Seattle, y que su carta al presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce en 1854 es considerada como uno de los más importantes manifiestos en defensa de la naturaleza, quizás les suene algo más.
Poco queda que decir del necesario cuidado y respeto a la naturaleza que no se haya dicho ya, pero de lo que hacen caso omiso las grandes multinacionales contaminantes, con el silencio cómplice de las administraciones encargadas de velar por el cumplimiento de la legalidad medioambiental.
En un ejercicio de cinismo sin parangón, las multinacionales de la contaminación extrema como son las industrias eléctricas, de combustibles, o mineras, según Naciones Unidas, se han subido al carro del ecologismo de salón y cuentan con todos los certificados y sellos de calidad medioambiental habidos y por haber, manteniendo sin embargo su nivel de contaminación sin pestañear. Es más, un buen número de ellas han transmutado su imagen de marca y logo corporativo con palabras hipócritas que evocan la naturaleza, y por supuesto con predominio del color verde.
Según los organismos internacionales, los migrantes originados por el cambio climático llegarán a los 250 millones en los próximos 10 años, pero ya en el día de hoy, los miles de personas que viven del trabajo agrícola o ganadero, ven disminuir sus ingresos día a día de forma alarmante, y ven el futuro de sus hijos en serio peligro, algo que nos afecta de lleno. Señalar que, según datos de la Junta de Andalucía, la población agraria en nuestra comunidad es del 7,4%, y la actividad agroganadera representa la principal fuente de empleo en la mitad de los municipios andaluces.
Del cuidado y respeto a las personas mayores hace ya mucho tiempo que nos olvidamos. Alegamos para aligerar nuestra mala conciencia el cambio en las estructuras familiares, el modo de vida urbano y laboral, y un largo etcétera. A la situación de soledad no deseada, convertida en la pandemia de las personas mayores, se suma el escaso respeto que tenemos por ellos, el alejamiento a que los sometemos de la vida social reduciéndolos al ámbito exclusivo de los mayores. Y lo que no deja de ser sorprendente: ignorando sus enriquecedoras opiniones en cuestiones del día a día, basadas en su gran experiencia vital movidos por un edadismo creciente, que nos empobrece a todos.
No le está a la zaga la falta de cuidados y respeto que aplicamos a la infancia. Detrás de un marco aparentemente proteccionista se esconde una minusvaloración de lo que los niños, los adolescentes, y también los jóvenes, necesitan. En el caso de los niños y adolescentes de las clases medias, son muchos los que están atrapados en las redes sociales, los que sufren problemas de comportamiento y sociabilidad, o los que se ven afectados por problemas de soledad. Eso sí, rodeados de una ingente cantidad de equipos electrónicos de escasa utilidad, y consentidos en actitudes disolutas, apáticas y negligentes, en la que los sustantivos esfuerzo, trabajo y compromiso parecen haber desaparecido del vocabulario.
En el caso de las familias menos favorecidas la situación es mucho peor, derivada de un índice de pobreza infantil que en nuestro país llega al 34,8% según UNICEF, lo nos sitúa en la segunda posición de la Unión Europea. Una pobreza infantil cada día más intensa y extensa. Una pobreza que se hereda y que impide que los niños de hoy, puedan incorporarse a la sociedad de las próximas décadas en igualdad, ya que hace tiempo que el ascensor social dejó de funcionar en España.
Desde Cruz Roja, Caritas, Oxfam y otras organizaciones humanitarias, trabajamos por cambiar la realidad de estos tres ámbitos: naturaleza, mayores e infancia, pero son necesarios todavía muchos más esfuerzos para minimizar las vulnerabilidades existentes.
Un esfuerzo necesario de las instituciones, de las empresas, pero también de los ciudadanos con su tiempo y su trabajo voluntario, con su compromiso social contra los mecanismos que consolidan una realidad generadora de un importante sufrimiento humano.
Cuidar y respetar la naturaleza. Cuidar y respetar a los mayores. Y cuidar y respetar a la infancia, son tres buenos pilares a los que dedicar nuestro trabajo y compromiso. Y a la vez, un merecido recuerdo de homenaje al gran Jefe Seattle, de cuyo fallecimiento se cumplió el pasado 7 de junio, el 160 aniversario.
comentarios Reportar un error