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Peligro al volante: la alergia dispara un 30% el riesgo de sufrir un accidente

Peligro al volante: la alergia dispara un 30% el riesgo de sufrir un accidente
Artículo Completo 783 palabras
Algunos medicamentos antialérgicos provocan somnolencia, por lo que no son compatibles con la conducción
Peligro al volante: la alergia dispara un 30% el riesgo de sufrir un accidente

Algunos medicamentos antialérgicos provocan somnolencia, por lo que no son compatibles con la conducción

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Regala esta noticia Añádenos en Google El peligro de las alergias al volante. (DGT.es)

Patxi Fernández

21/05/2026 a las 07:42h.

La llegada de uno de los meses de mayo más floridos de los últimos años, impulsado por las copiosas lluvias invernales, se ha convertido en ... una pésima noticia para quienes sufren rinitis alérgica. Según datos de la DGT, esta afección no es solo una molestia cotidiana, sino un factor crítico que aumenta el riesgo de accidente en un 30%, ya que el lagrimeo y la irritación ocular elevan la fatiga y la sensibilidad a la luz.

Para mitigar estos riesgos, el mantenimiento del vehículo se presenta como el mejor aliado del conductor. Es fundamental comprobar que el filtro del habitáculo esté limpio y, si no se ha cambiado en el último año, sustituirlo por modelos HEPA o de carbón activo, que atrapan las partículas más finas. Asimismo, la higiene del interior es clave, por lo que se recomienda aspirar con frecuencia y limpiar el salpicadero con un paño húmedo para evitar que el polen adherido a la tapicería vuelva a flotar al encender el aire acondicionado.

En cuanto a los hábitos de conducción, la regla de oro consiste en viajar con las ventanillas cerradas y activar la recirculación del aire para impedir la entrada de alérgenos externos. También resulta de gran utilidad el uso de gafas de sol envolventes, que protegen los ojos del contacto directo con el aire. Por otro lado, es aconsejable evitar las horas de máxima concentración de polen, como el amanecer y el atardecer, así como los momentos posteriores a tormentas fuertes, cuando los granos de polen pueden romperse y liberar partículas más agresivas.

Imagen.

Cuidado con determinados medicamentos

La seguridad al volante no solo depende del estado del vehículo, sino también de cómo los medicamentos afectan a las capacidades del conductor. Según advierte la DGT, no todos los fármacos para combatir la alergia son iguales ante la ley de seguridad vial. El principal riesgo radica en el efecto sedante que producen los antihistamínicos, especialmente los de generaciones más antiguas, que pueden comprometer gravemente la atención.

Medicamentos que producen sueño:

Los fármacos catalogados como antihistamínicos de primera generación son los que presentan un mayor riesgo para la seguridad vial. Estos medicamentos atraviesan con facilidad la barrera hematoencefálica y actúan sobre el sistema nervioso central, provocando una somnolencia profunda y una disminución de los reflejos que la DGT equipara a conducir bajo los efectos del alcohol.

Entre los principios activos que suelen presentar estos efectos secundarios se encuentran la clorfenamina, la difenhidramina o la clemastina, componentes habituales en muchos preparados para procesos alérgicos y catarrales.

Alternativas recomendadas para conductores:

Para aquellos que deben ponerse al volante, la DGT recomienda el uso de antihistamínicos de nueva generación, también conocidos como no sedantes. Estos principios activos están diseñados para minimizar el impacto sobre el sistema nervioso, permitiendo tratar los síntomas de la rinitis sin mermar la capacidad de reacción del conductor. Entre las opciones más seguras y recomendadas para realizar un viaje se encuentran la desloratadina, la cetirizina, la ebastina, la loratadina o la bilastina.

Antes de iniciar cualquier trayecto, es fundamental que el conductor consulte el prospecto del medicamento. La presencia del pictograma de conducción (un triángulo rojo con un coche en su interior) en el envase es la señal inequívoca de que ese fármaco puede alterar la capacidad de conducir de forma segura.

La DGT pone el foco en el peligro de la medicación. Los antihistamínicos de primera generación producen una somnolencia similar a los efectos del alcohol, por lo que es imprescindible consultar el prospecto y optar por fármacos seguros como la desloratadina o la cetirizina. En cualquier caso es necesario consultar con el médico y evitar autimedicarse.

Si a pesar de estas precauciones se inicia un ataque de estornudos al volante, lo más seguro es reducir la velocidad y detenerse en un lugar seguro hasta que remita, pues más vale perder un minuto que el control del vehículo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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