Este ataque masivo se produjo en junio y julio y la Administración no ha informado hasta que los autores han reivindicado su acción
Regala esta noticia Añádenos en Google Sébastien Lecornu, primer ministro de Francia. (Afp)París
18/08/2026 a las 18:57h.El grupo socialista en el Senado francés lo ha descrito como «el ciberataque más grave en la historia de nuestro país». Aunque resulta una afirmación ... algo exagerada, sí que se trata de uno de los mayores robos informáticos de los últimos años en Francia. Los piratas, llamados ZeroBytes, se infiltraron en los portales internos de Hacienda y consiguieron datos confidenciales de más de dos millones de ciudadanos, empresas y cuentas del catastro, admitió recientemente la Dirección General de las Finanzas Públicas. Este suceso ha hecho correr ríos de tinta en el país vecino —uno de los más impactados por los ciberataques en el mundo—, tanto por el número de afectados como por la demora de la Administración a la hora de informar.
El ciberataque ha afectado a 678.000 personas físicas y jurídicas, así como 1,8 millones de cuentas del catastro. Tras haber logrado penetrar en los portales internos a través de la cuenta de uno de los funcionarios de Hacienda y de un tercero que también tenía acceso, los ciberdelincuentes copiaron un amplio fichero. Incluye datos muy sensibles; por ejemplo, el número de identificación fiscal, ingresos anuales, patrimonio total o la dirección postal. Para tranquilizar a la ciudadanía, la Administración ha subrayado que no consiguieron ninguna contraseña de los afectados. Es decir, no pueden entrar a ningún espacio personal en la página de los impuestos.
Segundo país más afectado del mundo
Los autores del robo dicen tener la nacionalidad francesa y que «actúan por dinero y la búsqueda de poder». Han vendido por «varios miles de euros» una parte de esas informaciones privadas, explicaron el lunes a la Agencia France-Presse. Estos dos piratas ya habían cometido ciberataques parecidos en la cadena de supermercados Intermarché o en la Federación Francesa de Balonmano. Las autoridades galas temen que estafadores u otro tipo de delincuentes se apropien de esas informaciones. Han advertido a los afectados que vigilen ante exigencias de pago de un rescate, posibles estafas —por ejemplo, alguien se haga pasar por un funcionario de Hacienda con la credibilidad que da disponer de los datos personales— o atracos en los domicilios.
Este último ha sido uno de los más mediáticos de los recurrentes ciberataques sufridos en los últimos meses por la Administración francesa. A principios de año, multaron con cinco millones de euros a France Travail —organismo encargado de indemnizar a los desempleados— por la falta de seguridad de informaciones personales de 5,8 millones de personas. Según un estudio de la empresa neerlandesa Surfshark, especializada en los VPN, Francia fue el segundo país en el mundo más afectado por este tipo de robos durante el primer semestre de este año, solo por detrás de Estados Unidos.
Petición de comisión parlamentaria
Esta frecuencia de los ciberataques se debe a la existencia de «una comunidad de hackers franceses o francófonos muy numerosa», explica Troy Hunt, fundador de la web especializada Have I Been Pwned —con la que se puede saber si un correo electrónico ha sido jaqueado—, en declaraciones al diario 'Libération'. Además, «Francia dispone de prácticas de ciberseguridad poco sólidas», añade ese experto. El aumento de los ciberataques también ha coincidido con la intensa tensión diplomática entre París y Moscú, siendo los piratas rusos los autores de algunas de esas acciones.
Los senadores socialistas han pedido la apertura de una comisión de investigación parlamentaria sobre el ciberatraco en Hacienda. «Queremos esclarecer las numerosas zonas sombrías que pronto aparecerán sobre los robos constantes en el bulevar digital en que se ha convertido Francia», dijo Thierry Cozic, representante socialdemócrata en la Cámara Alta, durante una entrevista con el diario 'Le Figaro'.
Además de su dimensión, este suceso ha generado controversia por lo tarde que Hacienda ha informado sobre unos hechos que tuvieron lugar en junio. Según el Ministerio de Economía, no se enteró hasta la semana pasada de que se produjo ese robo de datos, una versión que no se creen los representantes sindicales. «Estamos convencidos de que la dirección estaba al corriente desde junio, pero no informó a la opinión pública, aunque la ley le obliga a hacerlo», dijo al digital 'Mediapart' Sandra Demarcq, secretaria general de Solidaires Finances. El primer ministro, Sébastien Lecornu, ha prometido una auditoría interna para calmar las numerosas críticas.
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