Sábado, 21 de marzo de 2026 Sáb 21/03/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

¿Padre separados? Consejos para que repartir las vacaciones de los hijos no se convierta en un infierno... para nadie

¿Padre separados? Consejos para que repartir las vacaciones de los hijos no se convierta en un infierno... para nadie
Artículo Completo 1,077 palabras
Ni todos los niños sufren, ni son los únicos que echan lagrimillas en las despedidas

Ampliar

Adobe Stock Vivir | Padres e hijos ¿Padre separados? Consejos para que repartir las vacaciones de los hijos no se convierta en un infierno... para nadie

Ni todos los niños sufren, ni son los únicos que echan lagrimillas en las despedidas

Julia Fernández

Sábado, 21 de marzo 2026, 00:04

... A veces, organizarlas es incluso peor que el peor día en el curro. Sobre todo cuando hay niños de por medio. ¿La razón? Que las vacaciones escolares nada tienen que ver con las laborales. Si a esto le sumamos formar parte de ese –cada vez más grande– grupo de parejas divorciadas con hijos menores a su cargo y custodia compartida, la cosa se complica.

La situación es cada vez más cotidiana. Pero eso no le resta complejidad al asunto. Y, a veces, hay pequeños dramas por tener que hacer las maletas. Aunque, sorprendentemente, no todas las lágrimas las echan los 'peques'. Aquí van unos consejos para que esta transición sea menos estresante para todas las partes.

  1. No, no todos los niños sufren

««Cuando hablamos de cómo les afectan estas situaciones a los niños siempre nos vamos a la parte negativa, pero también les afecta de forma positiva», desliza la psicóloga Beatriz Santamaría, partidaria de no ponerse siempre en lo peor. Según su experiencia, los niños «tienen muchas capacidades adaptativas y resilientes», lo que les permite que algunas situaciones que a los adultos nos parecen casi trágicas las normalizan. «Van más sobraditos de esto que nosotros», prosigue.

De ahí que a veces las lágrimas o los disgustos sean más cosas de padres que de hijos. ¿Que te parte el alma cuando tu nene se despide llorando de ti para irse con su otra familia de vacaciones? Normal, pero no tiene por qué haber ahí ningún problema gordo. «En edades más tempranas, las conductas de apego son más llamativas», explica Santamaría. Y lo que no vemos es lo que ocurre después de esa dramática despedida. Muchas veces, a la media hora están riéndose como locos y ya no se acuerdan de ese momento que a los adultos, sobre todo las primeras veces, nos quita hasta el sueño.

  1. Pistas para saber si todo va bien

Dicho lo anterior, no vamos a quitar importancia al hecho de que repartir las vacaciones y el intercambio en medio de las mismas es un «momento estresor» para los críos. Por eso, también es conveniente estar atentos a sus comportamientos para detectar si hay algo más allá de lo 'normal'.

– ¿Hay una receta general?

– No. Cada niño es más o menos vulnerable a estresores, tienen diferentes capacidades de afrontamiento, habilidades psicológicas...

Pero sí hay ciertos síntomas que son comunes a otras situaciones y que nos pueden dar alguna pista. «Están los externalizantes: si están más irritables o nerviosos, si se enfadan con más frecuencia, si muestran conductas disrruptivas... Y luego los internalizantes, que van en función de cada niño: si están más callados de lo habitual, o más distraídos, o más apáticos...». Todo eso son señales que nos pueden poner un poco en alerta.

  1. Anticípate a sus dudas

Si nos preocupa el impacto psicológico que pueda tener partir las vacaciones del niño entre las dos familias hay una vía que nos va a ayudar a minimizarlo o a prevenirlo: «Reducir la incertidumbre». Es un ansiolítico natural. «Cuando no sabemos lo que va a pasar, todos nos ponemos en alerta, nerviosos... Es una situación ansiógena», explica Santamaría. Sin embargo, cuando todas nuestras dudas o gran parte se resuelven, volvemos a la calma. Y eso es lo que tenemos que hacer: «Hay que explicarles lo que pasa, cómo van a ser los próximos días, contarles qué es lo que van a hacer, con quién van a estar, dónde, hasta cuándo...». Así, de alguna manera, les damos esa «sensación de control que aporta seguridad». Esto también implica cierto entendimiento por parte de los padres, claro: «Los mensajes deben ir alineados».

  1. «Mi ex los lleva de viaje y yo no puedo»

Cuando las vacaciones con uno de los progenitores implican viajes y con otro no, siempre hay roces. Pero es más un problema de los adultos que de los críos «No hay que sentirse ni culpable ni enfadado ni triste...», aconseja Santamaría. «Es como los juguetes: ¿cuántas veces se lo pasan mejor con un palo y una piedra que con el último Lego?». De lo que debemos preocuparnos es de «pasar tiempo de calidad juntos». Y eso implica hablar con ellos y escucharles.

– ¿Y si no paran de hablar del viaje que han hecho?

– También. No hay que hacer como si esa experiencia no hubiera existido. Si cometemos este error, le estamos negando la mitad de su identidad.

Ah, y si con el otro progenitor pierden las costumbres adquiridas, como acostarse pronto, comer brócoli o hacer los deberes, «el problema es de los adultos, no del niño». Antes de montarle un pollo al crío, quizá haga falta una conversación con el ex.

Ampliar

«Yo quiero las vacaciones solo con papá»

Cuando un niño dice que quiere pasar las vacaciones solo con uno de los padres no siempre hay que hacerle caso. Escucharle sí, pero debemos ser conscientes de que, en condiciones normales, no está capacitado para tomar. «Puede que solo responda a una necesidad momentánea», explica la psicóloga Beatriz Santamaría. «Los niños son muy cambiantes e impulsivos, su corteza prefrontal no está todavía madura», prosigue. Si no les dejamos elegir el menú de la semana, cómo dejar esta decisión en sus manos.

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir