El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, celebrará hoy el día de su comunidad en la ciudad de Cuenca, en un acto institucional en el que reivindicará, ahora más que nunca, el respeto a la separación de poderes y al Estado de Derecho. Según ha sabido este diario, Page va a redoblar su defensa de la Justicia.
Sobre todo, en un momento en el que algunos de sus compañeros de partido, como el ministro Óscar Puente, están denunciando maniobras orquestales en la sombra para derribar de manera poco democrática al Gobierno.
Page se rebelará contra esa lectura de los casos de corrupción presunta que rodean a su partido, y afeará la contradicción de cuestionar a la Justicia pero luego pactar los órganos de la Justicia, en referencia a los acuerdos con el PP para el Consejo General del Poder Judicial y para el Tribunal Constitucional.
Page reivindicará que la Constitución define a España como un Estado social y democrático de Derecho. "Y si alguien no cree en el Estado de Derecho, no cree en la Constitución", señalan fuentes de su entorno.
Si alguien pensaba que el barón socialista iba a callarse en pleno calvario de Sánchez, el lema que ha elegido Page para el Día de Castilla-La Mancha despeja todas las dudas: "Con las cosas claras".