El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos declara como testigo del 'caso Kitchen' en la Audiencia Nacional. E. E.
Tribunales CASO KITCHEN Pérez de los Cobos declara que no detectó "irregularidades" en el pago de fondos reservados mientras se desplegó la 'Kitchen'El coronel señala que no recuerda el pago de fondos reservados para una operación policial llamada 'Kitchen'. Y declara que el exministro Fernández Díaz no tenía control sobre estos gastos.
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Javier Corbacho Publicada 28 abril 2026 11:58h Actualizada 28 abril 2026 13:16h Las clavesLas claves Generado con IA
El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos asegura que no detectó "ninguna irregularidad" en el uso de fondos reservados entre los años 2013 y 2015.
En ese periodo, se desplegó la llamada Operación Kitchen, el supuesto dispositivo parapolicial supuestamente orquestado desde el Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy y destinado a sustraer a Luis Bárcenas, extesorero del PP, documentación perjudicial para el partido.
Pérez de los Cobos ha declarado este martes, como testigo, en el juicio por estos hechos. Entre 2013 y 2015, y hasta 2018, fue director de gabinete de Coordinación y Estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad, adscrita al Ministerio del Interior y con competencias sobre el pago de fondos reservados.
"Mi función era la de cajero", ha resumido. "Y el cajero tiene un control de tipo documental, no sobre la finalidad última de la utilización de esos gastos", ha precisado, poco antes de subrayar que, entre 2013 y 2015, "nunca" detectó "ninguna irregularidad".
Uno de los encausados en este procedimiento, Sergio Ríos, quien fue chófer de Bárcenas en ese periodo de dos años, está acusado de suministrar información a la supuesta trama parapolicial a cambio de 2.000 euros al mes provenientes de los fondos reservados. Se los habría pagado otro de los acusados en esta causa: el excomisario José Manuel Villarejo.
Este martes, preguntado por el abogado de este último, el coronel Pérez de los Cobos ha indicado que, a su juicio, Villarejo no podría disponer de fondos reservados sin la intervención de sus superiores.
A su vez, el testigo ha señalado que, en base a su "experiencia profesional de 40 años en la Guardia Civil", considera que "no es extraordinario" pagar a un colaborador una cantidad fija al mes, como sucedió con Ríos.
Pérez de los Cobos ha indicado que, de existir alguna irregularidad en torno a algún pago, son "los jefes de unidad" los encargados de "valorar si un gasto se adecúa a lo que la ley establece como necesario para la seguridad del Estado y, por lo tanto, no debe justificarse".
"Será [el jefe de unidad] el que lo autorice y, en su caso, bajo el control de su jefe inmediato. Pero ese control de la finalidad última no sigue subiendo, escalón a escalón, hasta el nivel más alto [del Ministerio del Interior]", ha matizado.
Preguntado por el fiscal, el coronel ha indicado que no recuerda el pago de fondos reservados para una operación policial llamada Kitchen o relativa a Bárcenas. "Es verdad que el listado de operaciones que nos llegaba, mensualmente, superaba el centenar o los dos centenares", ha detallado. Cada una tenía un nombre propio, que le asignaba la unidad investigadora.
Por otro lado, el coronel ha indicado que no recuerda ningún gasto nominativo destinado expresamente al excomisario Enrique García Castaño, apodado El Gordo, uno de los antiguos mandos de la Policía Nacional que estuvo investigado en esta causa.
El Gordo, no obstante, no ha ido a juicio debido a su estado de salud. "No lo recuerdo, pero a mí, desde luego, no me suena", ha señalado Pérez de los Cobos.
El ministro y su 'mano derecha'
La declaración de Pérez de los Cobos ha resultado especialmente beneficiosa para uno de los acusados en este procedimiento: el exministo del Interior Jorge Fernández Díaz.
El coronel ha detallado que sólo despachó una vez con él acerca de los fondos reservados. Lo hizo para explicarle "este mecanismo tan enrevesado" según el cual se pagan estas cantidades opacas.
