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Noruega: tres hijos, tres padres y dos Mundiales

Noruega: tres hijos, tres padres y dos Mundiales
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Haaland, Sørloth y Thorstvedt coinciden con la selección noruega en el Mundial de 2026, igual que hicieron sus padres en Estados Unidos 1994, en un relevo generacional sin precedentes

Mundial 2026

Noruega: tres hijos, tres padres y dos Mundiales

Haaland, Sørloth y Thorstvedt coinciden con la selección noruega en el Mundial de 2026, igual que hicieron sus padres en Estados Unidos 1994, en un relevo generacional sin precedentes

Regala esta noticia Añádenos en Google Haaland, Sørloth y Thorstvedtl, tres apellidos ilustres en Noruega. (AFP)

Javier Varela

26/06/2026 a las 00:07h.

Los vikingos siempre entendieron que algunas historias no terminan: simplemente cambian de generación. Treinta y dos años después de que Alf-Inge Haaland, Gøran Sørloth ... y Erik Thorstvedt representaran a Noruega en el Mundial de Estados Unidos 1994, sus hijos vuelven a levantar la bandera del norte en el mismo escenario. Erling Haaland, Alexander Sørloth y Kristian Thorstvedt coincidieron sobre el césped en el partido ante Irak y esperan repetir ante la todopoderosa Francia para continuar una de esas historias improbables que solo dejan los Mundiales: tres apellidos, dos generaciones y una misma camiseta.

Entonces, Alf-Inge Haaland era un joven lateral de 21 años; Erik Thorstvedt, el guardián de la portería noruega; y Gøran Sørloth, un delantero en el tramo final de su carrera. La escena tiene algo de fotografía repetida con otro revelado más de tres décadas después. Cambian las caras, cambian las botas, cambian las posiciones —aunque en el caso de los Sørloth el oficio sigue siendo el mismo— y hasta cambia el negocio del fútbol. Lo único que permanece son tres apellidos escritos detrás de una camiseta roja.

Han superado a los padres

El delantero del Atlético de Madrid no oculta la emoción de jugar un Mundial como hiciera su progenitor: «Mi padre siempre cuenta que fue una experiencia fabulosa». Sus palabras, pronunciadas en una entrevista con FIFA, dejan claro el orgullo de una familia que ha vivido el torneo más importante del fútbol desde los dos lados del tiempo. «Estaba en el final de su carrera, por lo que disputar el Mundial fue como un regalo para él. Fue el broche de oro a su carrera como futbolista internacional», añadió.

La historia no es solo la de tres familias, sino también la de un país que siempre ha tenido una relación extraña con los Mundiales. Noruega jugó por primera vez una Copa del Mundo en Francia 1938. Después desapareció durante más de medio siglo del mapa futbolístico hasta regresar en Estados Unidos 1994. Aquel equipo fue una pequeña revolución nacional: ordenado, competitivo y capaz de mirar de frente a cualquiera. Sumó cuatro puntos en la fase de grupos tras ganar a México, empatar con Irlanda y perder ante Italia. No fue suficiente. Un cuádruple empate dejó fuera a los noruegos por diferencia de goles, en una de las eliminaciones más insólitas que se recuerdan.

Los padres llegaron al Mundial para demostrar que Noruega podía sentarse en la mesa. Los hijos han llegado pensando que pueden quedarse e incluso dar una sorpresa.

Ahora, la selección de los hijos ya se ha clasificado para los dieciseisavos de final tras imponerse a Irak (4-1) y Senegal (3-2). Suma seis puntos, los mismos que Francia, con la que se jugará este viernes (21:00 horas) la primera plaza del grupo. «Probablemente nos ganen. Probablemente ganen todo el torneo», sorprendió Erling Haaland cuando le preguntaron por el rival.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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