Ursula von der Leyen. Europa Press
Tribunas Por qué es importante reforzar las relaciones entre la UE y AustraliaEl acuerdo de libre comercio entre la UE y Australia eliminará los aranceles sobre la mayoría del comercio entre ambos y podría aportar 4.000 millones de euros al PIB europeo de aquí a 2030.
Ursula von der Leyen Publicada 23 marzo 2026 00:56hLos recientes acontecimientos en Oriente Próximo son un claro recordatorio de hasta qué punto nuestro mundo está interconectado.
Las perturbaciones provocadas por el conflicto en el Golfo se están propagando rápidamente por la economía mundial, provocando un aumento de los precios del petróleo y del gas, y elevando los costes de todo, desde los productos químicos hasta los fertilizantes y los alimentos.
En esta era de creciente tensión geopolítica, debemos acercarnos a los socios que comparten nuestros valores y nuestra visión de un mundo basado en normas.
Por eso estoy hoy en Australia. La geografía sitúa a la Unión Europea y Australia en extremos opuestos del mundo, y los desafíos actuales pueden hacer que esa distancia se sienta aún mayor.
Pero la historia nos dice algo diferente. Una vez tras otra, a lo largo de las crisis cruciales del pasado siglo, nos hemos mantenido unidos. No somos extraños distantes: nos une un verdadero compañerismo.
En este momento de renovada volatilidad, debemos fortalecer aún más esos vínculos.
Australia ocupa un lugar central en la región del Indo-Pacífico, que se está convirtiendo rápidamente en el centro de gravedad de la economía mundial. Alberga alrededor del 60% de la población mundial y algunas de las economías de mayor crecimiento.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese. Reuters
Más del 40% de las importaciones de la UE proceden de la región del Indo-Pacífico, y las vías marítimas que la atraviesan apuntalan nuestra prosperidad.
Para Europa, reforzar las conexiones con esta región es una necesidad estratégica.
Una cooperación más estrecha entre la UE y Australia hará que nuestras sociedades sean más seguras.
Desde hace mucho tiempo nos hemos mantenido unidos en defensa de la libertad, desde las playas de Normanía hasta el actual papel de Australia como el mayor defensor de Ucrania no perteneciente a la OTAN.
"Esta asociación ampliará los ejercicios conjuntos, intensificará la cooperación en materia de ciberamenazas híbridas y reforzará el vínculo entre nuestras industrias de defensa"
Como vuelven a mostrar los recientes acontecimientos en Oriente Próximo, la inestabilidad en una región repercute más allá de sus fronteras. Por lo tanto, la estabilidad de la región del Indo-Pacífico es inseparable de la seguridad y la prosperidad de la propia Europa.
Es por ello que estamos poniendo en marcha una asociación de seguridad y defensa entre la UE y Australia. Esta asociación ampliará los ejercicios conjuntos, intensificará la cooperación en materia de ciberamenazas híbridas y reforzará el vínculo entre nuestras industrias de defensa.
Las empresas europeas ya cuentan con una sólida presencia en Australia: Thales emplea allí a casi 3.800 personas, y Rheinmetall es el mayor proveedor de vehículos militares de las Fuerzas de Defensa de Australia.
Esta asociación reforzará aún más esta colaboración, creará economías de escala y reducirá los costes para ambas partes.
Vehículos militares fabricados por Rheinmetall. Rheinmetall
La prosperidad compartida es el mayor garante de la seguridad compartida. Este es el principio fundacional de la Unión Europea y define también nuestra relación con Australia.
Con una economía de 1,7 billones de euros, Australia ya es el tercer mayor socio comercial de la UE y su segundo mayor destino de inversión. Estamos vinculados no sólo por el comercio, sino también por valores y normas democráticos compartidos, desde los derechos laborales hasta la seguridad en línea.
No obstante, nuestra relación económica no ha seguido el ritmo de nuestras aspiraciones. Ha llegado el momento de actualizarla.
"Los fondos de pensiones australianos, que gestionan activos por valor de cerca de tres billones de euros, buscan destinos estables en el extranjero"
Este es el motivo por el que la UE y Australia buscan firmar un acuerdo de libre comercio histórico. Eliminará los aranceles sobre la mayoría del comercio entre la UE y Australia y podría aportar 4.000 millones de euros al PIB europeo de aquí a 2030.
Liberalizará los flujos de inversión en ambas direcciones.
En la actualidad, los inversores europeos en Australia están sujetos a umbrales de control de inversión más elevados que sus competidores asiáticos. Al mismo tiempo, los fondos de pensiones australianos, que gestionan activos por valor de cerca de tres billones de euros, buscan destinos estables en el extranjero.
Europa es un destino natural. Abrir estas vías resulta claramente beneficioso para todas las partes.
Nuestras economías no sólo están alineadas, sino que se complementan. Como bien dijo el primer ministro Albanese, Australia alberga casi toda la tabla periódica de minerales fundamentales. Es el mayor proveedor mundial de litio y posee materiales esenciales para impulsar las tecnologías limpias del futuro, desde coches eléctricos en España hasta turbinas eólicas en el Mar Báltico.
Este acuerdo contribuye a garantizar el acceso a estos materiales esenciales. Y, dado que elimina los aranceles no sólo sobre las materias primas, sino también sobre los productos elaborados, promueve la inversión conjunta en la transformación local y la fabricación de alto valor.
En un momento en el que los recursos críticos se utilizan cada vez más como arma, Europa y Australia pueden mostrar un camino diferente. Juntos podemos construir cadenas de suministro que sean a la vez seguras y responsables, que apoyen a las comunidades locales y respeten al mismo tiempo normas medioambientales estrictas.
"En un mundo marcado por los conflictos y la coerción económica, la soberanía económica significa reducir la dependencia"
Estos acuerdos forman parte de la iniciativa más amplia de Europa en favor de la independencia estratégica.
En un mundo marcado por los conflictos y la coerción económica, la soberanía económica significa reducir la dependencia. Implica garantizar que ningún país pueda utilizar como arma el acceso a la energía, los semiconductores o los minerales de tierras raras para tomar a nuestras economías como rehenes.
Esta independencia no puede conseguirse de forma aislada. Requiere asociaciones sólidas y diversificadas con aliados de confianza.
Se trata de un objetivo que Europa comparte con Australia y muchos otros países. Los flujos comerciales no están disminuyendo, pero están cambiando. De la India a México, de Brasil a Australia, todos los países persiguen lo mismo: seguridad, prosperidad y libertad para elegir su propio camino.
En este cambiante escenario, la Unión Europea destaca como un socio estable y fiable. Estamos fortaleciendo nuestras relaciones por todo el mundo.
Sólo en los tres primeros meses de este año hemos avanzado en acuerdos históricos con Mercosur, la India y ahora Australia: una auténtica trilogía comercial. Juntos estamos creando una red comprometida con el comercio abierto y justo.
En última instancia, lo que estamos creando es confianza: confianza en que apertura y seguridad pueden ir de la mano. Con la asociación, esta soberanía no se debilita, sino que se refuerza.
Estamos demostrando que, en un mundo incierto, los compañeros son más fuertes cuando se mantienen unidos.
*** Ursula von der Leyen es la presidenta de la Comisión Europea.