Interrogado por la Abogacía del Estado, Pérez de los Cobos ha indicado que la figura del ministro de Interior no se encargaba de supervisar o controlar la participación de su número dos, el secretario de Estado de Seguridad, en el abono de los fondos reservados. "Que yo sepa, no. A través de mí, no", ha subrayado el coronel.
—¿Jorge Fernández Díaz le preguntó por el pago a algún confidente?— ha planteado el abogado del exministro, Jesús Mandri.
—No, nunca— ha respondido el testigo, obligado a decir la verdad.
Pedro Colina, abogado del exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez, acusado en este juicio, también ha interrogado al coronel. Y éste ha señalado que el sistema de pago de fondos reservados fue siempre el misma desde 2013 hasta 2018. Es decir, durante la etapa de Fernández Díaz como ministro, fue idéntico a momentos posteriores o anteriores.
El coronel de la Guardia Civil también ha precisado que jamás llegó al gabinete de Coordinación y Estudios ningún recibí firmado por Sergio Ríos, chófer de Bárcenas. Ni por Enrique García Castaño, antiguo responsable de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional.
Asimismo, el testigo ha indicado que no percibió un aumento significativo en la cantidad global de fondos reservados abonados entre 2013 y 2015, cuando tuvo lugar la Operación Kitchen.
Cómo se pagan
Este martes, durante gran parte de su interrogatorio, el coronel ha explicado cómo se pagan los fondos reserados.
Ha indicado que existen "distintos órganos que pueden hacer uso de fondos reservados" y que "en cada uno de esos niveles hay una caja".
"Hay un sistema de control en cascada: la caja superior de ese árbol, en lo relativo a Interior, estaba residenciada en el gabinete que yo dirigía", ha detallado.
"Por debajo de nosotros estaban la Dirección Adjunta Operativa de la Policía Nacional y la de la Guardia Civil. A primeros de mes, yo hacía una lllamada telefónica a los responsables de caja de cada una, para que me dijeran las cuantías que habían consumido el mes anterior", ha reletado el testigo.
"Con la suma, yo expedía un talón e iba a ver al secretario de Estado de Seguridad. Esas cantidades había que extraerlas, en efectivo, del Banco de España. Para ello, se necesitaban dos de las tres firmas autorizadas. Y éramos yo, el secretario de Estado y el director del otro gabinete, el gabinete político, el no técnico, del secretario de Estado", ha explicado.
"Lo habitual era que yo fuera al despacho del secretario del Estado con el talón relleno ya. Lo firmaba él y lo firmaba yo. Y yo firmaba una autorización a una persona para que retirase esos fondos del Banco de España", ha narrado Pérez de los Cobos.
Posteriormente, ha explicado que, tanto en la Policía como en la Guardia Civil, existe "un libro registro" con el listado de salidas de fondos reservados. A cada una de ellas, se le asigna un código, correlativo a cada recibí.
Asimismo, según ha explicado, existía un desglose de los fondos entre la parte dedicada a las operaciones y la destinada a obtener información. A su vez, ambos se dividían en unas nueve o días categorías: colaboradores fijos, ocasiones, compras de material...
"Puede haber una operación (...) en una comisaría de Cáceres en la que se paga a 25 colaboradores, en plural, y a la Secretaría de Estado lo que le llega es el global de lo consumido en el mes anterior en cuanto a pago a colaboradores de la operación equis", ha ejemplificado.
Así las cosas, en su declaración ha subrayado que ni el ministro del Interior ni su mano derecha, el secretario de Estado de Seguridad, conocían el detalle del pago de confidentes policiales o colaboradores.
En su declaración ante el juez de instrucción, Pérez de los Cobos ya negó haber estado al tanto del pago con fondos reservados para la Operación Kitchen, dado que él tampoco tenía información precisa sobre los confidentes concretos o sobre el detalle de las operaciones a las que se destinaba el dinero.
Por último, el testigo ha admitido que, pese a que EL ESPAÑOL desveló en 2015 la Operación Kitchen, no se acometió ninguna auditoría para supervisar el pago de fondos reservados.