Ampliar
Salvador Salas Paula Orell, la psicóloga malagueña que triunfa en redes: «Aceptarnos no es conformarnos»La terapeuta, con una comunidad de más de 700.000 seguidores en las diferentes plataformas, salta de la pantalla a las páginas con su primer libro, 'Quiérete bonito'
Jueves, 2 de abril 2026, 00:18
... naturalidad de quien le cuenta sus cosas a su amiga de toda la vida, empiezan los vídeos de Paula Orell. Mira directamente a cámara, gesticula y habla con un lenguaje preciso pero cercano. No es una pose. Paula Orell es así a un lado y al otro de la pantalla. Y eso es parte de su éxito. La otra parte la pone su discurso como psicóloga y terapeuta con años ya de experiencia; mensajes motivacionales, claros y sensatos para conocernos y aceptarnos. Un aprendizaje personal y profesional que vuelca en su proyecto La Psicomaleta (con un equipo de 50 profesionales que ofrecen terapia online a todo el mundo de habla hispana), en sus redes sociales y ahora también en su primer libro, 'Quiérete bonito' (Alfaguara).–¿Qué cambia cuando nos queremos y nos aceptamos?
–Cambia muchísimo, desde nuestro estado de ánimo, que pueda ser más agradable, como la comodidad en el día a día de nuestras tareas. Y, en general, el poder tener una vida más alineada a eso que deseamos. Si por ejemplo yo aprendo a escucharme, en esa escucha voy a poder darme cuenta de qué necesito y qué deseo y eso me va a ayudar a tomar decisiones en esa línea. Eso me va a llevar a una vida más beneficiosa y más saludable.
«El cómo nos tratamos a nosotras mismas tiene muchos efectos en nuestra salud»
–Lo que pasa es que la sociedad no lo pone fácil para eso. Vamos con mucha prisa.
–La sociedad nunca lo ha puesto fácil en lo que se trata de la relación con una misma y con uno mismo, y hoy en día con todo el tema del consumismo, la hiperproductividad, la aceleración y la rapidez es muy difícil pararnos y conectar con nosotras mismas. Pero se puede hacer, hay un esfuerzo quizá mayor, pero se puede.
–Lo importante es tomar conciencia de eso para buscar el momento.
–Claro, el primer paso es darnos cuenta de que no nos queremos bien y desde ahí ya tenemos la oportunidad de empezar a hacerlo de otra manera.
–Eso supone una pequeña revolución. Darte cuenta de que no te gustan cosas de ti, es duro.
–La fase en la que nos damos cuenta que hay cosas que no nos gustan de nosotras mismas es dura y dolorosa. Pasamos por una gran crisis, pero es muy fructífero. El dolor sirve para darme cuenta de que si esto me está haciendo daño a lo mejor necesito empezar a hacerlo de otra manera para encontrarme de una forma más saludable conmigo misma.
–¿Qué papel tienen las redes sociales en esto? No ayudan, con la comparación constante con otras personas y otras vidas.
–El mal uso de las redes sociales puede afectar muchísimo a nuestra relación con nosotras mismas en temas de autoestima y de cómo nos relacionamos. Estamos viendo una parte de la vida de una persona que nos está enseñando lo bonito y podemos pensar que eso es la realidad, la totalidad de la vida de esa persona, y nos ponemos esas expectativas a nosotras mismas, las cuales son totalmente irreales e imposibles de cumplir. Desde ahí es muy difícil encontrarnos satisfechas y a gusto con nosotras mismas, y entramos en esa comparación donde al final siempre terminamos perjudicadas.
–Y, por otro lado, nos han educado en la autoexigencia, en pensar que podemos con todo.
–La autoexigencia es muy útil en algunos momentos. Cada herramienta que tenemos va a ser en algunos momentos la mejor que podamos usar, pero en otros momentos puede ser la que más nos perjudique. No es cuestión de dejar de ser autoexigentes, sino de aprender a saber cuándo usarlo a nuestro beneficio y cuándo ponernos límites. Si yo siempre soy autoexigente, me voy a perder momentos de comprensión hacia mí misma, momentos de autocompasión, que es fundamental para que la relación con nosotras mismas sea más sana.
–A veces usas solo el femenino.
–Me gusta incorporar el femenino y el masculino. Venimos de una historia en la que el masculino ha sido lo que ha predominado y la mayoría de las mujeres nos hemos sentido incluidas en eso, pero yo intento meter las dos partes. Y es verdad que como la mayoría de mi público es femenino, si uno tiene que prevalecer, va a ser más el femenino.
«El machismo también les hace daño a ellos: les ha quitado la oportunidad de ser adultos funcionales»
–Las mujeres, ¿están más predispuestas a hacer terapia?
