Recurriendo una vez más a la épica, Pedro Sánchez arrancará la precampaña del PSOE para las elecciones del 29 de noviembre con un acto el sábado, 10 de octubre, en Dos Hermanas. En esta ciudad sevillana confirmó en 2017 su intención de disputarle a Susana Díaz las primarias para liderar el partido y desde entonces se ha convertido para él en un talismán.
El presidente también eligió el principal municipio gobernado por los socialistas en Andalucía para emprender el camino a la reelección en 2023 con todas las encuestas en contra, salvo la del cuestionado Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), exactamente el mismo escenario al que se enfrenta ahora. El domingo protagonizará otro mitin en Ponferrada (León).
El 28 de enero de 2017, sobre un islote construido en mitad de un lago artificial del Parque Tecnológico de Dos Hermanas, Sánchez se autoproclamó "el candidato de la militancia" que acabaría arrebatando el mando a la vieja guardia. Tanto el discurso como la gestión de los tiempos que hizo en aquellos días fueron la piedra de toque del relato que lo hizo virar de un líder defenestrado por los suyos al primer ganador de una moción de censura en España.
En el partido cuentan con que el presidente volverá a protagonizar una campaña "muy unipersonal" como la de hace tres años con la que "se dio la vuelta a la tortilla". "Le guste a [Emiliano García] Page o no, sigue siendo el mejor capital de la izquierda", subraya un dirigente territorial.
El PSOE ha convocado un Comité Federal para el 17 de octubre en el que se aprobarán las listas al Congreso y al Senado, que generalmente suelen ser un foco de tensiones internas por el reparto de los puestos de salida. Además, fuentes de la dirección subrayan que se ha nombrado un comité electoral "feminista" encabezado por Rebeca Torró, como coordinadora general, María Jesús Montero, responsable de la estrategia, y Cristina Narbona, que supervisará la elaboración del programa.