La concesión de un premio literario a Juan Carlos I, por su libro de memorias Reconciliación, durante un acto previsto para el sábado en la Asamblea Nacional ha desatado una polémica en Francia. Aparentemente, la propia presidenta del Parlamento francés, Yaël Braun-Pivet, no había sido informada a tiempo de la presencia del rey Emérito en el almuerzo previsto en el Palacio Lassay, su residencia oficial aledaña al Palais Bourbon.
Un portavoz de la Asamblea Nacional alegó que la entrega del premio "especial", concedido a Juan Carlos I y a la co-autora del libro Laurence Debray, se producirá en una sala cedida a la asociación Lire la Société y dentro de la Jornada del Libro Político. El mismo portavoz alegó que el acto se considera como "un evento externo a la Asamblea, sin validación de su contenido o de sus invitados", en un intento de aplacar el revuelo causado.
"Confusión interna, vergüenza política y un cierto malestar" son los términos usados por Le Petit Journal para describir al situación. La presidenta de la Asamblea fue al parecer la primera sorprendida por la noticia, pese a las invitaciones oficiales que se hicieron llegar a los asistentes la semana pasada al almuerzo anunciando la "presencia excepcional" de Juan Carlos I en el evento.
La noticia ha causado también cierto malestar entre los finalistas de los premios Lire la Société y no se descarta que pueda haber algunos asientos vacíos de protesta en el almuerzo del sábado. Reconciliación recibió un premio "especial", aparte de las cuatro categorías habituales, por un jurado presidido por la historiadora Annette Wieviorka, que destacó el libro como "un punto de encuentro entre la memoria personal, la narrativa y la historia política".
La directora de Lire le Société, Luz Perrot, ha defendido el valor literario e histórico de Reconciliación, que se publicó en Francia la editorial Stock semanas antes de su lanzamiento en España con Planeta. El anunciado como "libro más esperado del año" causó una notable polémica en nuestro país por el intento de Juan Carlos de lavar su propia imagen, por pasar de puntillas sobre los escándalos (de su aventura amorosa con Corinna Larsen a sus cuentas en Suiza y los contratos con Arabia Saudí) y por alabar el "sentido político" de Franco.
Luz Perrot asegura no haber recibido quejas por parte de los finalistas tras recibir las invitaciones anunciando la "presencia excepcional" de Juan Carlos I. Se desconoce si el rey Emérito aprovechará ocasión para pronunciar un pequeño discurso. El 7 de octubre de 1993, en otro evento considerado entonces como "exepcional", el entonces rey de España pasó a la historia como el primer jefe de Estado extranjero desde Woodrow Wilson (en 1919) en pronunciar un discurso en la Asamblea Nacional, y hacerlo además en francés.
Juan Carlos I ha aprovechado de hecho sus vínculos con Francia como "puente" para un hipotético regreso a España tras su exilio en Abu Dabi. "Espero que me perdonen", fueron sus palabras en la entrevista concedida al periodista Stéphane Bern en la cadena France 3. "Todos los hombres cometen errores. No me arrepiento. Intento no tener remordimientos, pero por supuesto que tendría más cuidado si tuviera que hacer las cosas de nuevo".
Reconciliación fue destacada por el jurado como "un testimonio clave sobre la transición española". "Juan Carlos I, rey de España entre 1975 y 2014, vuelca en estas páginas un regreso reflexivo a su trayectoria, destacado su papel en la transición democrática española", puede leerse en el fallo. "El jurado ha valorado especialmente ejercicio de la transmisión y puesta en relato de una trayectoria política e histórica de alcance internacional".