Las autoridades prolongan un día más la evacuación de unas 60.000 personas en Madrid y Ávila, mientras se aprovecha la noche para trabajar con condiciones «que no son malas»
Regala esta noticia Añádenos en Google Efectivos reciben instrucciones sobre el terreno de los incendios en Ávila. (AFP)Madrid
27/07/2026 Actualizado a las 23:42h.Si el fin de semana los más de 3.000 profesionales que luchan sin cuartel contra el avance de los incendios de la Comunidad de ... Madrid y la provincia de Ávila estaban pendientes de la evolución del viento, a partir de hoy la preocupación se desviará hacia los termómetros. El aviso de una nueva ola de calor que comienza el miércoles, según la predicción realizada por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), y que elevará las temperaturas por encima de los 40 grados en buena parte del país, podría poner las cosas más difíciles todavía.
«Hoy y mañana -por el lunes y el martes- son unos días absolutamente centrales», subrayó ayer el ministro Fernando Grande-Marlaska, desde el puesto de mando ubicado en la localidad madrileña de Navalcarnero. El viento fue el lunes menos intenso que en jornadas anteriores, lo que permitió una actuación «más proactiva» sobre el terreno, valoró el ministro. Y la noche del lunes, más húmeda también, se presentaba «favorable».
El martes se espera que también sople suave, de ahí que se abra un tiempo precioso para que los efectivos desplegados puedan avanzar sin condiciones demasiado adversas en la contención de los frentes kilométricos, así como de los puntos más rebeldes identificados el lunes en la localidad abulense de Cebreros, en algunos puntos del Valle del Tiétar y en el pantano de San Juan de Madrid. Cuando la ola de calor se haya desplegado el miércoles con toda su magnitud, la adversidad podría arruinar el trabajo de tantos días.
Esta por sí sola elevará el riesgo de incendios forestales hasta «valores extremos», advertían los responsables de la Aemet durante el lunes, y por sí sola «dificultará las labores de extinción». El calor aviva el fuego y seca aún más una vegetación, su combustible, ya de por sí castigada por la falta de humedad de los meses de verano.
El mayor problema reside, ya no solo en controlar incendios forestales como el de Ávila. A pesar de que al filo de la media noche, José Luis Gutiérrez, director técnico de extinción del operativo del Plan de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales en Castilla y León (INFOCAL), dijera que éste era «bastante más favorable de lo que era» en días anteriores, con sus Desalojados en deportivos, propiedades arrasadas y el trabajo de los helicópteros de extinción. . (AFP) En total, entre Madrid, Ávila y Toledo, fueron 63.152 vecinos que no podían regresar a sus propiedades. Al final del día, solo les fue permitido a una pequeña parte de esta cifra de evacuados, concretamente a nueve de los once municipios de Toledo -6.200 personas en total y en un principio-, después de que lo pidiera el gobierno de Castilla La-Mancha e Interior lo autorizara. Un pequeño grupo que fue desalojado de comentarios Reportar un error