Ni vergüenza ni mala educación: aunque resulten desagradables, conviene saber que las flatulencias son una reacción sana del organismo
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Regala esta noticia Añádenos en Google 29/07/2026 Actualizado a las 00:12h.Ups… Un pedo. Qué corte. Qué vergüenza. O qué mala educación. Por todo esto hay quien se los aguanta. Pero, a veces, los que están ... considerados como uno de los sonidos más incómodos y peor vistos que produce el cuerpo humano se escapan. En privado... o peor, en público, mucho más inconveniente. Ahí es cuando el protagonista de la situación se pone rojo como un tomate mientras los de alrededor se parten de risa.
Un estudio de la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO) de Australia reveló que las personas que se echaban menos de esa docena de pedos presentaban un patrón del tránsito intestinal alterado. Hay que superar esa barrera. «Indica que en el colon tienes gran diversidad de bacterias sanas y esto es muy saludable para nuestros sistemas nervioso, inmune y endocrino, para el metabolismo y la energía, e incluso, para la depresión y para mejorar el sueño», afirma el fisioterapeuta y divulgador Xevi Verdaguer.
El especialista explica que si el estado de la microbiota intestinal –los microorganismos vivos o bacterias que se encuentran en el intestino o el tubo digestivo– es bueno, al comer fibra fermenta por acción de los microorganismos sanos y da lugar a unas sustancias muy saludables. Se trata de los gases de ácidos grasos de cadena corta como el butirato, el acetato o el lactato, que son los encargados de regular la energía de nuestro cuerpo.
De ahí, que sea muy importante llevar una dieta rica en fibra. Apunta algunos alimentos para conseguir que el contador se dispare: manzanas, frutos rojos, legumbres, coles de Bruselas, brócoli…
«Cuanta más fibra comas, más ácidos grasos de cadena corta y más gases. Ambos aparecen en el colon cuando uno come fibra suficiente, la necesaria para tener entre 12 y 25 pedos al día», indica el experto. Verdaguer, que también es psiconeuroinmunólogo –una disciplina que estudia la interacción entre los procesos psíquicos, el sistema nervioso, el inmune y el endocrino–, revela que tener menos de una docena de gases al día podría ser preocupante, ya que puede significar que algo no va bien. «Indica que tienes menos ácidos de cadena corta. Te puede faltar energía, tener problemas menstruales o digestivos, ansiedad o no dormir bien», precisa. El experto también invita a romper el tabú: «Deberíamos tirarnos pedos». Y pide que nos lo tomemos en serio: «Hay personas que no lo hacen y deben saber que sus problemas digestivos, de regla o de ansiedad empiezan por el intestino».
¿A qué huelen?
Bien, ahora que sabemos que hay que tirárselos y cuántos son recomendables, toca hablar de sus características. ¿Alguna vez te has preguntado cómo son los pedos 'sanos' o has pensado que su pestilencia es indicativo de que estás 'podrido'? El olor de los gases depende directamente de la alimentación y de las bacterias que habitan el intestino. Si son muy malolientes, como una bomba fétida o un huevo podrido, indican que esa persona tiene más bacterias proteolíticas, las que fermentan las proteínas de origen animal.
Esta última situación, en exceso, es perjudicial para el organismo y hace que aumente el ácido sulfhídrico, que es el que provoca ese aroma tan desagradable. También suele ser habitual que aparezcan heces pastosas y diarreicas. «Si siempre son con mal olor, sospecho que algo está mal», detalla Verdaguer, que imparte un máster y cuenta con consultas en Barcelona, Madrid y Olot. Porque, según relata, esa pestilencia «podría asociarse a fibromialgia, a colon irritable, a fatiga, a depresión.. Cuando se desequilibran las bacterias intestinales, también se desequilibran el tipo de gases que fabrican».
Por otro lado, existen bacterias que se alimentan de fibra o almidón resistente. Al fermentar estos hidratos de carbono, se producen gases como hidrógeno, metano o CO2, que «salen a más velocidad y no huelen mal». Así que no te olvides de llevar una dieta rica en fibra y de combinarla con la práctica de deporte, «ya que fomenta que tengas gases que no huelen» y, por tanto, mayores beneficios para la salud.
Cómo son tus cacas y qué indican
Dentro del anecdotario escatológico propio del cuerpo humano también es importante saber cómo son tus cacas y qué indican. El tránsito intestinal es otro aspecto fundamental de la salud digestiva. Lo normal es ir al baño una o dos veces al día. Ir menos de una vez cada dos o tres días se considera estreñimiento y una señal de que algo no funciona bien en el intestino. Además, para analizar las heces existe la llamada escala de Bristol, que las clasifica según su forma y tamaño. Hay hasta siete tipos, que van desde las más duras –una bolita o varias, pero dispersas– a las más blandas –pastosas–, en ambos casos, poco recomendables. Las primeras indican estreñimiento y las segundas, diarrea. ¿Lo ideal? Pues que salgan alargadas y sean fáciles de evacuar, sin apenas esfuerzo.
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