El abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella consiguió ayer imponerse en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia. De la Espriella logró 10.361.413 votos (43,74%), lo que significa una ventaja de 673.168 papeletas frente al candidato oficialista, el izquierdista Iván Cepeda, que obtuvo 9.688.245 sufragios (40,9%).
Tanto Cepeda como el presidente del país, Gustavo Petro, han puesto en duda la limpieza de la cita electoral. Creen que existe un desfase de al menos 800.000 votos en el censo electoral, sin precisar de dónde salió esta cifra. Además, el candidato izquierdista manifestó que "existen informaciones e indicios sobre un número indeterminado de mesas" donde fueron impugnados los resultados por parte de los interventores del partido gubernamental (Pacto Histórico) que estaban vigilando los resultados. La directora para las Américas de Human Rights Watch (HRW), Juanita Goebertus, ha defendido la independencia y fiabilidad del sistema electoral colombiano.
Las elecciones registraron una participación del 57,88%, la más alta para una primera vuelta desde que entró en vigor la Constitución de 1991, en un país tradicionalmente abstencionista en el que el voto no es obligatorio y la asistencia a las urnas suele ser ligeramente superior al 50%.
Paloma Valencia, la candidata de Centro Democrático, la derecha tradicional, ocupó el tercer lugar y es la gran perdedora de estas elecciones porque su cuota fue muy inferior al 12 % que le daban las últimas encuestas, e incluso menor a los 3,2 millones de votos que obtuvo el pasado 8 de marzo en la consulta de partidos de centro y derecha en la que fue elegida candidata. Valencia ha anunciado que apoyará en la segunda vuelta a De la Espriella. "De manera personal, como Paloma Valencia, la mujer que quería ser su presidenta, anuncio mi apoyo al doctor Abelardo de la Espriella", expresó Valencia, para que Colombia "no caiga en las manos del comunismo ni el neocomunismo que representan", en su opinión, Cepeda y Petro.
Por el contrario, el compañero de candidatura de Valencia, Juan Daniel Oviedo, manifestó que los votos que esperaban recibir de buena parte de la derecha "desaparecieron" por la campaña de De la Espriella, que consideró "sucia, machista, homofóbica". Oviedo, un economista, abiertamente homosexual, dijo que, a diferencia de Valencia, informará el próximo 3 de junio su postura de cara a la segunda vuelta porque es "una decisión seria".
La segunda vuelta se disputará el 21 de junio.
Felicitación de Abascal
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha felicitado al ultraderechista colombiano por su "gran victoria" en la primera vuelta de las presidenciales y ha reivindicado este resultado como una "oportunidad" para que la nación "recupere" la "libertad, prosperidad y soberanía".
De la Espriella (Bogotá, 1978) ha prometido "mano de hierro" contra el crimen, el narcotráfico y la corrupción, los principales problemas que identifica en Colombia. Apodado El Tigre, admira las gestiones de los presidentes Nayib Bukele en El Salvador, de Javier Milei en Argentina y de Donald Trump en Estados Unidos. Siguiendo la estela de Bukele, se ha comprometido a construir megacárceles. También ha anunciado que quiere bombardear campamentos "narcoterroristas" y que atacará cualquier avión o embarcación con drogas que salga de Colombia.
En materia económica, ha dicho que emulará a Milei y que él también sacará la motosierra para reducir el gasto público.
Argentina: las reservas monetarias se disparan tras el último desembolso del FMIEl presidente argentino Javier Milei, golpeado por los escándalos y la ralentización económicaTorrescámara logra un contrato de 64,5 millones en Bogotá Comentar ÚLTIMA HORA-
08:01
El FEI y Bcas movilizan 72 millones para facilitar el acceso de estudiantes a programas de formación
-
07:54
Petro pone en duda la victoria del candidato ultraderechista en las presidenciales de Colombia
-
07:53
El Ibex duda en su asalto a máximos
-
07:44
Modelia cierra una operación semilla de un millón de euros
-
07:41
Nvidia entra en la batalla de los ordenadores con un 'superchip'