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Orbitar a tu ex: estar ahí, pero solo un poco

Orbitar a tu ex: estar ahí, pero solo un poco
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Por qué mirar sus 'stories' es una trampa digital que alimenta falsas esperanzas y frena el duelo. Guía para no caer en ella
Orbitar a tu ex: estar ahí, pero solo un poco

Por qué mirar sus 'stories' es una trampa digital que alimenta falsas esperanzas y frena el duelo. Guía para no caer en ella

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Inés Martínez

22/08/2026 a las 00:10h.

Si pensabas que en una ruptura amorosa lo más dramático que te podía pasar era el clásico 'ghosting' –una desaparición sin dejar rastro–, prepárate, porque ... las vacaciones de verano han traído un nuevo fenómeno digital: orbitar. Veamos las diferencias entre ambos. En el primer comportamiento (viene de 'ghost', fantasma), la persona deja de responder llamadas y mensajes por cualquier vía de contacto de la noche a la mañana. Cero rastro: no hay explicaciones, disculpas ni señales de vida en ninguna plataforma digital. Efecto: genera desconcierto, pero al no haber estímulos visuales, facilita un cierre o duelo más directo.

No hay duda, ambos son ejemplos de comportamiento tóxico y maltrato psicológico. Así lo resume Pilar Calvo, decana del Colegio de Psicólogos de La Rioja: «En el primer caso, provoca reducción de la autoestima, incertidumbre, culpabilidad y un sentimiento a largo plazo de miedo a otra relación por no sentirse suficiente. En el segundo, dependencia emocional y una enorme dificultad para pasar página. No hay un cierre cognitivo».

El verano y sus historias

Imagina la escena: estás tumbado en tu toalla, disfrutando de un helado, 'scroleando' y, de pronto, lo ves. Tu ex le ha dado me gusta a tu última publicación. Te pidió distancia y ahora, esto. Así que le escribes un privado: «¿Qué tal?». Pero la respuesta nunca llega. Y así durante días. Da 'like' a todas tus publicaciones, pero sigue sin hablarte y tú no entiendes nada. Estás ante el hábitat natural del 'orbiter'.

Aunque la víctima está clara, el problema no solo lo tiene quien recibe estas conductas. Quien las emite también tiene una disfunción emocional. «En el caso de aquellos que desaparecen, hay una falta de empatía y, sobre todo, un miedo a enfrentar las dificultades», explica Calvo. Con sus acciones, el 'orbiter' está diciendo 'quiero que sigas dependiendo de mí emocionalmente'. Y esto denota inseguridad. Ese refuerzo intermitente genera una codependencia que se vincula con el sentido de posesión. La víctima entra así en un círculo vicioso y termina 'stalkeando' (espiando) constantemente la vida digital de su ex buscando respuestas.

Chute dopaminérgico

Y aquí entra en juego la dopamina. Mirar las 'stories' veraniegas funciona como una dosis rápida de este neurotransmisor. Nos da la falsa sensación de cercanía sin el riesgo de exponernos a una conversación incómoda o a un desplante. No obstante, esta práctica tiene una trampa estival peligrosa: el autoengaño. Mientras tú te convences de que 'solo estás curioseando', en realidad, estás pausando tu propio proceso de duelo. Cada vez que analizas milimétricamente si esa canción que ha puesto en su historia de fondo es una indirecta para ti, estás gastando una energía mental muy valiosa que podrías invertir en disfrutar de tus propias vacaciones.

A menudo se confunde poner distancia con inmadurez, orgullo o rencor, pero en psicología el contacto cero no es un castigo para la otra persona: es un acto de legítima defensa para ti. Y más cuando hay comportamientos dañinos. En la era digital, sanar no consiste solo en no llamar por teléfono, sino en cerrar la ventana indiscreta que suponen las redes sociales. Bloquear, dejar de seguir o restringir no te hace débil ni dramático; simplemente establece un cordón sanitario imprescindible para que tu cerebro deje de interpretar cada notificación como una falsa promesa de regreso. La verdadera madurez emocional empieza cuando eliges tu paz mental por encima de la cortesía virtual.

Guía para evitarlo

Silencia

No hace falta que llegues al extremo del bloqueo radical si te da apuro. Utiliza funciones como 'eliminar de mis seguidores', 'restringir' u ocultarle tus historias. Si no puede ver lo que publicas, la órbita se rompe de raíz.

Evita el 'pues yo también'

Supera el impulso de pensar en tu ex cuando subas una publicación. 'Si él está con nuevos amigos, yo hago algo que nunca se esperaría' es un pensamiento que no genera otra cosa que más enganche a futuras reacciones en redes sociales.

Desintoxicación de pantallas

Si la tentación es demasiado fuerte, recuerda que la vida real siempre gana por goleada. Deja el móvil en la mochila cuando estés con tus amigos, disfruta de la sobremesa sin mirar notificaciones o vete a pasear sin el teléfono.

Redirige el foco

Cada vez que sientas el impulso irrefrenable de cotillear qué está haciendo tu ex en la otra punta de la costa, pregúntate qué te apetecer hacer a ti hoy. El verano es demasiado corto para gastarlo viviendo la vida a través de los filtros de Instagram de otra persona.

Otros conceptos

    • 'Breadcrumbing'(dejar migas de pan) Dar la atención justa y necesaria a alguien (mensajes esporádicos, piropos vacíos) para mantener su interés pero sin intención de llegar a nada.

    • 'Zombieing'(efecto zombi) Cuando alguien que te hizo 'ghosting' hace tiempo reaparece de la nada en tus chats o redes sociales actuando como si nada hubiera pasado.

    • 'Benching'(dejar en el banquillo) Mantener a alguien como plan b. Te hablan con frecuencia para mantener la chispa, pero solo quedan contigo cuando sus opciones principales fallan.

    • 'Situationship'(relación situacional) Un espacio gris entre ser solo amigos y tener un noviazgo formal. Hay intimidad y rutina de pareja, pero sin etiquetas ni compromiso a largo plazo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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