El director general de la DGT celebra las dos décadas del carnet de conducir por puntos. Pere Navarro, 'padre' de la reforma, repasa los que considera los secretos de su éxito y el factor clave que igualó a todos los conductores ante la ley.
Pere Navarro considera un éxito rotundo el carnet de conducir por puntos.David Plaza[email protected]Publicado: 30/06/2026 12:50
7 min. lectura
... Síguenos en GoogleHace exactamente 20 años, las carreteras españolas vivían una auténtica sangría. En el año 2005, más de 3.300 personas perdieron la vida en vías interurbanas. Hoy, esa cifra se ha reducido drásticamente a un tercio.
¿El principal responsable? Según el director general de la Dirección General de Tráfico (DGT), la implantación del permiso de conducir por puntos. Una medida que el propio Pere Navarro califica como la «revolución silenciosa de la seguridad vial».
En una reciente entrevista concedida a la Agencia EFE, Navarro, considerado el auténtico artífice y 'padre' de esta reforma legal, echa la vista atrás para rememorar cómo se gestó una de las normativas más duras, pero a la vez más eficaces, de la historia de la movilidad en España. Una medida que, por encima de todo, introdujo un concepto hasta entonces inédito: la autorresponsabilidad del conductor.
El factor democratizador: «Afecta por igual a todos»
Una de las reflexiones más potentes que deja Pere Navarro sobre el éxito del carnet por puntos reside en su carácter democrático e igualitario. Antes de julio de 2006, las infracciones se saldaban exclusivamente con sanciones económicas, un sistema que, en opinión de muchos, discriminaba por nivel de renta.
«Las multas económicas a unos les hacen mucho daño y a otros les importa un pepino, pero la retirada del permiso de conducir afecta por igual a todos», sentencia con rotundidad el director de la DGT a este respecto.
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Calcula tu precio onlinePara Navarro, el verdadero reflejo de esta justicia social se vive en las aulas donde se imparte la sensibilización vial: «En los cursos de recuperación de puntos, el rico se sienta al lado del pobre y el famoso al lado del pringado. Tiene un cierto aire igualitario».
La conclusión tras dos décadas de experiencia es cristalina para Tráfico: los conductores españoles prefieren perder dinero antes que perder puntos, ya que el coche sigue siendo una herramienta fundamental para el día a día, especialmente fuera de las grandes urbes.
Pere Navarro considera que el carnet por puntos equipara a todos los estratos sociales.El encargo de los 'tres mosqueteros' y la autoestima nacional
Navarro recuerda con especial cariño el encargo directo que recibió del entonces ministro del Interior, José Antonio Alonso. En su primer despacho, el ministro le puso sobre la mesa tres prioridades absolutas: acabar con las eternas colas de la Jefatura de Madrid en la calle Arturo Soria, sacar adelante el carnet por puntos y reducir los accidentes de tráfico.
La idea era inspirarse en modelos europeos ya consolidados como el de Francia (1992) o el Reino Unido. Sin embargo, el camino político y social no fue sencillo. España arrastraba un serio problema de mentalidad y de «autoestima», según detalla el propio director. «El discurso era: "Somos un país latino al que le gusta la fiesta, que bebe vino y cerveza, que está todo el día cogiendo el coche para ir al mar o a la montaña y esto no tiene solución"».
La realidad demostró todo lo contrario gracias a un consenso político que hoy en día parece utópico. El proyecto salió adelante gracias al impulso en los congresos de tres diputados del PSOE, PP y Convergència i Unió, a los que en la DGT apodaban cariñosamente 'Los tres mosqueteros' por defender juntos las bondades de la ley.
Al ser preguntado sobre si una unión política así sería posible en el clima de polarización actual, Navarro prefiere dejar la respuesta en el aire: «La pregunta tiene su miga (...) que la responda cada ciudadano».
De la cola de Europa a referentes en seguridad vial
Las cifras respaldan el éxito incontestable del carnet por puntos, si nos atenemos a la tasa de siniestralidad, España registraba 128 fallecidos por millón de habitantes al inicio del proceso; actualmente, esa cifra se sitúa en 37 fallecidos por millón. Este desplome estadístico ha catapultado a España de los vagones de cola a convertirse en un auténtico referente de seguridad vial en toda Europa.
No obstante, Navarro es justo y reconoce que el carnet por puntos no lo hizo todo solo, sino que actuó como el catalizador ideal para transformar la legislación.
A raíz de su implantación, llegaron cambios estructurales históricos como la creación de la figura del Fiscal de Seguridad Vial, la reforma del Código Penal para tipificar como delito la conducción sin puntos y la agilización del procedimiento administrativo sancionador.
¿Está el carnet por puntos obsoleto?
Tras 20 años de vigencia y con modificaciones recientes para adaptarse a los nuevos tiempos (como el endurecimiento de la pérdida de puntos por el uso del teléfono móvil al volante), Pere Navarro descarta de forma categórica que el sistema necesite una renovación profunda. «Si lo viéramos obsoleto, no haríamos una fiesta de celebración, habríamos hecho una reforma», apunta de forma lógica.
Donde sí pone el foco el director de la DGT de cara al futuro es en el Reglamento General de Circulación. Navarro considera que, de cara a los próximos años, sería necesaria una relectura integral del texto para comprobar si alguna de las obligaciones tradicionales que se exigen a los conductores ha quedado desfasada ante la nueva realidad de la movilidad conectada y sostenible.
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