El presidente persa hace un discurso desafiante en el que recuerda a Trump que el régimen ha resistido sus ataques y la delegación de EE UU abandona la sala
Regala esta noticia Añádenos en Google Pezeshkian muestra las fotos de los alumnos de Minab desde el estrado de la Asamblea General de la ONU. (AFP)M. Pérez
23/09/2026 a las 17:34h.«Jamás bajaremos la cabeza». El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha lanzado esta advertencia durante su discurso en la Asamblea General de Naciones Unidas, ... en la que ha añadido que su país está «preparado para el diálogo», pero no tolerará amenazas de Estados Unidos. La cumbre de la ONU en Nueva York arrancó este martes, aunque ha sido este miércoles cuando se ha escuchado la ponencia más áspera (aparte de la inaugural de Donald Trump) de todas con Pezeshkian en la tribuna de oradores. La representación estadounidense ha abandonado la sala mientras él pronunciaba su discurso.
Si Trump esperaba un discurso más pausado o conciliador, se encontró con todo lo contrario, lo que complica la posibilidad de que los dos líderes celebren un encuentro productivo en los márgenes de la Asamblea General, aunque todo es posible. Trump ofreció su dicurso el martes y en él estuvo dispuesto a «aniquilar» Irán si el régimen no firma un acuerdo con la Casa Blanca. A esto, su homólogo le indició que no conseguirá nada con «el lenguaje de la fuerza».
El presidente de EE UU siguió con atención el desafiante discurso de Pezeshkian, un político en el que confió al inicio de los bombardeos sobre Teherán que podría ponerse de su lado y dirigir una rebelión interna dentro del régimen. Lo más probable es que no le haya gustado nada en las formas ni en el contenido, muy dirigido a calificar esta guerra como «ilegal». Y es muy posible que en algún momento le responda, aunque el líder republicano está más centrado en la llegada del presidente Chino, Xi Jinping, y su primera visita de Estado a EE UU en once años. Los dos mandatarios y sus respectivas parejas se reunirán este jueves en Washington, pero es posible que este mismo miércoles se den ya el primer apretón de manos cuando Xi aterrice en suelo norteamericano.
Pezeshkian, en su discurso, ha hecho todo un recorrido por los elementos de la confrontación que más duelen a Trump. «Cierto que nos han golpeado, pero no nos hemos arrodillado». »Han puesto a prueba la fortaleza y la firmeza de Irán, y han aprendido que Irán no se rendirá«, ha remachado el líder persa, en relación al hasta ahora escaso éxito de la ofensiva de EE UU, que en siete meses de campaña no ha logrado derrocar el régimen, controlar el paso de Ormuz o intervenir el programa nuclear de la república islámica.
Ante una audiencia internacional que incluye a los gobernantes europeos, el presidente iraní ha subrayado una y otra vez el carácter «ilegal» de la guerra emprendida por EE UU. «Todo lo que se ha profedido contra nuestro país va en contra de la Carta y del espíritu de las Naciones Unidas». Y ha avisado: «Estados Unidos ha de saber que la resistencia del pueblo no hará más que aumentar frente a las sanciones, frente a las presiones, frente al acoso». Cualquier «expansión de la guerra no resultará en seguridad».
Ormuz se ha convertido en la principal espina de Donald Trump. La crisis energética derivada de la toma de su control por la Guardia Revolucionaria Islámica amenaza el futuro político del presidente, especialmente las elecciones de medio mandato que se celebrarán en noviembre y marcará el equilibrio de fuerzas en el Capitolio.
Tal y como anunciaban horas antes los medios persas, Pezeskhian no mostró señal alguna de que sus fuerzas piensen desbloquear el estrecho, al menos sin que la Casa Blanca acate sus condiciones: el levantamiento de las sanciones al régimen, la retirada militar de la región y una indemnización por daños de guerra. «No podemos permitir que algunos tengan libre acceso a un curso de agua y obtengan beneficios de él, mientras que al mismo tiempo utilizan ese mismo curso de agua para imponernos sus agresiones, para sembrar la inseguridad en nosotros, para prohibirnos el acceso a nuestros propios cursos de agua», explicó.
En su discurso defendió además el prograna muclear de Teherán con fines civiles y destacó el aparente doble rasero de Washington y la comunidad internacional al respecto: «El arma nuclear está en Israel, pero los inspectores están en Irán. Israel mata, pero Irán está sujeto a sanciones«. Además de los asientos de EE UU, los correspondientes a Israel también han permanecido vacios durante el discurso de Pezeshkian.
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