–Estadísticamente las mujeres van más a terapia que los hombres, y no porque tengan más problemas, sino porque están más abiertas a resolver estos problemas. Culturalmente también es verdad que la mujer ha tenido más espacio para poder atender las emociones, como más permiso para atender el mundo emocional, y el hombre ha visto que no iba con él.
–Haces mucha terapia de pareja. ¿Estamos repitiendo roles: mujer sumisa que se hace cargo de todo, no solo de la relación, sino de la casa, de los hijos…?
–Creemos que ya hay una igualdad, y no la hay. Nos encontramos con que la mujer sigue siendo la que más tareas hace de casa, o la que más peso lleva con todo el tema organizacional de la familia, incluso la que más peso emocional lleva. Los hombres han vivido con muchos privilegios, y esos privilegios también les han quitado la oportunidad de ser adultos funcionales. Han podido ser muy funcionales en el trabajo, pero muy poco en el 360. Ahora la mujer, que ya se encargaba de todas las tareas del cuidado, está también en la parte laboral. Entonces nos encontramos con mujeres muy funcionales y con hombres poco funcionales. Hay que remarcar que el machismo también les hace daño a ellos. Yo me encuentro con hombres que quieren renunciar a alguno de estos privilegios para poder sentirse un adulto funcional, y hacerse cargo de las tareas de una forma igualitaria.
–Y en el sentido contrario, ¿ves más mujeres empoderadas?
–Venimos de mucha historia detrás donde ha prevalecido el estar con cualquier persona que nos atraiga y con muchos patrones que nos dañan mucho. Veo en terapia a muchas mujeres que luchan en contra de todo este linaje de aguantar mucho, de soportar mucho, y ahora están consiguiendo construir relaciones más saludables con personas que merecen mucho más la pena. Y ese es el empoderamiento, la capacidad de poder conocerse, de poder elegir una vida más alineada a lo que la persona necesita.
–¿Aceptarnos es conformarnos?
–Para nada. De hecho, aceptarnos es el primer paso para poder cambiar. Si yo acepto cómo soy, qué cualidades tengo, desde ahí voy a poder realizar un cambio y no lo voy a hacer desde el rechazo. El rechazo nos lleva a enrocarnos y nos limita más que nos activa.
–¿Una psicóloga necesita también ir al psicólogo?
–Yo voy a terapia como persona, de hecho empecé a ir a terapia cuando estaba en tercero o cuarto de carrera. Y sigo. De hecho, mi principal aprendizaje en esta profesión ha sido en mi proceso terapéutico y después en el día a día con todos mis pacientes.
–Los casos de tus vídeos, ¿son reales?
–Nunca diré si son reales o son ficticios. Lo que sí remarco siempre y hago mucho hincapié es que ninguna de las personas en las que pueda estar inspirado el caso, se ha sentido ofendida por ello. Para mí es importantísimo que la persona que va a terapia sepa que su intimidad está ahí y se queda ahí.
–¿Tú has sentido que no te querías bonito en algún momento?
–Claro, y hay algunos momentos que también tengo actos que no están dentro del quererme bonito. Querernos bonito no es un lugar a donde se llega, es algo que se va construyendo. Vamos adquiriendo herramientas que forman parte de este querer bonito. Como hablo en el libro, más respeto, un diálogo interno más constructivo, mayor compasión hacia una misma, sobre todo en los momentos en los que erramos, cuando nos equivocamos, porque todo el mundo se equivoca por mucho que queramos ser perfectos y perfectas.
–¿Cómo consigues construir esta comunidad en las redes?
–Yo empecé en las redes sociales hace algo más de un año. Empecé a hacer vídeos cada vez de una forma más natural, cada vez más orgánico. Sentía que cuanto más natural era, más conectaba con las personas y más útil estaba siendo. Todo eso se fue retroalimentando: yo cada vez lo disfrutaba más y cada vez iban subiendo los seguidores y las personas que me mandaban mensajes diciéndome que les servía. Para mí lo más importante es consolidar lo que hay, no que la gente te dé un 'like' y ya está a un vídeo, sino que realmente a la gente le sirva.
–¿Ya te sientes protagonista de tu vida?
–Sí, ya desde antes. Para llegar aquí antes tuve que ocupar el papel importante de mi vida. En otros momentos, sí he estado viviendo el rol que ocupaba en la vida de otras personas y me quitaba tiempo de ocupar el mío. Ahora estoy en el rol de protagonista de mi vida, mientras ocupo otros papeles secundarios en la vida de los demás, y encantadísima.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión
- Temas
- Psicología
- Libros
- Málaga