El informe describe un primer grupo denominado “El auge de los centros de datos”, dedicado a generar imágenes y comentarios para redes sociales que sostenían que la acelerada construcción de centros de datos para IA en Estados Unidos está provocando un incremento en los costos de electricidad para los hogares. El aparente objetivo era amplificar las preocupaciones sobre el consumo energético y los impactos locales derivados de la expansión de la infraestructura tecnológica a nivel global.
El documento también detalla las actividades de un segundo grupo llamado “Tecnología y Aranceles”. Esta red producía contenido que afirmaba que los aranceles impuestos por el gobierno estadounidense no eran más que un intento del presidente Donald Trump de frenar o controlar la competencia tecnológica internacional.
El equipo de OpenAI señala que estos mensajes estaban diseñados para concentrar las críticas exclusivamente en el mandatario estadounidense, evitando cualquier referencia al presidente chino, Xi Jinping.
Además, esta campaña tendría vínculos con una red de cuentas presuntamente falsas que difundían acusaciones contra OpenAI, asegurando sin pruebas que los datos de los usuarios de ChatGPT habían sido comprometidos. La empresa afirmó que dichas acusaciones carecían de fundamento y eran completamente falsas.
El reporte de OpenAI sugiere que ninguna de estas operaciones logró modificar la opinión pública de manera significativa. Sin embargo, considera que los intentos de desacreditar a la compañía y de cuestionar la construcción de centros de datos resultan relevantes porque evidencian el interés de actores de influencia de origen chino por afectar el desarrollo de la infraestructura de IA estadounidense, considerada un pilar estratégico para el liderazgo tecnológico, el crecimiento económico y el fortalecimiento del ecosistema democrático del país.
“Las operaciones de influencia extranjeras han buscado durante mucho tiempo aprovechar los problemas locales y las creencias arraigadas para generar credibilidad, amplificar divisiones o exacerbar la desconfianza pública. En este caso, los operadores intentaron insertarse subrepticiamente en un debate estadounidense en curso sobre el futuro de las capacidades de IA del país, ocultando su identidad y sus motivaciones”, señala el documento.
informe publicado recientemente por la ONU indica que solo 32 países albergan centros de datos especializados en IA. De esa infraestructura global, cerca del 90% se concentra en estas dos potencias.Ambas economías han intentado frenar el avance de su rival mediante diversas medidas que incluyen restricciones a las exportaciones, elevadas cargas fiscales y prohibiciones sobre el uso de determinados programas informáticos y componentes tecnológicos.