VALOR AÑADIDO | El consumo de Ozempic revoluciona el mercado
Observatorio de la sanidadOzempic no sólo revoluciona la industria farmacológica, también afecta al mercado: análisis de su impacto en la economíaEstos medicamentos aumentan la sensación de saciedad al comer y esto reduce el consumo de cierto tipo de alimentos.
Más información: Ozempic y Mounjaro abren la era de los 'Juegos sin hambre': adelgazan y reducen el gasto en alimentos y comida basura
Jimena de la Rosa Publicada 15 marzo 2026 01:55hLas claves nuevo Generado con IA
En los últimos años, los medicamentos contra la obesidad análogos de GLP-1 han ganado gran popularidad. Ozempic, Wegovy o Mounjaro han supuesto un gran rayo de esperanza para atajar uno de los grandes problemas de salud pública del siglo XXI: la obesidad.
La Organización Mundial de la Salud calcula que hay más de 890 millones de adultos obesos en todo el mundo. La cifra se ha más que duplicado desde 1990, en gran parte, por los cambios en los hábitos de vida y consumo.
Este exponencial crecimiento de la obesidad tiene consecuencias directas en nuestra salud. La enfermedad puede provocar enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, artrosis o determinados tipos de cáncer.
VALOR AÑADIDO | El consumo de Ozempic revoluciona el mercado
Además, reduce la esperanza de vida de 5 a 20 años y ya se cobra la vida de 2,8 millones de personas al año en todo el mundo, según la Asociación Española de Cirujanos.
El impacto de la obesidad también tiene un coste económico. Un informe elaborado por la fundación Weber para la farmacéutica Eli Lilly constató que la enfermedad supone un gasto de 130.000 millones de euros en España.
Ahora, la revolución de los medicamentos contra la obesidad tipo Ozempic también supone un reto para la industria alimentaria y de la restauración.
Este tipo de fármacos —que en su origen no se crearon para atacar directamente la obesidad, sino para combatir la diabetes tipo 2— consigue regular el hambre y disminuir el apetito al aumentar la sensación de saciedad.
Las ventas del fármaco para la obesidad Mounjaro catapultan a Eli Lilly como primera 'pharma' mundial en ingresosEste giro en su uso se debe, principalmente, a la forma en la que funcionan. Estos medicamentos actúan de manera directa en el cerebro.
Cuando se toman, se tiene antes la impresión de que se está lleno y esto tiene efectos en los hábitos de consumo de quienes introducen este tipo de fármacos en sus rutinas.
De hecho, una investigación de la Facultad de Negocios SC Johnson de Cornell puso de manifiesto que los hogares en los que al menos una persona toma este tipo de fármacosreducen el gasto en comestibles en más de un 5% seis meses después de haber empezado con la terapia.
Además, no todos los alimentos están igual de afectados por este descenso del consumo. Los ultraprocesados son los que más peso pierden en la lista de la compra. En concreto, los snacks, la bollería y las galletas.
La investigación contra las bacterias resistentes se desinfla: los antibióticos en desarrollo caen un 35% en 5 añosLa hostelería también se ve afectada por esta rebaja del consumo. Los hogares con ‘ozempic’ en sus rutinas también disminuyen su consumo de comida basura, por lo que los locales que ofrecen este tipo de servicios sufren las consecuencias.
El impacto es —y será— significativo por la propia tendencia al alza del consumo de este tipo de medicamentos.
Morgan Stanley estima que, en 2035, 24 millones de personas consumirán este tipo de fármacos sólo en Estados Unidos.
La cifra equivale al 7% de la población estadounidense, país en el que la obesidad es también un reto creciente y este tipo de fármacos se ha implementado con más determinación.
Las farmacéuticas
El cambio en los hábitos de consumo no es el único impacto económico que ha tenido la nueva era de medicamentos contra la obesidad. Las farmacéuticas que los comercializan se han visto muy beneficiadas de su llegada al mercado.
Actualmente, dos son los prinicipales principios activos aprobados en el mercado para la reducción de peso: la semaglutida y la tirzepatida.
La semaglutida se comercializa bajo el nombre de Ozempic o Wegovy, y es de la farmacéutica danesa Novo Nordisk. Por su parte, tirzepatida se vende como Mounjaro o Zepbound, y es de Eli Lilly.
Sin embargo, estas compañías también están expuestas al riesgo de los avances farmacológicos. Cada indicio, noticia, anuncio sobre los medicamentos se cotiza en bolsa, tanto en positivo como en negativo.
En España
Nuestro país tiene otro frente abierto en relación con la nueva ola de fármacos contra la obesidad. De momento, no están financiados por el Sistema Nacional de Salud.
El principal culpable de que estos medicamentos no estén cubiertos por la Seguridad Social es el propio precio de los mismos. Incluirlos en la cartilla sanitaria implicaría un gran impacto en la partida presupuestaria, según reconoce el propio Ministerio de Sanidad.
Tomar estos medicamentos puede costar más de 450 euros al mes por paciente y en España hay más de 7 millones de personas que tienen obesidad, aunque algunas farmacéuticas han bajado recientemente el precio de sus compuestos.
Además, la propia Organización Mundial de la Salud ha reconocido estos medicamentos como esenciales. La institución ha manifestado que deben ser accesibles de manera universal.
- Consumo
- Farmacología
- OMS Organización Mundial de la Salud
- Salud pública
- Obesidad
- Comida rápida
- Hostelería y restauración
- Industria Farmacéutica