El primer ministro Anthony Albanese defendió la polémica medida como una forma de que las familias “recuperaran el control”, y esta incluso sirvió de inspiración para que otros países diseñaran sus propias leyes en esta misma materia.
La generación algoritmo: ¿Debemos prohibir las redes para las infancias?En esta entrega especial, WIRED en Español reúne evidencia científica, experiencias de familias, debates sobre regulación y perspectivas de especialistas para entender cómo las plataformas digitales están transformando la infancia y qué alternativas existen para protegerla sin perder de vista sus derechos.
Arrow¿Ha servido de algo? Hasta ahora, todo parece indicar que no
Según datos compartidos esta semana a medios de comunicación por Qustodio, una empresa de control parental cuyo software se especializa en gestionar el tiempo que un niño pasa frente a la pantalla, los menores están regresando a las plataformas prohibidas como si nada hubiera ocurrido.
Estos fueron los principales hallazgos de su reporte:
- Si bien el uso de redes sociales entre menores de 16 años cayó inicialmente cuando entraron en vigor las restricciones legales hace más de ocho meses, la actividad ha repuntado desde entonces, acercándose a los niveles previos a la prohibición en algunas apps.
- En TikTok, cerca del 26% de los adolescentes de 13 a 15 años tenía acceso a la app el mes pasado, apenas un punto porcentual por debajo de la tasa previa a la ley. Entre los usuarios de 10 a 12 años, el uso está solo 0.06 puntos porcentuales por debajo del nivel anterior a la prohibición, es decir, como si no existiera prohibición alguna.
- Instagram y Snapchat muestran tasas menores que TikTok, pero también han comenzado a subir tras la caída inicial.
- WhatsApp, que no está sujeto a la misma restricción, también ha visto aumento de uso, posiblemente como alternativa. Pasó de 25 a 36% de todos los menores entre 13 y 15 años.
Este último dato sugiere que, al inicio, hubo una migración parcial hacia plataformas que quedaron fuera del radar regulatorio, además de la persistencia en volver a las que sí estaban prohibidas. Por ello, la interpretación de que la prohibición solo ha resultado en mayor presencia de menores en redes sociales no sería exagerada.
usando VPN para simular otra ubicación o falsificando su fecha de nacimiento al crear cuentas alternas. “En definitiva, los niños quieren acceso porque quieren estar conectados, igual que el resto de nosotros”, dijo Yasmin London, experta en Seguridad Global de esta compañía con sede en Barcelona, en una declaración recogida por Bloomberg.También planteó la posibilidad más simple de que las restricciones, como verificadores de edad o software con reconocimiento facial, simplemente no estén funcionando como se pretendía.
Un estudio de investigadores australianos publicado en junio en The BMJ ya había encontrado poca evidencia de que los adolescentes se hubieran alejado de las redes sociales como consecuencia de la ley.En resumen, la ley australiana logró un efecto inicial notable, pero ocho meses después, los datos sugieren que muchos menores encontraron formas de sortear las restricciones, lo que aporta al debate sobre la efectividad de este tipo de prohibiciones o si solo generan una falsa sensación de control.
Agréganos a tus Fuentes Preferidas en Google para seguir nuestro contenidoArrow