Dina Bousselham, esta mañana en su comparecencia en el juicio en la Audiencia Nacional por la filtración de los datos de la tarjeta de su móvil./ E.E.
Tribunales Pablo Iglesias y su exasesora perdonan a los periodistas y Villarejo queda como acusado único de filtrar el móvil de DinaEl fiscal pide cinco años de prisión para el excomisario por haber facilitado a medios afines datos extraídos de la tarjeta de Bousselham para que "publicaran informaciones en descrédito de Podemos".
Más información: Dina Bousselham exculpa a Iglesias por acceder a su tarjeta debido a la "confianza" entre ambos
María Peral Publicada 2 marzo 2026 13:58hLas claves nuevo Generado con IA
El llamado 'caso Dina', que en 2020 puso a Pablo Iglesias a las puertas del Tribunal Supremo -que no aceptó imputar al entonces vicepresidente del Gobierno- ha llegado a juicio en la Audiencia Nacional siete años después de su inicio y con un cambio en el banquillo.
El perdón otorgado por Iglesias y Dina Bousselham a los dos directivos de la revista Interviu que entregaron a José Manuel Villarejo la tarjeta del móvil de la antigua asesora del fundador de Podemos ha dejado al excomisario como único acusado de filtrar a periodistas afines el contenido de esa tarjeta.
Iglesias, mediante una videoconferencia desde México, y Bousselham, que ha comparecido de forma presencial ante la Sección Penal Cuarta de la Audiencia Nacional, han manifestado su perdón "expreso e irrevocable" a Alberto Pozas y Luis Rendueles.
Pablo Iglesias, este lunes en la videoconferencia desde México con la Audiencia Nacional./
Ambos se enfrentaban a una petición de tres años de cárcel por parte de la Fiscalía y de Iglesias -que Bousselham elevaba a cuatro años- por un delito de revelación de secretos.
La defensa y los abogados de las acusaciones particulares han confirmado esta mañana ante el tribunal que los segundos retiran la acusación después de que los dos periodistas hayan admitido que entregaron a Villarejo -entonces, policía en activo- la tarjeta del móvil de Bousselham, que les llegó de forma anónima.
En realidad, es lo mismo que ambos declararon desde el primer momento del proceso, sin que ello evitara que hayan llegado al banquillo.
La 'pieza Dina' se abrió el 19 de marzo de 2019 por el entonces juez instructor Manuel García-Castellón ante los indicios de que la filtración de los mensajes del móvil de Dina a determinados medios hubiera sido hecha por Villarejo.
La UDEF encontró en 2017 en el domicilio del excomisario una copia de los archivos almacenados en el dispositivo de Bousselham.
Además de fotos íntimas de la asesora política, había documentos políticos de Podemos, chats del partido y mensajes del propio Iglesias. Entre ellos uno en el que expresaba que "azotaría hasta que sangrase" a la presentadora de televisión Mariló Montero.
El móvil le fue robado a Bousselham en un centro comercial en noviembre de 2015 y llegó a la sede de Interviu en enero de 2016.
Los archivos que contenía fueron visualizados por el entonces presidente del Grupo Zeta, Antonio Asensio, que decidió que no se publicarían y llamó a Pablo Iglesias para entregarle la tarjeta.
El director y subdirector de Interviu entregaron una copia del contenido de la tarjeta a Villarejo, que en aquel momento estaba adscrito a la Dirección Adjunta Operativa de la Policía.
En los meses siguientes, justo cuando PSOE y Podemos (con los 69 diputados logrados en las elecciones de diciembre de 2015) negociaban la formación del Gobierno, aparecieron noticias negativas para la formación de Iglesias en Okdiario y El Confidencial.
Según el escrito de acusación del fiscal, al que se han sumado Iglesias y Bousselham, Villarejo, "actuando con abuso de sus funciones relacionadas con la inteligencia policial, hizo entrega de los archivos descargados [de la tarjeta de Dina] a periodistas de su círculo de confianza para que estos elaboraran y publicaran diversas informaciones en descrédito del partido político Podemos y del por entonces secretario general, Pablo Iglesias".
El 'caso Dina' causó también problemas judiciales a Iglesias. En octubre de 2020, el juez instructor elevó una exposición razonada a la Sala Penal del Supremo al considerar que el líder de Podemos podía haber cometido presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos con agravante de género, daños informáticos, denuncia falsa o simulación de delito.
García-Castellón afirmaba que Iglesias accedió a la tarjeta del móvil de Dina, "comprobó que en el dispositivo se almacenaban archivos personales y de carácter muy íntimo de Bousselham" y "pese a ello se guardó la tarjeta en su poder" sin decírselo a su antigua asesora.
También indicaba que, meses después, cuando le devolvió la tarjeta, "está inservible para su funcionamiento”.
La Sala Penal no aceptó abrir una causa a Pablo Iglesias, que no hubiera tenido futuro porque Bousselham le exculpó expresamente.
Ambos ejercen ahora la acusación particular contra Villarejo al sostener que lo sucedido con la tarjeta de Dina fue una operación de las "cloacas del Estado".